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Apple ha dado en China un giro que va mucho más allá de un ajuste técnico.
La compañía entrenó un modelo de lenguaje a gran escala junto a Alibaba Group para el mercado chino, una decisión que corrige su estrategia anterior. Hasta ahora dependía de modelos de socios locales para cubrir la inteligencia artificial dentro del país.
China obligó a Apple a cambiar el mapa de su inteligencia artificial
En julio de 2026, la Administración del Ciberespacio de China registró el servicio de inteligencia artificial generativa de Apple. Ese paso administrativo importa porque convierte una negociación industrial en un movimiento ya encajado dentro del marco regulatorio chino.
Además, Apple Intelligence en China incorporará el modelo Qwen de Alibaba y la tecnología de Baidu en iPhone, iPad, Mac y Vision Pro. No hablamos de un único proveedor, sino de una arquitectura adaptada a un mercado donde los servicios globales habituales no entran con normalidad.
Claude de Anthropic y ChatGPT de OpenAI no están disponibles en China.
Esa ausencia explica parte del tablero. Apple compite allí contra marcas locales como Huawei y, al mismo tiempo, tiene que construir sus funciones de inteligencia artificial con herramientas aceptables para el regulador y útiles para el usuario chino, una combinación que en otros mercados no exige el mismo encaje.
Joe Tsai resumió la negociación con una frase muy directa
En febrero de 2025, durante la Cumbre Mundial de Gobiernos celebrada en Dubái, Joe Tsai, presidente de Alibaba, situó públicamente a su empresa en el centro de esa búsqueda.
"Hablaron con varias empresas en China. Al final, decidieron hacer negocios con nosotros". - Joe Tsai, presidente de Alibaba
La frase condensa una selección empresarial, pero también deja ver la presión del entorno. Apple no podía replicar sin más su fórmula internacional en China y acabó apoyándose en un socio capaz de aportar modelo, encaje local y presencia dentro de un mercado especialmente vigilado.
Mientras tanto, la compañía publicó y retiró sin explicaciones una guía en chino para conectar Qwen con Siri y con Herramientas de escritura en Mac. Ese gesto fugaz sugiere que el despliegue ya había entrado en una fase práctica, aunque la comunicación pública todavía no caminaba al mismo ritmo.
Una guía borrada dejó ver cómo Apple quería integrar Qwen
No es un detalle menor que la guía mencionara Siri y las funciones de escritura. Ahí es donde la inteligencia artificial deja de ser una promesa abstracta y pasa a tocar tareas cotidianas, desde pedir algo al asistente hasta redactar un texto dentro del ordenador, como ya ocurre en asistentes en el móvil que ejecutan modelos de Alibaba.
Apple también deja entrever con este movimiento una rareza que ya no parece tan rara. La misma empresa que en otros mercados construye su relato alrededor del control integral del producto acepta en China un sistema más ensamblado, con piezas de Alibaba y Baidu, porque allí el acceso a la inteligencia artificial depende tanto del software como de las fronteras del mercado.
Tras conocerse el registro de julio, las acciones de Alibaba en Estados Unidos subieron un 4 % en las operaciones previas a la apertura. La reacción bursátil convirtió una decisión regulatoria y técnica en una señal inmediata de valor económico.
Hay una tensión difícil de pasar por alto. Apple quiere que Apple Intelligence forme parte de la misma familia de productos en todo el mundo, pero en China esa familia habla con acento propio, usa Qwen, suma tecnología de Baidu y entra en escena en un mercado donde Huawei juega en casa.