Alphabet ha decidido acudir al mercado con una magnitud poco habitual incluso para una de las mayores tecnológicas del mundo. La matriz de Google y YouTube anunció este lunes una venta de acciones por 80.000 millones de dólares para sostener su infraestructura informática de inteligencia artificial.
La cifra da una pista del momento que vive la compañía. La inteligencia artificial ya no aparece solo como una línea de producto o una promesa de laboratorio, sino como un motor que exige centros de datos, chips, redes y capacidad de cómputo a una escala que empieza a desbordar la oferta disponible.
La demanda de IA ya empuja a Alphabet a buscar 80.000 millones
En su comunicado, la empresa describe una presión creciente tanto por parte de empresas como de consumidores. Alphabet afirma que la demanda de sus soluciones y servicios de inteligencia artificial ha alcanzado niveles que superan la capacidad disponible de la propia compañía.
Esa presión ayuda a entender el tamaño del movimiento financiero. Alphabet ya había avanzado en abril que sus gastos de capital en 2026 se moverán entre 180.000 y 190.000 millones de dólares, con un aumento adicional previsto para 2027.
No hablamos de una sola colocación. La operación combina varias vías de financiación para repartir el esfuerzo y, en palabras de la propia empresa, mantener un balance sólido mientras financia sus inversiones de forma equilibrada.
Berkshire Hathaway entra en una operación que se divide en tres tramos
Una parte ya tiene comprador identificado. Alphabet acordó vender 10.000 millones de dólares en acciones a Berkshire Hathaway, la firma de inversión que ya había destinado 4.300 millones de dólares a la tecnológica en noviembre.
Después llegarán ofertas públicas por 30.000 millones de dólares. Esa cantidad se repartirá entre 15.000 millones en acciones depositarias que representan títulos preferentes convertibles obligatorios y otros 15.000 millones en acciones ordinarias de Clase A y de capital de clase C.
Los 40.000 millones restantes saldrán de un programa adicional de oferta pública de acciones de clase A y C con inicio previsto en el tercer trimestre de 2026.
Google Cloud creció un 63% mientras la presión sobre la capacidad aumenta
Los números del negocio ayudan a explicar por qué Alphabet acelera ahora. Los ingresos de Google Cloud crecieron un 63% interanual en el primer trimestre de 2026, una velocidad que retrata hasta qué punto la demanda corporativa de servicios vinculados a la IA está tirando del grupo.
También pesa la actividad de su plataforma para desarrolladores. Google asegura que más de 8,5 millones de desarrolladores crean nuevas experiencias con sus modelos de inteligencia artificial, mientras sus APIs procesan 19.000 millones de tokens por minuto.
Ahí aparece una paradoja interesante. Cuanto más éxito tienen los modelos y las herramientas para terceros, más costosa resulta la base material que los sostiene, algo que ya se ha visto en el coste energético de la IA y en la carrera por ampliar capacidad.
Alphabet gana más, factura más y aun así necesita reforzar caja
La búsqueda de capital no llega en un momento de debilidad operativa. Alphabet obtuvo un beneficio de 62.578 millones de dólares en el primer trimestre de 2026, un 81% más interanual, junto a una facturación de 109.896 millones de dólares, un 21% superior a la del mismo periodo del año anterior.
Precisamente por eso el anuncio resulta revelador. Una empresa con beneficios y ventas en alza recurre al mercado no para tapar un agujero inmediato, sino para alimentar una infraestructura cuyo coste crece casi al ritmo de la fiebre por la IA generativa, como ya ocurrió en la carrera por centros de datos.
Al final, la tensión central está ahí. Alphabet ganó 62.578 millones de dólares en un solo trimestre, pero aun así prepara una captación de 80.000 millones porque 19.000 millones de tokens por minuto y un alza del 63% en Google Cloud convierten la abundancia financiera en una carrera por no quedarse corta de capacidad.