Hay objetos que pasan desapercibidos. Otros irrumpen como invitados inesperados, transformando lo cotidiano. El Plaud Note Pro no parece mucho al principio. Mide como una tarjeta de crédito, tiene un grosor de apenas 3 milímetros y pesa menos que un puñado de monedas. Pero en su interior late algo que suena a ciencia ficción hecha tangible: una grabadora que no solo registra voces, sino que las entiende, las resume y las organiza como un secretario invisible alimentado por inteligencia artificial.
El tamaño no importa, pero la precisión sí
Con solo 5 metros de distancia, este pequeño dispositivo logra captar conversaciones con una claridad sorprendente. No es magia, pero casi. Sus cuatro micrófonos MEMS utilizan una tecnología llamada formación de haces o beamforming, que permite enfocar la captación de sonido hacia la fuente principal, como una cámara con zoom direccional. Es como si el aparato supiera dónde mirar. En una calle cerca de una obra, con martillos neumáticos de fondo, logró separar las voces humanas con una precisión del 75 %. No es perfecto, pero es notable. En un entorno controlado, como una reunión de trabajo, el resultado es aún más impresionante.
Lo verdaderamente disruptivo no es que grabe, sino que comprenda. Durante una prueba de 25 minutos, la aplicación generó no solo una transcripción completa, sino un mapa mental visual de los temas tratados. Esa capacidad va mucho más allá de convertir voz en texto. Aquí entra en juego la IA.
Cuando la inteligencia artificial toma notas por ti
El Plaud Note Pro no se limita a almacenar sonido. Envía los archivos a servidores donde modelos avanzados como GPT 4o, Claude 3.5 Sonnet y Gemini analizan el contenido. El sistema identifica quién habla, resalta decisiones clave, extrae tareas pendientes y sugiere próximos pasos. En una reunión de equipo, esto puede marcar la diferencia entre recordar fragmentos y dominar el resultado.
Una prueba realizada por un periódico mostró que la transcripción separó correctamente a cada interlocutor y generó un resumen estructurado. No es una copia de la conversación, sino una interpretación inteligente. Eso cambia el juego. De repente, no necesitas volver a escuchar los 45 minutos de una junta para encontrar ese comentario crucial. La máquina ya lo ha resaltado.
Incluso admite archivos de audio externos, casi cualquier formato. Puedes cargar una entrevista grabada con otro dispositivo y el Plaud Note Pro la procesará igual. En su versión más reciente, la aplicación permite añadir imágenes a la grabación. La IA analiza el texto contenido en ellas y lo integra en el resumen final. Si escaneas un pizarrón con ideas, el sistema no solo lo ve, lo entiende.
Una interfaz mínima, un botón con poder
El diseño es minimalista. Solo hay un botón físico multifunción. Su función estrella se llama Press to highlight: pulsas y marcas un momento clave en tiempo real. Como si subrayaras con el dedo un párrafo importante en un libro. Es un gesto sencillo, pero profundamente humano. No dependes solo del algoritmo; tú decides qué merece destacarse.
La pantalla OLED brilla con 600 nits y está protegida por Gorilla Glass, lo que la hace resistente a rayaduras y legible bajo el sol. Pero no uses USB C para cargarlo. El sistema es magnético y propietario, similar al MagSafe de Apple. A cambio, obtienes una batería que dura hasta 30 horas de grabación continua y puede permanecer una semana en espera, manteniendo el 90 % de carga. No es solo eficiente, es discreto.
El verdadero costo no está en el precio, sino en la nube
El dispositivo cuesta 189 euros. Asequible para lo que ofrece. Pero hay una capa oculta: la suscripción. Ofrece 300 minutos gratuitos al mes —5 horas—. Si necesitas más, hay un plan Pro por 8,33 dólares mensuales para 1.200 minutos, o uno ilimitado por 20 dólares. No es una estrategia de ganancia fácil. El procesamiento de IA consume enormes recursos computacionales. Mantener servidores que ejecuten modelos como GPT 4o no es barato. La suscripción no es un extra, es una necesidad técnica disfrazada de servicio.
Para llamadas telefónicas, utiliza una funda magnética compatible con MagSafe y un sensor de conducción ósea y vibración que capta ambos lados de la conversación. No es solo grabar, es reconstruir el diálogo completo, incluso cuando el otro interlocutor está al otro lado del mundo.
La tecnología al servicio de la atención humana
En una época donde la sobrecarga de información nos deja exhaustos, el Plaud Note Pro no promete más datos. Promete libertad. Libertad para escuchar sin tener que anotar. Para participar sin distracciones. Para centrarte no en capturar, sino en entender.
El artículo concluye con una frase que suena a resumen de una filosofía:
"el Plaud Note Pro cumple lo que promete consigue que dejemos de preocuparnos por capturar la información para que podamos centrarnos en entenderla"
Y eso, en el fondo, es lo que siempre hemos necesitado.