El juicio entre Elon Musk y OpenAI ha llegado a su recta final en Oakland, California. Los abogados de ambas partes presentaron este jueves sus conclusiones definitivas ante un jurado de nueve personas. El caso quedó visto para sentencia tras días de intensos alegatos.
La disputa no es solo económica, sino personal. **La credibilidad de Sam Altman está directamente en juego** en este litigio, según afirmó Steven Molo, abogado de Elon Musk. Molo argumentó que los demandados necesitan que el jurado crea a Altman para ganar. Si los miembros del jurado no se fían del actual CEO de OpenAI, no pueden fallar a su favor. Así de sencillo.
El jurado debe decidir si hubo engaño
El núcleo del conflicto reside en la veracidad de las acciones de Sam Altman y Greg Brockman. Musk acusa al presidente y cofundador de OpenAI de mentir y enriquecerse injustamente a su costa. La defensa de OpenAI, liderada por William Savitt, contraatacó señalando la ausencia de Musk en el tribunal. El magnate viajó esta semana con Donald Trump a China en lugar de asistir al cierre del proceso.
"Ni siquiera las personas que trabajan para él, ni siquiera la madre de sus hijos, respaldan su versión" - William Savitt, abogado principal de OpenAI
Savitt aseguró que Altman se dio cuenta de que había cometido un gran error al asociarse inicialmente con Musk bajo la estructura original. La defensa sostiene que el cambio hacia una entidad con ánimo de lucro era la única vía viable para captar los millones necesarios. Sin ese capital, entrenar modelos de inteligencia artificial de gran tamaño habría sido imposible.
Musk reclama 134.000 millones de dólares
Las cifras en disputa alcanzan dimensiones astronómicas. **Elon Musk reclama la transferencia de unos 134.000 millones de dólares** desde la parte lucrativa de OpenAI hacia su organización sin ánimo de lucro. Además, solicita la destitución inmediata de Greg Brockman y Sam Altman. Su objetivo es revertir la estructura corporativa actual y recuperar el control ideológico del laboratorio.
Musk fue uno de los primeros financiadores y cofundadores de OpenAI en 2015. Entonces, la entidad operaba como un laboratorio de investigación sin fines comerciales. OpenAI afirma que Musk se marchó voluntariamente del consejo en 2018. La compañía sostiene que su salida se produjo tras intentar sin éxito tomar el control total de la dirección.
Steven Molo preguntó retóricamente al jurado si cruzarían el puente de la confianza que propone la defensa. Pocos lo harían, concluyó el letrado. La estrategia de Musk depende de destruir la fiabilidad del testimonio de Altman.
La sentencia llegará la próxima semana
El veredicto podría conocerse la próxima semana. Una vez que el jurado emita su decisión, la jueza Yvonne Gonzalez Rogers deberá aceptarla o rechazarla. Ella será la encargada de establecer las compensaciones económicas si corresponde. El timing no puede ser más crítico para OpenAI, que se prepara para salir a bolsa a finales de este año.