China ha entrado en el Año Nuevo Lunar no con fuegos artificiales, sino con una explosión de inteligencia artificial. En los días previos a la celebración del 16 de febrero, una serie de empresas tecnológicas chinas han lanzado o anunciado avances en modelos de IA que no solo marcan un antes y un después en sus capacidades, sino que también envían un claro mensaje geopolítico el gigante asiático no está siguiendo la carrera de la inteligencia artificial, la está liderando en algunos frentes.
La ofensiva de los gigantes chinos
En apenas una semana, tres actores clave del ecosistema tecnológico chino han presentado novedades que desafían directamente a los referentes globales como OpenAI, Google o Anthropic. Alibaba, ByteDance y Zhipu AI no han dejado pasar la ocasión de capitalizar el momento simbólico del Año Nuevo Lunar para anunciar sus apuestas más ambiciosas.
Alibaba dio el pistoletazo de salida horas antes del comienzo oficial de la festividad con el lanzamiento de Qwen3.5, un modelo multimodal capaz de interpretar texto, imágenes y vídeos en hasta 200 idiomas. Pero donde realmente destaca es en su velocidad y eficiencia. Según la empresa, los agentes de IA basados en este modelo pueden desplegarse hasta cinco veces más rápido que versiones anteriores y que competidores, incluidos los modelos más recientes de ChatGPT y Claude. Esto no es solo una mejora técnica, es una ventaja estratégica en entornos empresariales donde el tiempo es dinero.
Y hay más el modelo es hasta un 60% más barato que su predecesor. En un sector donde los costes de computación pueden desbocarse, esa reducción es un arma competitiva de primer orden. Para respaldar esta apuesta, Alibaba ha anunciado una inversión de 380.000 millones de yuanes unos 50.600 millones de euros en computación en la nube e IA durante los próximos tres años. El mensaje está claro no se trata de un lanzamiento puntual, sino de una ofensiva a largo plazo.
La batalla por el contenido audiovisual
Mientras Alibaba apuesta por la eficiencia y la escalabilidad, ByteDance ha centrado su estrategia en el contenido. Su nueva versión de SeeDance 2.0 permite transformar texto o imágenes en vídeos inmersivos con un nivel de control que recuerda al trabajo de un director de cine. Un ejemplo viral muestra una pelea ficticia entre Tom Cruise y Brad Pitt en una azotea de Hong Kong, generada con solo unas líneas de texto. El realismo es inquietante.
Pero ese realismo tiene un precio el de la propiedad intelectual. La Motion Picture Association (MPA) de Estados Unidos ha criticado duramente la herramienta, acusando a ByteDance de desatar el uso de obras protegidas por derechos de autor a una escala masiva.
Al lanzar un servicio que funciona sin salvaguardas significativas contra las vulneraciones, ByteDance está ignorando una legislación de derechos de autor ampliamente consolidada que protege los derechos de los creadores y sustenta millones de puestos de trabajo en Estados Unidos
Ante esta presión, representantes de ByteDance aseguraron a la BBC que adoptarán medidas para reforzar las salvaguardas existentes en la plataforma y proteger los derechos de propiedad intelectual. La tensión entre innovación y regulación se hace evidente, y esta vez, China está en el centro del debate global.
Independencia tecnológica y autonomía en la IA
Si Alibaba y ByteDance compiten en funcionalidad y mercado, Zhipu AI está peleando otra batalla la de la soberanía tecnológica. Con el lanzamiento de GLM-5, un modelo de código abierto, la compañía no solo promete rendimiento avanzado en razonamiento de múltiples pasos, sino que anuncia algo aún más significativo el modelo fue entrenado íntegramente en chips Huawei Ascend.
Esto significa, según la propia compañía, que han logrado una independencia total del hardware de semiconductores fabricado en Estados Unidos. En un contexto de tensiones comerciales y tecnológicas entre China y EE.UU., este logro es más que técnico es un hito político y estratégico. Zhipu asegura que esto marca un paso clave hacia una infraestructura de IA autosuficiente, libre de dependencias externas.
La compañía, que salió a bolsa en Hong Kong el mes pasado recaudando 4.350 millones de dólares de Hong Kong (465 millones de euros), destinará esos fondos al desarrollo de modelos de próxima generación. Su objetivo no es solo competir, sino liderar desde una posición autónoma.
DeepSeek, el fantasma que inquieta a Occidente
DeepSeek, aunque no ha anunciado aún su nueva versión, ya está en el radar de los gobiernos europeos. Según informaciones, la empresa podría presentar V4 en torno al Año Nuevo Lunar. Su versión anterior, V3, ya causó un terremoto en los mercados su aplicación gratuita se convirtió en la mejor valorada en Estados Unidos y en el mundo, superando a ChatGPT en enero. El impacto fue tan fuerte que provocó una ola de ventas en las acciones tecnológicas, especialmente en Nvidia, cuya capitalización bursátil perdió 600.000 millones de dólares en un solo día aunque se recuperó horas después.
Pero el éxito no está exento de polémica. Algunos países europeos, como Italia, Dinamarca y la República Checa, han prohibido a sus organismos públicos utilizar modelos de DeepSeek por motivos de seguridad de los datos. En Bélgica, los funcionarios dejaron de usar la herramienta en diciembre. El motivo preocupaciones sobre ciberseguridad y la gestión de información sensible.
El nuevo orden de la IA
Lo que ocurre en China no es una serie de lanzamientos aislados. Es la señal de un cambio de paradigma. Estas empresas están preparando el terreno para una nueva generación de agentes de IA sistemas capaces de planificar, ejecutar tareas complejas, navegar por internet, completar formularios o generar informes extensos sin intervención humana constante.
Mientras Occidente debate regulaciones, derechos de autor y riesgos éticos, China avanza a marchas forzadas, combinando inversión masiva, innovación acelerada y una clara voluntad de independencia tecnológica. La carrera por la inteligencia artificial ya no es solo una competición entre empresas, es una disputa por el control del futuro digital. Y este Año Nuevo Lunar ha servido como recordatorio China no solo está en la carrera, está definiendo sus propias reglas.