Amazon se prepara para invertir 200.000 millones en IA: más que el PIB de Qatar o Noruega

"Si nuestro negocio de chips fuera independiente, facturaría 50.000 millones" — Andy Jassy

11 de abril de 2026 a las 07:11h
Amazon se prepara para invertir 200.000 millones en IA: más que el PIB de Qatar o Noruega
Amazon se prepara para invertir 200.000 millones en IA: más que el PIB de Qatar o Noruega

Hay días en los que uno siente que la tecnología avanza a una velocidad que ya no alcanza a seguir. Pero cuando miras de cerca lo que está haciendo Amazon, no puedes evitar preguntarte ¿estamos ante la empresa más influyente del siglo XXI? No se trata solo de comprar un libro o recibir un paquete al día siguiente. Estamos hablando de una máquina industrial, científica y logística que está moldeando el futuro en múltiples frentes inteligencia artificial, robótica, microchips, satélites, alimentación… y todo al mismo tiempo.

El gigante de la nube que también fabrica sus propios motores

Amazon Web Services (AWS) ya no es solo el proveedor de nube más grande del mundo. Es un laboratorio de futuro. Su negocio vinculado a la inteligencia artificial supera los 15.000 millones de dólares anuales, pero eso es solo el principio. En 2026, la compañía planea invertir cerca de 200.000 millones de dólares en infraestructuras de IA. Una cifra casi inimaginable. Para ponerlo en perspectiva si esa inversión fuera el PIB de un país, estaríamos hablando de una economía más grande que la de Qatar o Noruega.

Pero lo que más llama la atención es que Amazon ya no depende únicamente de chips fabricados por otros. Su división de semiconductores internos con procesadores como Graviton, Trainium y Nitro genera ingresos anuales recurrentes superiores a los 20.000 millones de dólares, con un crecimiento de tres dígitos año tras año. Y eso, advierte la propia compañía, es solo una fracción de lo que podría ser.

"Para poner esto en perspectiva en comparación con otras empresas de chips, cabe destacar que nuestra tasa de ingresos anuales está algo subestimada, ya que actualmente solo monetizamos nuestros chips a través de EC2. Si nuestro negocio de chips fuera independiente y vendiéramos los chips producidos este año a AWS y otros terceros, como hacen otras empresas líderes del sector, nuestra tasa de ingresos anuales sería de aproximadamente 50.000 millones de dólares" - Andy Jassy, consejero delegado de Amazon

Es un mensaje claro Amazon no solo consume tecnología, la diseña. Y lo hace para ofrecer una mejor relación precio-rendimiento que los chips dominantes de Nvidia, que hasta ahora han sido el corazón de casi todo el boom de la IA. No es una guerra abierta de hecho, Amazon mantiene una "sólida alianza" con Nvidia, pero sí una apuesta estratégica por la independencia. El cambio ya está en marcha la IA del futuro no correrá solo sobre hardware de otros.

Alianzas que valen más que países

Y si la fabricación de chips parece una apuesta técnica, la jugada con OpenAI es de manual de geopolítica tecnológica. Amazon ha comprometido 50.000 millones de dólares en la última ronda de financiación de OpenAI, una operación que valoró la startup en más de 840.000 millones de dólares. Es una cifra que raya en lo absurdo más que el PIB de Suiza. Pero no es solo dinero. Es acceso, influencia, control. Y Amazon no está sola Anthropic, otra de las grandes promesas de la IA, se valoró en 380.000 millones de dólares en febrero. El mercado de la inteligencia artificial no crece explota.

"El reciente compromiso de OpenAI, que supera los 100.000 millones de dólares, es un ejemplo de ello, pero existen otros acuerdos con clientes ya firmados, y aún no anunciados, o que se encuentran en una fase avanzada de negociación. Del gasto de capital de AWS que prevemos invertir en 2026, gran parte del cual se monetizará entre 2027 y 2028, ya contamos con compromisos de clientes para una parte sustancial" - Andy Jassy, consejero delegado de Amazon

Lo más impactante no es el tamaño de las cifras, sino la certeza con la que Amazon habla del futuro. Ya no se trata de especulación. **Hay contratos, hay demanda, hay clientes dispuestos a pagar por lo que aún está por venir.** La IA ya no es un experimento de laboratorio es un negocio tangible, con facturas y planes de expansión.

Robots, satélites y comida en la puerta de casa

Mientras tanto, en la tierra, más de un millón de robots ya trabajan en la cadena de suministro de Amazon. No son humanoides de ciencia ficción, pero sí máquinas que mueven cajas, clasifican pedidos y reducen lesiones humanas. La automatización no viene para sustituir, sino para transformar la logística a una escala industrial sin precedentes.

"La robótica supone un cambio radical en la forma en que podemos entregar más rápido, reducir el coste de mantener una mayor variedad de productos y automatizar movimientos que provocan esfuerzos y lesiones a nuestros compañeros de equipo" - Andy Jassy, consejero delegado de Amazon

Y a eso se suman más de 4.000 millones de dólares invertidos en expandir el servicio de entrega a zonas rurales. Porque Amazon no quiere solo dominar las ciudades quiere llegar a cada rincón del mapa. Con una plantilla global de 1,57 millones de personas, es uno de los mayores empleadores del planeta. Pero también uno de los más tecnológicos cada vez más, humanos y máquinas trabajan en red.

Y si miras al cielo, hay más de 200 satélites de Amazon Leo en órbita. Su lanzamiento oficial está previsto para mediados de 2026, pero ya tiene acuerdos con gigantes como Delta Airlines, JetBlue, AT&T, Vodafone, DirecTV Latinoamérica, la Red Nacional de Banda Ancha de Australia y hasta la NASA. Amazon ya no solo vende productos quiere ser una infraestructura global de comunicaciones. Igual que construyó la nube, ahora construye su propia red satelital. Todo conectado, todo integrado.

El supermercado del futuro

Y luego está la comida. El negocio de comestibles de Amazon superó los 150.000 millones de dólares en ventas brutas en 2025, convirtiendo a la empresa en el segundo mayor supermercado de Estados Unidos. Y no se trata solo de vender arroz o leche ofrecen entrega de comida fresca el mismo día en más de 2.300 pueblos y ciudades. Es una revolución silenciosa la despensa del futuro no está en un centro comercial, está en un almacén automatizado, listo para llegar a tu puerta en horas.

Amazon ya no es una sola cosa. Es muchas a la vez. Es la fábrica de chips que alimenta la IA, es el proveedor de nube que hospeda los modelos del futuro, es la empresa logística que mueve robots y satélites, es el supermercado que te lleva la compra a casa. Y todo esto bajo un mismo techo. No es exagerado decir que, en muchos aspectos, Amazon ya es una especie de Estado dentro del Estado con su propia economía, su tecnología, su infraestructura y su visión de futuro. Y lo más sorprendente es que, a pesar de su tamaño, sigue acelerando. Uno no puede evitar preguntarse ¿hasta dónde puede llegar una empresa cuando combina ambición, tecnología y escala global? La respuesta, parece, aún está por escribirse.

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