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Una foto ya no solo cuenta lo que muestra. Apple prepara en el iPhone una función llamada Apple Reference Image para certificar de dónde sale una imagen y vincularla con la cámara que la capturó.
Apple quiere que una imagen lleve su rastro de origen
La herramienta podría llegar con la beta 5 de iOS 27 y plantea una idea cada vez más relevante en la vida digital diaria. Cuando una fotografía circula por mensajería, redes o correo, la pregunta ya no es solo qué enseña, sino si realmente salió de la cámara que dice haberla tomado.
Para lograrlo, el sistema verifica la autenticidad a partir de datos únicos asociados al hardware de la cámara del iPhone.
Esa comprobación no envía la foto original a los servidores de Apple. El análisis pasa por Private Cloud Compute y solo comparte información del sensor junto con ciertos metadatos, un enfoque que recuerda hasta qué punto la confianza en una imagen depende ya tanto de la captura como del rastro técnico que deja detrás.
Además, Apple asignará un identificador único a cada imagen para certificar que fue tomada con la cámara del iPhone. Los usuarios también podrán comprobar en local la autenticidad de las fotos compartidas, sin depender de una consulta externa cada vez que reciban un archivo.
El sistema obliga a cambiar la forma de hacer la foto
Ahora bien, la función no actuará de manera automática sobre todas las imágenes.
Apple la dejará desactivada por defecto y cada usuario tendrá que habilitarla en los ajustes, dentro de la sección de cámara e imagen de referencia. Después hará falta usar un nuevo modo referencia en la aplicación Cámara, porque solo esas fotos incorporarán la información necesaria para la verificación.
Esa decisión convierte la autenticidad en una opción consciente y no en una capa invisible del sistema. También introduce una pequeña fricción cotidiana, porque la foto certificada exigirá acordarse de activar antes el modo adecuado, algo que no suele ocurrir cuando uno dispara deprisa o en mitad de una conversación.
La validación será opcional y compartirá con Private Cloud Compute los datos de procedencia.
En el envío también habrá diferencias. La información compartida cambiará según el método usado y según la imagen sea original, editada o autenticada, de modo que el mismo archivo puede conservar más o menos contexto técnico en función del recorrido que haga entre dispositivos, algo que enlaza con la copia en calidad original y su efecto sobre lo que una imagen conserva al salir del móvil.
Transferir la foto también contará para conservar su identidad
Apple incluirá en las transferencias por cable la opción Transferir con procedencia para mantener esos datos al pasar fotos a un Mac o a un PC.
No es un detalle menor. Buena parte de la vida de una imagen empieza en el teléfono, pero termina editada, archivada o reenviada desde otro equipo, y ahí suele perder parte de su contexto técnico, igual que ocurre cuando cambian los flujos de cámara y permisos en los avisos de uso de cámara que hoy forman parte de la rutina del móvil.
Apple, además, podrá revocar autenticaciones previas si detecta que un sensor ha sido manipulado.
Ese punto introduce una tensión interesante. La misma empresa que certifica el origen conserva también la capacidad de retirar después esa validación si concluye que el sensor dejó de ser fiable, de modo que la confianza en la foto no queda fijada para siempre, sino atada al estado del hardware que la hizo posible.