La gestión de una crisis sanitaria en el puerto de Granadilla dependió de un intercambio digital entre dos altos cargos del Estado. Fernando Clavijo, presidente canario, envió a Mónica García, ministra de Sanidad, una captura de pantalla de una inteligencia artificial para justificar su rechazo al desembarco del MV Hondius.
El mensaje llegó a las 17:13 de un sábado. La imagen mostraba la respuesta de un chatbot a una consulta específica sobre la capacidad natatoria de los roedores. El texto generado afirmaba que las ratas son excelentes nadadoras y pueden sobrevivir en el agua hasta tres días seguidos.
Javier Padilla, secretario de Estado de Sanidad, confirmó la cronología de los hechos ante la prensa. Detalló que el mandatario autonómico utilizó esa salida algorítmica como argumento central para impedir la entrada del buque afectado por un brote de hantavirus.
La ministra desmintió la teoría con un informe técnico
Mónica García respondió horas más tarde, a las 22:46. Envió un documento titulado Informe Roedores que desmontaba la premisa del presidente canario. El texto detallaba que no había roedores a bordo del MV Hondius y corregía la información biológica aportada por la inteligencia artificial.
"a las 17:13 de este sábado el presidente canario envió una captura de pantalla a la señora Mónica García sobre una pregunta a la inteligencia artificial sobre si las ratas nadan" - Javier Padilla, secretario de Estado de Sanidad
La reacción del ejecutivo autonómico fue ignorar la corrección ministerial. Fernando Clavijo declaró a los medios de comunicación que hizo caso omiso al informe enviado por la cartera de Sanidad. Su objetivo permaneció inalterable: lograr que el barco fondeara en Tenerife sin permitir el desembarco inmediato.
La discrepancia técnica no resolvió el conflicto político. La autoridad sanitaria estatal aportó datos concretos sobre la ausencia de la plaga, mientras que la regional mantuvo su postura basada en una consulta externa no verificada.