ChatGPT, Gemini y Grok comparten datos con terceros: 9 asistentes de IA rastrean chats y títulos de conversación

Un estudio de IMDEA y la UC3M concluye que nueve asistentes de IA muy usados se conectan con al menos un servicio de publicidad o seguimiento de terceros.

17 de octubre de 2026 a las 14:01h
ChatGPT, Gemini y Grok comparten datos con terceros: 9 asistentes de IA rastrean chats y títulos de conversación
ChatGPT, Gemini y Grok comparten datos con terceros: 9 asistentes de IA rastrean chats y títulos de conversación

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Una consulta al asistente puede parecer íntima, pero ese perímetro se rompe antes de que termine la respuesta.

Investigadores de IMDEA Networks y la Universidad Carlos III de Madrid analizaron en mayo de 2026 nueve asistentes de inteligencia artificial muy usados, desde ChatGPT y Gemini hasta Grok, Claude, Perplexity, Copilot, Mistral y Meta AI. Su estudio, aceptado en el Privacy Enhancing Technologies Symposium, concluye que los nueve contactan con al menos un servicio de publicidad o seguimiento de terceros.

Los chats no viajan solos cuando salen del navegador

El hallazgo no se limita a una huella técnica difícil de interpretar. Seis versiones web y tres aplicaciones de Android revelan a terceros direcciones de conversación, títulos, mensajes o capturas de pantalla junto a identificadores persistentes del usuario.

En algunos casos, además, el rastro apunta a empresas muy concretas. Gemini envía el título de la conversación a Google Analytics y Perplexity envía los prompts a Wingify.

Grok aparece como uno de los ejemplos más delicados porque TikTok recoge capturas de pantalla, mientras Meta y TikTok recogen el último mensaje del usuario, además de direcciones y títulos. Esa combinación importa porque el contenido del chat no siempre hace falta para deducir de qué habla una persona. Basta a veces con un título, una URL o una imagen para recomponer el contexto.

Los autores contabilizan 124 dominios de terceros atribuidos a 44 organizaciones.

De esas 44 organizaciones, 34 pertenecen al negocio de la publicidad o el seguimiento. El mapa técnico, por tanto, no describe una conexión ocasional con servicios auxiliares, sino una infraestructura amplia que acompaña a estos asistentes incluso cuando el usuario cree estar hablando a solas con una máquina.

Ni rechazar cookies logra apagar buena parte del rastreo

Ahí aparece una de las contradicciones más incómodas del estudio. El 77,3 % de las transmisiones de identificadores web a terceros ocurrió tras aceptar cookies no esenciales, pero con las cookies rechazadas el 80,8 % de los rastreadores de terceros seguía activo.

Cuatro de los nueve servicios gratuitos mantenían rastreadores que recogían datos incluso con las cookies rechazadas. los metadatos del chat pueden contar mucho más de lo que parece cuando incluyen títulos, rutas de conversación o señales persistentes del dispositivo.

Tampoco hay un corte claro entre pagar y no pagar. Las cuentas gratuitas y las de suscripción muestran infraestructuras de seguimiento casi idénticas, una señal de que el abono no cambia de forma apreciable la trastienda de observación técnica.

Las respuestas de las empresas dibujan un terreno desigual

Google lo negó con una frase tajante.

"No tenemos anuncios en Gemini" - Google

La cuestión de fondo, sin embargo, no gira solo alrededor de si hay anuncios visibles en pantalla. El estudio describe envíos de títulos de conversación y otros datos hacia terceros, un plano menos aparente para el usuario corriente y mucho más difícil de detectar a simple vista.

OpenAI sostuvo que utiliza herramientas de analítica para entender el tráfico y diagnosticar errores, y añadió que esos datos no se usan para publicidad ni se comparten con anunciantes. Microsoft aseguró que no ha encontrado ninguna infracción de la legislación aplicable tras examinar las acusaciones.

Perplexity, por su parte, dejó de enviar la dirección de las conversaciones a rastreadores como Meta el 3 de abril. Ese cambio llegó antes de que el debate ganara más visibilidad pública y enlaza con los rastreadores en interfaces web que ya habían encendido las alertas sobre cómo circulan los datos alrededor de estos servicios.

Las fechas muestran que el problema llegó pronto a los reguladores

El 13 de abril los autores informaron a las autoridades de protección de datos de la Unión Europea y del Reino Unido, y el 17 de abril informaron a xAI por los enlaces de Grok. La Agencia Española de Protección de Datos citó el trabajo el 27 de mayo.

Hubo después otro movimiento relevante. OpenAI actualizó el 15 de agosto la política de privacidad de ChatGPT para mencionar los rastreadores de terceros.

La cronología añade una ironía difícil de pasar por alto. El 24 de agosto llegaron los anuncios de ChatGPT a España y a otros 30 mercados europeos para usuarios gratuitos y del plan Go, mientras a 10 de septiembre Grok mantenía los enlaces accesibles y sin respuesta oficial.

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