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Dos semanas han bastado para dibujar una nueva frontera en la inteligencia artificial. Anthropic lanzó Fable 5 y Mythos 5 el 9 de junio, Washington bloqueó su exportación el 12 y el 30 de junio levantó las restricciones que pesaban sobre ambos modelos.
Washington convirtió el acceso en una negociación
Sanchit Vir Gogia, analista jefe de Greyhound Research, no pone el foco en el desenlace sino en el procedimiento. Para él, lo decisivo es que la Administración estadounidense ha optado por una supervisión negociada, condicionada y monitorizada, no por una prohibición general.
"Lo relevante no es que se hayan levantado las restricciones; lo importante es el mecanismo que hay detrás" - Sanchit Vir Gogia, analista jefe de Greyhound Research
Ese matiz cambia bastante la lectura de lo ocurrido. El acceso a la IA de frontera se ha convertido en una infraestructura condicionada, en palabras del propio Gogia, y la expresión suena menos abstracta cuando un modelo puede pasar del lanzamiento global al apagón total en apenas tres días.
Anthropic suspendió el acceso a ambos sistemas para todos los usuarios el 12 de junio porque no tenía una forma fiable de verificar la nacionalidad en tiempo real.
Una salvaguarda burlada desencadenó el bloqueo
El origen de la crisis estuvo en un informe de investigadores de Amazon sobre una técnica capaz de eludir una salvaguarda de ciberseguridad de Fable 5. Ahí aparece una de las tensiones más incómodas de esta carrera, porque no basta con construir modelos más capaces si una grieta permite saltarse sus límites de uso.
Después del bloqueo, Anthropic volvió a entrenar su clasificador de seguridad y afirma que la técnica descrita queda bloqueada en más del 99 % de los casos. Investigadores del Center for AI Standards and Innovation del Departamento de Comercio de Estados Unidos evaluaron esas salvaguardas actualizadas.
El Gobierno estadounidense reabrió así una puerta que había cerrado a toda prisa.
Howard Lutnick, secretario de Comercio de Estados Unidos, situó la decisión en un marco político muy claro al explicar que su departamento trabajó durante las dos últimas semanas con Anthropic para analizar y aprobar Fable 5, con el objetivo de asegurar la alineación dentro del Gobierno y reforzar el liderazgo estadounidense en inteligencia artificial.
El despliegue vuelve, pero no vuelve igual
Anthropic anunció que Fable 5 empezará a desplegarse globalmente el 1 de julio a través de Claude Platform, Claude.ai, Claude Code y Claude Cowork. El acceso desde Amazon Web Services, Google Cloud y Microsoft Foundry, donde Microsoft ya movía ficha con modelos propios, se restablecerá tan rápido como sea posible.
No existe todavía un consenso compartido para medir, con criterios objetivos, la gravedad de una técnica de evasión. Por eso Anthropic trabaja con Amazon, Microsoft, Google y socios del proyecto Glasswing en un marco común de evaluación para estas maniobras, una tarea que recuerda hasta qué punto la seguridad sigue discutiéndose mientras los productos ya están en la calle.
OpenAI ya se movió por el mismo pasillo
La semana pasada, OpenAI presentó GPT-5.6 Sol, Terra y Luna después de exponer al Gobierno de Estados Unidos sus planes de despliegue y sus capacidades. A petición de Washington, la compañía dijo que al principio solo pondría esos modelos en manos de un pequeño grupo de socios de confianza, aunque también advirtió de que no cree que ese tipo de acceso gubernamental deba convertirse en la práctica habitual a largo plazo.
La comparación resulta difícil de ignorar, sobre todo tras las limitaciones iniciales de GPT 5.6. Primero se presentan los modelos, luego entra el Gobierno y solo después empieza a definirse quién puede usarlos, en qué condiciones y con qué vigilancia.
Restablecer el acceso no significa restablecer la certidumbre. La secuencia de fechas lo deja bastante desnudo, con un lanzamiento el 9 de junio, un bloqueo el 12 y un levantamiento el 30 que devuelve los modelos al mercado, pero no borra la idea de que la llave ya no está solo en manos de las empresas.