Adobe cae de 382 a 197 dólares pese a subir ingresos un 13% y disparar su negocio de IA

Adobe ingresó 6.620 millones en el segundo trimestre fiscal de 2026, elevó su beneficio por acción un 18% y mantiene márgenes operativos del 37%, pero la acción se ha desplomado casi a la mitad en un año.

25 de junio de 2026 a las 17:21h
Adobe cae de 382 a 197 dólares pese a subir ingresos un 13% y disparar su negocio de IA
Adobe cae de 382 a 197 dólares pese a subir ingresos un 13% y disparar su negocio de IA

Adobe gana más dinero que hace un año y, aun así, el mercado la ha castigado con dureza.

En los últimos doce meses, sus acciones han pasado de 382 dólares a 197 dólares. La caída contrasta con unas cuentas que, sobre el papel, dibujan una empresa con ingresos al alza, márgenes amplios y una base de clientes que sigue creciendo.

Wall Street castiga a Adobe aunque sus cifras crecieron

En el segundo trimestre fiscal de 2026, Adobe ingresó 6.620 millones de dólares y elevó un 13 % su facturación interanual. El beneficio por acción llegó a 5,96 dólares, un 18 % más, de modo que el desplome bursátil no encaja con la fotografía clásica de una compañía en apuros.

Hay otro dato que refuerza esa paradoja. Adobe cerró 2025 con 9.850 millones de dólares de flujo de caja libre sobre unos ingresos de 23.800 millones, una relación que pocas empresas de software pueden exhibir sin sonrojo.

Además, los márgenes operativos se sitúan en el 37 %, o en el 47 % en términos no GAAP.

Detrás de esa resistencia aparece el negocio recurrente, que suele ser el colchón favorito de los inversores cuando el entorno se vuelve nervioso. Adobe ya alcanza 27.100 millones de dólares en ingresos recurrentes anuales, una cifra que ayuda a entender por qué la discusión sobre la compañía no gira en torno a su supervivencia, sino a la velocidad de su siguiente etapa.

La inteligencia artificial ya mueve cifras que pesan

La inteligencia artificial no figura aquí como promesa difusa, sino como línea de negocio con números propios. Los ingresos dependientes de soluciones de IA se han triplicado en un año, mientras Firefly ya ha superado los 250 millones de dólares de ingresos recurrentes anuales.

Firefly, además, ha penetrado en el corazón corporativo. El 75 % de las empresas de la lista Fortune 500 utiliza esta plataforma, y Adobe ha entrenado más de 2.500 modelos de inteligencia artificial personalizados para cuentas empresariales.

Esa expansión explica mejor el momento de la compañía si se mira junto a la competencia y al tamaño de su ecosistema de uso cotidiano. Canva factura 4.000 millones de dólares, mientras Adobe Express suma 70 millones de usuarios activos al mes y la base total de usuarios de Adobe ha crecido de 700 millones a 850 millones en apenas doce meses, una escala que recuerda lo rápido que la IA se ha colado en herramientas de trabajo tan corrientes como generadores de imágenes.

El relevo llega justo cuando Adobe sumó 150 millones de usuarios

Ahora bien, la tensión no está solo en los números, sino en quién tendrá que defenderlos ante el mercado. Shantanu Narayen, consejero delegado de Adobe, ha anunciado su salida tras 18 años en el cargo y la compañía todavía no ha designado sucesor.

No es un detalle menor.

La noticia llega cuando Adobe acaba de ampliar su base de usuarios en 150 millones de personas durante un solo año y cuando el negocio de IA corporativa empieza a dejar ingresos tangibles. También coincide con un momento en que el mercado del software mira cada balance con una mezcla extraña de entusiasmo y sospecha, una duda que ya había asomado en las dudas sobre el software cada vez que la inteligencia artificial altera las reglas de valoración.

Ahí está la contradicción que mejor define a Adobe hoy. Mientras sus acciones se han reducido casi a la mitad desde 382 hasta 197 dólares, Firefly ya está dentro del 75 % de las Fortune 500 y la empresa mantiene márgenes operativos del 37 %.

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