ChatGPT dejó a Rita Santos 3 horas en la frontera y le costó 250 dólares por un visado de Vietnam

Una viajera portuguesa siguió una respuesta de ChatGPT sobre su visado de Vietnam y acabó atrapada entre Camboya y Vietnam, con 3 horas de espera, calor cercano a 40 grados y un gasto extra de 250 dólares.

22 de junio de 2026 a las 08:49h
ChatGPT dejó a Rita Santos 3 horas en la frontera y le costó 250 dólares por un visado de Vietnam
ChatGPT dejó a Rita Santos 3 horas en la frontera y le costó 250 dólares por un visado de Vietnam

Preguntar a una inteligencia artificial por un visado parece hoy un gesto casi automático. Para Rita Santos, viajera portuguesa que recorre el mundo sola, esa consulta acabó convertida en tres horas de espera bajo temperaturas cercanas a los 40 grados en la frontera entre Camboya y Vietnam.

ChatGPT le dijo que podía obtener el visado de Vietnam directamente en el paso fronterizo. La información no coincidía con los requisitos reales de entrada y la dejó atrapada en uno de esos lugares donde un error digital se vuelve físico de inmediato.

Una respuesta errónea acabó costando 250 dólares

Entonces llegó la factura del fallo. Rita Santos pagó 250 dólares, equivalentes a 216 euros, a una agencia que resolvió sobre la marcha una tramitación que no había previsto.

"Me encontré completamente sola y tuve que averiguar sobre la marcha cómo conseguirla rápidamente, mientras que el proceso normal en línea tarda días" - Rita Santos, viajera portuguesa que recorre el mundo sola

No fue solo una cuestión de dinero. También pesaron la incertidumbre, el calor y la vulnerabilidad de quien viaja sin red de apoyo y descubre demasiado tarde que una respuesta convincente no siempre es una respuesta correcta.

Después, la propia viajera resumió el desenlace con una mezcla de alivio y advertencia. Tuve muchísima suerte de que todo saliera bien al final, vino a reconocer, después de salir adelante en una situación que había empezado con una consulta rutinaria.

IBM pone nombre a un problema que parece menor hasta que deja de serlo

IBM define las alucinaciones de la inteligencia artificial como salidas erróneas generadas por un modelo de lenguaje. Dicho de forma menos técnica, la máquina responde con aplomo aunque el dato sea falso, una idea que ya aparece en errores y alucinaciones de IA analizados en otros contextos delicados.

Ahí está el verdadero problema.

Cuando la pregunta trata sobre un visado, un tratamiento o un trámite de frontera, el margen para improvisar se estrecha de golpe. Lo que en casa parece una simple respuesta equivocada puede convertirse a cientos de kilómetros en dinero perdido, horas inmóvil y una entrada bloqueada.

Rita Santos lo formuló sin rodeos en otra de sus declaraciones. Aprendió por las malas que ChatGPT resulta fácil de usar, pero no es fiable cuando lo que está en juego son requisitos de visado, una cautela que encaja con fallos iniciales de la IA en ámbitos donde un dato mal dado tiene consecuencias inmediatas.

El contraste final cuesta olvidarlo. Una consulta hecha para ahorrar tiempo terminó costando 250 dólares, unas tres horas de espera y una lección aprendida a casi 40 grados.

Sobre el autor
Redacción
Ver biografía