400.000 españoles ya entregaron su iris por 80€ en criptos: la AEPD vuelve a frenar Worldcoin

23 de febrero de 2026 a las 10:10h
400000 espanoles ya entregaron su iris por 80eur e 2026 02 21 08 00 31
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En un giro que mezcla tecnología de punta, controversia y regulación, un proyecto que prometía una identidad digital basada en el escaneo del ojo humano ha vuelto a frenar sus pasos en España. Tools for Humanity, la empresa detrás de Worldcoin, anunció que suspenderá temporalmente sus operaciones en el país mientras analiza las observaciones de la Agencia Española de Protección de Datos. Un movimiento que no es nuevo, sino más bien un eco del pasado reciente.

Un ojo digital, una moneda virtual

Imagina que, a cambio de escanear tu iris con una esfera metálica futurista, recibes una recompensa en criptomonedas. Suena como una escena de ciencia ficción, pero para miles de personas en España, fue realidad. Desde febrero, la empresa reanudó sus actividades en Barcelona con un local abierto al público, ofreciendo unos 80 euros en worldcoin a quienes se sometieran al escaneo facial e iris. El dispositivo, conocido como "orb", parecía sacado de una película de Spielberg una bola de metal con sensores que escudriñaba el rostro y el interior del ojo con precisión quirúrgica.

Pero detrás de esa promesa tecnológica había una pregunta incómoda ¿cuánto vale la privacidad de tu identidad biométrica?

La advertencia que paralizó el futuro

La AEPD no se quedó de brazos cruzados. Enviar una advertencia previa a una empresa no es un acto hostil, sino una herramienta preventiva. Y en este caso, la agencia no dudó en usarla. Según sus análisis, el sistema de Worldcoin podría constituir un tratamiento de datos biométricos con fines de identificación en el caso del iris y de autenticación en el caso del rostro, categorías especialmente sensibles bajo el Reglamento General de Protección de Datos.

El uso del iris como llave digital no es trivial es uno de los biométricos más únicos y difíciles de cambiar. No puedes actualizar tu iris como cambias una contraseña. Y si se filtra, el daño es permanente. Por eso, la AEPD exigió que la empresa justificara la necesidad y proporcionalidad de su sistema, y que gestionara los riesgos a lo largo de todo el ciclo de vida de los datos.

La compañía respondió con transparencia anunciaría la suspensión de sus operaciones mientras revisaba las consideraciones de la agencia. Un paso prudente, aunque inevitable. El proyecto, cofundado por Sam Altman, el cerebro detrás de ChatGPT, chocó una vez más contra el muro de la regulación europea.

Un historial de alertas y sanciones

Este no es el primer percance. Ya en 2024, la AEPD había frenado el proyecto por considerar que el tratamiento del iris era inadecuado. En aquel momento, más de 400.000 españoles ya habían escaneado sus ojos. La agencia recibió múltiples reclamaciones información insuficiente, captación de datos de menores, imposibilidad de retirar el consentimiento. Voces que no se silenciaron.

La empresa recurrió la medida ante la Audiencia Nacional, pero el tribunal fue claro la protección de los datos personales prevalece sobre el interés comercial de una startup, por muy futurista que sea. No era solo una batalla legal, sino un debate ético ¿hasta dónde puede ir la innovación cuando toca los límites más íntimos de la identidad?

El caso llegó incluso a Alemania. Al ser Baviera el establecimiento principal de Tools for Humanity en Europa, la AEPD derivó las reclamaciones a la Bayerisches Landesamt für Datenschutzaufsicht (BayLDA). Y allí, la sentencia fue contundente la empresa había vulnerado varios artículos del RGPD. No solo debía implantar medidas correctoras, sino también eliminar todos los códigos de iris almacenados desde el inicio del proyecto, por haber sido recolectados sin las medidas de seguridad necesarias.

El dilema de la identidad digital

Worldcoin nació con una ambición enorme crear una identidad universal verificable, resistente a los bots y accesible para cualquier persona con un teléfono y un ojo sano. Pero en ese camino, olvidó algo esencial que la confianza no se compra con 80 euros, sino que se construye con transparencia, seguridad y respeto.

El tratamiento de menores fue otro punto ciego. La autoridad bávara constató que no existían controles efectivos para evitar que niños y adolescentes participaran en el escaneo. ¿Qué clase de huella digital estamos dejando en las generaciones más jóvenes cuando normalizamos el intercambio de biometría por recompensas?

El mundo avanza hacia una digitalización masiva de la identidad. Gobiernos, empresas y ciudadanos buscan formas seguras de verificar quién es quién en internet. Pero la tecnología no puede avanzar a la velocidad del capital si lo hace a costa de erosionar derechos fundamentales.

¿Qué viene después del orb?

La suspensión actual no es el final, pero sí una pausa necesaria. Tools for Humanity tiene ahora la oportunidad de rediseñar su modelo bajo los estándares europeos. No se trata de frenar la innovación, sino de integrarla en un marco que proteja a las personas.

Mientras tanto, el orb metálico permanece en silencio, como un artefacto de un futuro aún por definir. Un futuro donde la tecnología no solo debe ser inteligente, sino también ética. Y donde el ojo humano, en vez de ser escaneado como un código de barras, sea reconocido como un símbolo de identidad, dignidad y derecho.

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