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Marvel ha decidido que una despedida no estaba cerrada del todo.
A menos de tres meses del estreno de Vengadores: Doomsday llegará a los cines el 18 de diciembre, Vengadores: Endgame ha vuelto a la gran pantalla con escenas nuevas y una de ellas coloca a Bruce Banner frente a Victor von Doom. El cruce no es menor porque junta a Mark Ruffalo con Robert Downey Jr., aunque este último ya no encarna a Iron Man sino al villano que empuja la siguiente gran colisión de la saga.
Bruce Banner aparece donde creía estar a salvo
Anthony y Joe Russo sitúan ese encuentro en lo que Bruce Banner considera el lugar más seguro del planeta, un detalle que cambia el sentido de la escena. Si Doom puede encontrarlo allí, la seguridad deja de ser refugio y pasa a parecerse más a una ilusión. Esa grieta encaja con un personaje que no está en calma, sino tratando de contener sus propias consecuencias.
Ahí entra otra pieza que los directores han querido subrayar en público. Banner intenta lidiar con el trauma y con lo ocurrido en Spider-Man: Un Nuevo Día, mientras busca proteger al mundo de sí mismo.
Esa idea de protección tiene algo áspero en un héroe como Hulk. Durante años, Bruce Banner fue la promesa de que la inteligencia podía convivir con la fuerza y domarla, pero ahora reaparece como alguien que necesita esconderse para no convertirse en un riesgo.
"Lo que podemos decir es que [Banner], en efecto, está involucrado en la historia que gira en torno a Doom. No confirmaremos ni negaremos su aparición en ‘Doomsday’". - Joe Russo, director
La frase mantiene la ambigüedad donde más interesa, en la frontera entre un guiño promocional y una pista real sobre el reparto. No es un matiz menor porque el regreso de Downey Jr. como Doom ya había desplazado el foco hacia otros nombres asociados al pasado de Marvel.
La ausencia de Ruffalo dice casi tanto como la escena
Mark Ruffalo no figura entre los nombres anunciados oficialmente para el reparto de Vengadores: Doomsday. Precisamente por eso, el nuevo cara a cara con Doom funciona como un movimiento calculado, uno de esos gestos que alimentan la conversación sin cerrar ninguna puerta.
Tres meses en el calendario del cine comercial son poca cosa. Alcanzan, sin embargo, para reabrir una película convertida en símbolo de final de etapa y usarla como pasarela hacia otra historia, igual que ya había ocurrido en el final reabierto de Endgame Encore.
La tensión queda servida con una paradoja muy sencilla. Ruffalo no está en la lista oficial, pero Banner ya está dentro de la órbita de Doom.