Farah, la joven de Ceuta, víctima de decenas de imágenes falsas con IA que la muestran con un carnet del CETI

Un vídeo real de la joven marroquí ayudó a impulsar el paso masivo a Ceuta el 30 de julio, y después circularon imágenes falsas en redes que la presentan con un carnet del CETI que el Ministerio niega.

15 de agosto de 2026 a las 11:54h
Farah, la joven de Ceuta, víctima de decenas de imágenes falsas con IA que la muestran con un carnet del CETI
Farah, la joven de Ceuta, víctima de decenas de imágenes falsas con IA que la muestran con un carnet del CETI

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Una joven marroquí que entró nadando en Ceuta el 28 de julio se ha convertido en el rostro de una campaña de suplantación que mezcla redes sociales, migración y herramientas de inteligencia artificial. Decenas de imágenes falsas circulan en grupos de Instagram, Facebook y TikTok en árabe y la muestran como si ya hubiera cruzado una frontera administrativa mucho más difícil que la del agua.

Farah es de Al-Araish.

Las imágenes la presentan con un carnet verde del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes de Ceuta, pero el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones niega que viva allí. El departamento de prensa lo expresó de forma literal en una frase sin margen para la duda.

"Esta mujer no reside en el CETI" - departamento de prensa del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones

No hace falta un análisis forense complejo para entender por qué la imagen del documento no encaja. El propio Ministerio apunta a señales muy visibles en la supuesta credencial, con letras indistinguibles, campos ilegibles y ausencia de etiquetas, rasgos típicos de una manipulación generada con inteligencia artificial.

Un carnet verde no abre ninguna puerta automática

Además, ese documento no funciona como una llave que garantice quedarse en España. El real decreto 557/2011 regula en su artículo 266 la identificación que reciben las personas migrantes en el CETI y el Ministerio recuerda que permanecer allí no asegura ni el traslado a la península ni la permanencia en territorio español.

Aquí aparece la contradicción que alimenta el bulo.

Las publicaciones falsas venden una promesa de llegada consolidada justo donde la administración describe un escenario precario y condicionado. Miguel Ángel Pérez, delegado del Gobierno en Ceuta, fue aún más explícito el 4 de agosto al advertir que, si las autoridades rechazan conceder protección internacional a residentes del CETI, «se incoarán los correspondientes expedientes de devolución».

Decenas de perfiles de Facebook difunden ese material manipulado para promover la migración, una mecánica que ya había mostrado su capacidad de arrastre en otros episodios de desinformación visual sobre IA y fronteras, como ocurrió con un vídeo falso sobre inmigración que logró pasar por auténtico en televisión.

Un vídeo real acabó empujando un movimiento muy real

El caso resulta más delicado porque la chispa inicial no fue falsa. Un informe del Consejo Nacional de los Derechos Humanos de Marruecos y una investigación vinculada al Parque Científico de Alicante señalan que un vídeo real de Farah fue clave para espolear el paso masivo por la frontera de Ceuta del 30 de julio.

Después llegaron las copias alteradas, los deepfakes y la ficción administrativa.

Ese encadenamiento explica buena parte del problema. Un contenido auténtico puede actuar como detonante emocional y, una vez que circula, las versiones fabricadas añaden detalles que no existían pero resultan verosímiles para quien ya quiere creerlos, un patrón que también encaja con los riesgos legales de los deepfakes cuando la imagen de una persona se reutiliza para contar otra historia.

El dato más incómodo permanece al fondo de toda esta secuencia. Un vídeo verdadero de una joven de Al-Araish ayudó a empujar el paso masivo del 30 de julio y, apenas unos días después, decenas de imágenes falsas intentaron transformar ese mismo rostro en una prueba inventada de que el camino ya estaba resuelto.

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