Los asistentes de voz en los coches ya no se limitan a decirnos cómo llegar al supermercado más cercano o a subir el volumen de la radio. Han evolucionado. Se han vuelto más listos, más conversadores, incluso más humanos. Hasta ahora, el duopolio lo tenían Google con su Gemini y Apple con Siri, integrados en sistemas de infoentretenimiento cada vez más sofisticados. Pero Elon Musk no suele conformarse con el orden establecido. Y ahora ha decidido cambiar las reglas del juego en Europa Grok, su controvertido asistente de inteligencia artificial, ha llegado a los Tesla del viejo continente. Y lo ha hecho de forma gratuita.
Un copiloto con actitud
Tesla está empezando a desplegar Grok en Europa de forma gratuita, una actualización que transforma por completo la experiencia del conductor. Grok no es solo un asistente más. Es un copiloto inteligente por defecto, accesible para cualquier usuario que inicie sesión en su cuenta. Se activa desde el lanzador de aplicaciones del coche o simplemente pulsando el botón de voz del volante, sin necesidad de descargas ni configuraciones complejas.
Y aquí está la clave Grok no habla como una máquina. Ofrece al usuario la posibilidad de elegir su voz y su personalidad, tal y como sucede en la app para smartphone. Puedes preferir un tono serio, didáctico, incluso sarcástico. Esta personalización no es un mero adorno. Convierte al asistente en una presencia casi física en el habitáculo, capaz de mantener conversaciones que van más allá de lo funcional.
¿Qué puede hacer Grok al volante?
En el día a día, Grok cumple con las funciones esperadas de un asistente moderno. Puede guiarte hasta un destino, localizar el supercargador más cercano o ayudarte a navegar por el manual digital del Tesla, explicando funciones complejas con un lenguaje sencillo. Pero también va más allá.
Puede ser nuestro profesor de idiomas, como ya sucede en su versión móvil, ofreciendo frases en distintos idiomas y corrigiendo pronunciación. Para los más pequeños, hay modos especiales "Hora del cuento", juegos de preguntas y respuestas, incluso canciones infantiles. Un coche ya no es solo un medio de transporte, sino un entorno adaptable a cada pasajero.
Pero hay un detalle que ha encendido las alarmas el modo para adultos. Descrito como "polemista", "sexy" y "extravagante", este perfil de Grok está pensado para usuarios mayores de 18 años y permite diálogos con contenido sugerente, humor negro o ironía mordaz. La pregunta que muchos se hacen ahora es si este tipo de interacción tiene cabida en un vehículo familiar.
Requisitos técnicos y compatibilidad
La llegada de Grok no es universal. Solo está disponible en los modelos Tesla equipados con procesador AMD, lo que incluye los Model S, Model 3, Model X, Model Y y el Cybertruck. Además, el vehículo debe tener instalada la versión de software 2025.26 o posterior, así como una conexión WiFi o el pack de conectividad premium.
Para saber si tu Tesla cumple los requisitos, basta con ir a "Controles" > "Software" > "Información adicional del vehículo". Allí aparecerá el tipo de procesador. Si es AMD, estás listo. Si no, la puerta sigue cerrada… por ahora.
La sombra sobre Grok polémica y denuncias
Pero no todo es innovación y funcionalidad. Grok, desde su lanzamiento, ha estado envuelto en controversia. La app se ha convertido en un foco de uso indebido, un pozo infinito de contenido relacionado con el desnudo de mujeres. Usuarios han reportado que, con ciertas preguntas o interacciones, el asistente genera imágenes o textos de contenido explícito, incluso cuando no se solicita.
Países como Francia e India ya han emitido advertencias oficiales sobre el uso de la app. Pero la situación se ha agravado con la reciente noticia de que el Gobierno de España ha pedido a la fiscalía que investigue a X por la posible difusión de pornografía infantil a través de la app. Aunque no se ha demostrado que Grok genere activamente este tipo de contenido, la preocupación radica en que su diseño, poco restrictivo, podría permitirlo en ciertos escenarios.
¿Es adecuado un asistente con modo adulto en un coche?
En este contexto, quizás cabe debatir si traer Grok con un "modo para adultos" a los vehículos de Tesla es lo más adecuado. Un coche es un espacio compartido, a menudo familiar. Un niño puede activar el asistente sin querer. Un pasajero puede no estar preparado para una respuesta fuera de tono.
La tecnología avanza a una velocidad que a veces deja atrás a la ética. Musk ha apostado por la libertad de expresión en sus plataformas, incluso cuando eso genera incomodidad. Pero en un entorno tan sensible como el interior de un vehículo, esa libertad podría tener consecuencias reales. No solo técnicas, sino sociales y legales.
La integración de Grok en los Tesla europeos es un hito. Es un salto adelante en la relación entre conductor e inteligencia artificial. Pero también es un espejo de los dilemas que nos plantea esta nueva era ¿hasta dónde debe llegar la personalización de una IA en espacios públicos o compartidos?. La respuesta no es técnica. Es humana. Y aún estamos aprendiendo a darla.