Google permite desactivar sus respuestas de IA con un parámetro: 'udm=14' devuelve los enlaces azules

Añadir udm=14 a la URL de búsqueda elimina los resúmenes generados por IA y devuelve la lista clásica de enlaces en Google, sin instalar nada.

25 de mayo de 2026 a las 16:56h
Google permite desactivar sus respuestas de IA con un parámetro: 'udm=14' devuelve los enlaces azules
Google permite desactivar sus respuestas de IA con un parámetro: 'udm=14' devuelve los enlaces azules

Google lleva meses empujando sus respuestas generadas por inteligencia artificial al centro del buscador, pero hay una escapatoria sencilla. Basta con añadir un pequeño parámetro a la URL para recuperar la vieja lista de enlaces azules, esa pantalla sin adornos que durante años definió cómo buscábamos en la web.

La clave está en añadir udm=14 a la dirección de búsqueda de Google. Ese ajuste elimina los resultados generados por inteligencia artificial y deja solo enlaces tradicionales, sin resúmenes automáticos en la parte superior.

Un cambio pequeño devuelve la búsqueda de siempre

No hace falta instalar nada ni tocar opciones complejas. En Google Chrome para ordenador, el truco consiste en crear un buscador nuevo con la dirección https://www.google.com/search?q=%s&udm=14, ponerle el nombre Google Web y fijarlo como motor predeterminado.

Después de ese cambio, cada consulta abre una versión del buscador centrada en la web convencional. La diferencia visual resulta inmediata, porque desaparecen los bloques generados por inteligencia artificial y vuelven a mandar los enlaces de toda la vida.

En Android, el camino cambia un poco, aunque la idea es la misma. Hay que entrar en opciones de búsqueda de Google desde tenbluelinks.org, hacer una búsqueda y escoger Google Web dentro de la configuración del motor de búsqueda de Chrome.

En el móvil también funciona aunque exige un rodeo

Ese rodeo dice bastante sobre el momento actual de internet. Recuperar una experiencia de búsqueda más simple no pasa por un botón visible en Chrome para Android, sino por una secuencia algo escondida que arranca fuera del propio navegador.

Aun así, la modificación no ata al usuario a una decisión permanente. El proceso es reversible y permite volver a la configuración inicial en treinta segundos, de modo que cualquiera puede probar durante unos días qué versión del buscador le resulta más útil.

Lo que desaparece no es menor

Cuando el ajuste está activo, Google deja de mostrar los resúmenes fabricados por inteligencia artificial y enseña únicamente resultados web tradicionales. No es un detalle técnico menor, porque cambia la jerarquía de la página y también la forma en que uno decide a qué enlace entrar.

Durante años, buscar significó comparar titulares, fragmentos y dominios antes de hacer clic. Ese gesto, casi automático, quedó desplazado por respuestas prefabricadas que intentan resolver la consulta en la propia página, un cambio que ya había asomado en los resúmenes automáticos del buscador.

Al final, todo depende de cuatro caracteres añadidos a una URL. udm=14 basta para convertir una búsqueda intervenida por inteligencia artificial en una página de enlaces tradicionales, y ese contraste cabe entero en apenas treinta segundos.

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