30.000 millones de imágenes de Pokémon Go hoy ayudan a robots a orientarse por la ciudad

"Lo que empezó como un juego ha terminado siendo infraestructura"

19 de marzo de 2026 a las 08:25h
30.000 millones de imágenes de Pokémon Go hoy ayudan a robots a orientarse por la ciudad
30.000 millones de imágenes de Pokémon Go hoy ayudan a robots a orientarse por la ciudad

En 2016, millones de personas salieron a las calles con el teléfono en la mano no para escapar de la realidad, sino para encontrar un Pikachu tras el banco del parque. Lo que parecía una fiebre pasajera, una moda de ver fantasmas en la pantalla mientras paseabas el perro, ha terminado alimentando algo mucho más tangible un sistema de navegación del futuro. Pokémon Go no solo cambió la forma en que jugamos. También, sin que muchos lo notáramos, ha estado construyendo un mapa visual del mundo en tiempo real.

Un mapa hecho con selfies urbanos

Durante años, los jugadores de Pokémon Go han escaneado estatuas, fuentes, murales y esquinas de barrio mientras completaban misiones. La función de investigación de campo no era solo un truco para mantenernos entretenidos. Era, en silencio, un sistema de entrenamiento para una inteligencia artificial. Cada foto subida, cada ángulo capturado de un monumento, ayudaba a construir una base de datos masiva más de 30.000 millones de imágenes del mundo real, tomadas en parques, calles y plazas de decenas de países.

Esos datos no se quedaron dormidos en un servidor. Hoy forman parte del corazón de Niantic Spatial, la división tecnológica de Niantic, la empresa detrás del juego. Con ellos, han desarrollado un sistema de posicionamiento visual, o VPS, que permite localizar con precisión un dispositivo no por satélite, sino por lo que ve. En lugar de depender únicamente del GPS, el VPS compara lo que la cámara observa con un mapa visual previamente construido. Es como si el mundo entero fuera un código QR gigante que cualquier dispositivo puede leer.

Este sistema brilla en los lugares donde el GPS falla. En interiores, bajo puentes, entre rascacielos que bloquean las señales o en barrios con calles estrechas, el posicionamiento por satélite puede desviarse varios metros. El VPS, en cambio, puede determinar no solo dónde estás, sino también hacia dónde miras, con una precisión milimétrica. Y ahora, esa tecnología no sirve solo para colocar un Bulbasaur en la fuente del ayuntamiento. Sirve para mover robots por las ciudades.

Robots que caminan por el mundo real

La alianza reciente entre Niantic Spatial y Coco Robotics ha dado un salto inesperado los robots de reparto están aprendiendo a ver como lo hacemos los humanos. Coco Robotics opera una flota de cerca de 1.000 pequeños robots autónomos que transportan compras y pedidos de comida en ciudades como Los Ángeles, Chicago y Helsinki. Ya han realizado casi medio millón de entregas. Pero moverse por entornos urbanos no es fácil. Las aceras cambian, los obstáculos aparecen sin aviso y los semáforos no siempre son respetados por los peatones.

Ahora, esos robots combinan GPS con el sistema VPS de Niantic Spatial. Gracias a las imágenes recopiladas durante años por jugadores, pueden reconocer su entorno visualmente, ajustar su rumbo en tiempo real y navegar con más seguridad. Es un salto cualitativo ya no solo siguen una ruta programada. Interpretan el mundo a su alrededor.

"El potencial de la robótica para la última milla es enorme, pero la realidad de moverse por las caóticas calles de una ciudad es uno de los desafíos de ingeniería más difíciles" - John Hanke, director ejecutivo de Niantic Spatial

"Resulta que conseguir que Pikachu corra de manera realista y que el robot de Coco se desplace por el mundo de forma segura y precisa es, en realidad, el mismo problema" - John Hanke, director ejecutivo de Niantic Spatial

El juego que entrenó a los robots

Detrás de esta revolución hay un detalle fascinante la participación de los usuarios siempre ha sido opcional y requiere consentimiento expreso. Desde 2019, Niantic ha sido claro sobre cómo se recopilan y usan esos datos. No se trata de espionaje urbano, sino de colaboración masiva. Los jugadores saben que al escanear un monumento están contribuyendo a un mapa del mundo más inteligente.

Zach Rash, cofundador y director ejecutivo de Coco Robotics, lo resume con entusiasmo

"Estamos muy ilusionados de reunir a los equipos de ingeniería de Niantic Spatial y Coco Robotics en esta colaboración de diseño única. Nos da un acceso fiable a servicios de localización que mejoran aún más la navegación de los robots" - Zach Rash, cofundador y director ejecutivo de Coco Robotics

Es irónico. Un juego diseñado para hacer que el mundo físico fuera más divertido está resultando clave para hacer que la tecnología se mueva por ese mismo mundo con mayor naturalidad. Lo que empezó como un juego ha terminado siendo infraestructura. Y no es solo sobre Pikachu o entregas a domicilio. Es sobre cómo la tecnología del futuro se entrena con nuestras acciones cotidianas, a veces sin que nos demos cuenta.

La línea entre juego y herramienta se ha vuelto invisible. Y mientras tanto, en una acera cualquiera de Helsinki, un robot pequeño y silencioso se detiene delante de un buzón, reconoce su entorno con una mirada digital y deja allí una bolsa de la compra. Nadie lo ha notado. Pero todo empezó con un clic, una recompensa y un Pokémon oculto tras una estatua.

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