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Robar un modelo de inteligencia artificial no exige entrar en un laboratorio ni llevarse servidores. A veces basta con hacerle preguntas sin descanso.
Eso es lo que Anthropic atribuye a siete empresas chinas de inteligencia artificial, Alibaba, DeepSeek, Moonshot AI, Xiaomi, Zhipu, MiniMax y SenseTime, a las que acusa de usar cuentas fraudulentas para extraer respuestas de Claude y entrenar sistemas competidores. La compañía detectó estas campañas a partir de febrero de 2026 y las operaciones de mayor volumen siguieron activas hasta julio.
Alibaba llevó la extracción a una escala diaria difícil de ignorar
Entre mayo y julio de 2026, Alibaba registró 151 millones de intercambios con Claude mediante más de 3.500 cuentas falsas, con un pico de tres millones de conversaciones al día.
Moonshot AI aparece como el segundo caso más voluminoso con 23 millones de intercambios. La empresa, además, redirigió 300.000 sesiones activas de sus clientes a través de una red intermediaria de 5.380 cuentas falsas.
En solo 14 días, DeepSeek acumuló 12,1 millones de intercambios. Zhipu, Xiaomi, MiniMax y SenseTime añadieron cientos de miles más, y en el caso de SenseTime la acusación incluye la compra de transcripciones de Claude a proveedores externos de datos.
El problema no fue solo cuántas respuestas salieron, sino cuáles
Anthropic sostiene que entre los intercambios capturados había información sensible de usuarios particulares, empresas multinacionales y organizaciones afiliadas al Estado. La frontera entre una consulta técnica y una fuga de datos se vuelve mucho más frágil cuando una misma red automatiza millones de preguntas.
Hace pocas semanas, otro episodio ya había mostrado chats privados indexados en buscadores, una señal de que la exposición de conversaciones con asistentes ya no pertenece solo al terreno de la teoría. Aquí la diferencia está en la escala y en el uso competitivo de ese material.
Claude ahora enseña menos de lo que piensa
La respuesta de Anthropic no se limitó al cierre de cuentas. La empresa actualizó Claude para que resuma su razonamiento interno antes de ofrecer la respuesta final y lanzó además un sistema que cifra los rastros de razonamiento.
Ese cambio apunta al corazón del negocio. Si el valor de un modelo no reside únicamente en la respuesta, sino también en la manera en que encadena pasos intermedios, reducir esa visibilidad equivale a bajar la persiana de la trastienda.
También prohibirá las cuentas de revendedores en regiones sin soporte oficial, entre ellas China, Rusia e Irán.
El movimiento encaja con un tablero más amplio en el que ya pesaban restricciones al acceso exterior de modelos avanzados. Cuando un servicio no opera de forma oficial en un país, surgen intermediarios, y con ellos también aparecen zonas grises donde resulta más difícil distinguir entre uso indirecto, reventa y extracción sistemática.
Ninguna de las empresas señaladas ha dado su versión pública
Ninguna de las siete empresas chinas mencionadas había respondido públicamente a las acusaciones de Anthropic en el momento en que la compañía detalló los hechos. Esa ausencia deja una imagen muy concreta, millones de conversaciones atribuidas a redes falsas y, al otro lado, ningún desmentido nominal de quienes aparecen señalados.