Google va a cambiar una escena muy reconocible en las entrevistas técnicas. A partir de la segunda mitad de 2026, candidatos a puestos junior e intermedios de ingeniería de software en Estados Unidos podrán usar Gemini durante una parte de la evaluación.
El giro importa porque toca una vieja liturgia del sector, la de demostrar que uno sabe programar a solas y bajo presión. Ahora la empresa quiere medir otra cosa, la fluidez con la inteligencia artificial, desde cómo se redactan instrucciones hasta cómo se validan respuestas y se corrigen fallos.
Google quiere ver cómo trabaja un candidato cuando ya tiene un asistente
El piloto entrará en la ronda de comprensión de código. Ahí, los aspirantes tendrán que leer, depurar y optimizar una base de código existente con Gemini como asistente autorizado.
No es un detalle menor, porque esa prueba se parece más al trabajo cotidiano de muchos equipos que una pantalla en blanco. Google evaluará si el candidato sabe pedir, comprobar y corregir con ayuda de la IA, no solo si puede escribir código sin apoyo.
Brian Ong, vicepresidente de reclutamiento de Google, enmarca el cambio dentro de una revisión más amplia del proceso.
"Siempre estamos evolucionando nuestros procesos de entrevista para asegurarnos de reclutar y contratar al mejor talento". - Brian Ong, vicepresidente de reclutamiento de Google
Además, la ronda Googleyness and Leadership incorporará una conversación técnica sobre un proyecto previo del candidato. Ese ajuste desplaza parte del peso que antes recaía en las preguntas de comportamiento y en la idea más difusa del encaje cultural.
Para los perfiles junior habrá otra modificación de fondo. Una de las rondas técnicas tradicionales desaparecerá para dejar paso a un reto de ingeniería más abierto, pensado para observar cómo razona el aspirante ante problemas reales.
Las entrevistas ya cambiaron antes de que Google moviera ficha
Hay un contexto que ayuda a entender la decisión. Un informe de Greenhouse publicado en mayo de 2026 indica que el 63% de los solicitantes de empleo en Estados Unidos ya pasó por una entrevista con inteligencia artificial.
La cifra convive con otra menos cómoda para las empresas. El 38% de los candidatos abandonó un proceso por incluir inteligencia artificial, una señal de que la automatización en selección no solo filtra, también incomoda y expulsa.
Ahí aparece la contradicción más interesante. Google introduce la inteligencia artificial no para sustituir al candidato, sino para observar cómo piensa con ella al lado, una diferencia clave en un mercado donde muchas personas ya hablan con máquinas antes de hablar con un reclutador.
El experimento empezará en equipos concretos y con supervisión humana
Inicialmente, el piloto arrancará en equipos seleccionados, entre ellos Cloud y la unidad de plataformas y dispositivos. Google solo ampliará el sistema si obtiene resultados positivos en esa primera fase.
Tampoco desaparece el juicio humano de la ecuación. La decisión final de contratación seguirá en manos de personas, mientras la inteligencia artificial quedará como herramienta disponible para el candidato durante la prueba.
Visto de cerca, el cambio no elimina la exigencia técnica, pero sí altera su significado. Si un aspirante sabe programar, detectar errores y discutir un proyecto propio, ahora también tendrá que demostrar algo más terrenal y muy actual, que sabe trabajar con Gemini sin dejar de pensar por su cuenta.