Hasta el 8% de la electricidad global podría ir a tecnología en 2030: así responde Gigabyte

Uno de los conceptos más fascinantes que Gigabyte está desarrollando es el de la IA física.

17 de marzo de 2026 a las 12:50h
Hasta el 8% de la electricidad global podría ir a tecnología en 2030: así responde Gigabyte
Hasta el 8% de la electricidad global podría ir a tecnología en 2030: así responde Gigabyte

En un mundo donde la inteligencia artificial parece reservada para gigantes tecnológicos y laboratorios millonarios, una compañía con origen en Taiwán está apostando por cambiar las reglas del juego. Gigabyte, fundada en 1986 como fabricante de placas base, ya no solo vive en el interior de los ordenadores de escritorio. Hoy camina hacia un territorio mucho más ambicioso el de democratizar la IA.

De los videojuegos a la inteligencia artificial

Si alguna vez has montado un PC, es probable que hayas tenido entre manos una placa base Gigabyte. Durante décadas, la compañía se consolidó como un referente en componentes para ordenadores, especialmente en el segmento del entretenimiento y los videojuegos. Pero el mundo ha cambiado. Y Gigabyte también. En el Mobile World Congress de Barcelona, la empresa presentó una estrategia clara transformar la computación de IA en algo accesible para cualquier persona.

Ya no se trata solo de partidas rápidas o gráficos en alta definición. Ahora el foco está en empoderar. Empoderar a estudiantes, investigadores, pequeñas empresas y creadores independientes para que puedan entrenar sus propios modelos de inteligencia artificial, incluso desde casa. Es un salto cualitativo que va más allá del hardware es una apuesta por la inclusión tecnológica.

"En el pasado ofrecíamos soluciones de computación para usuarios finales, sobre todo orientadas al entretenimiento y los videojuegos, pero ahora creemos que estamos empoderando a más personas con la computación de IA, de modo que puedan desarrollar sus propios modelos de IA en casa y crear sus propias innovaciones basadas en IA" - Jack Chou, especialista en marketing de marca de Gigabyte

IA física cuando los robots aprenden a ver el mundo

Uno de los conceptos más fascinantes que Gigabyte está desarrollando es el de la IA física. No se trata de algoritmos aislados en servidores, sino de inteligencia que se materializa en robots industriales, capaces de interactuar con entornos reales. Imagina un brazo robótico en una fábrica que no solo sigue órdenes, sino que aprende, adapta y mejora su funcionamiento con cada tarea.

Para lograrlo, Gigabyte habla de construir el "gran cerebro" y el "pequeño cerebro". El primero se entrena en centros de datos, donde grandes clústeres de servidores procesan datos mediante aprendizaje automático. El segundo se instala directamente en el robot, gracias a sistemas industriales empotrados que le permiten ver, decidir y actuar en tiempo real.

"Desarrollamos el 'gran cerebro' y el 'pequeño cerebro' de esa IA física en el centro de datos y entrenamos la inteligencia de los robots en clústeres, es decir, agrupaciones de datos en los algoritmos de aprendizaje automático, así como en racks y servidores. Después, cuando los robots salen al terreno, nuestros sistemas industriales empotrados permiten que el cerebro del robot vea e interactúe con el mundo real" - Jack Chou, especialista en marketing de marca de Gigabyte

Es una visión integral, de extremo a extremo. Desde el servidor hasta el suelo de fábrica. Y aunque suene a ciencia ficción, ya está ocurriendo en sectores como la automoción, la logística y la fabricación avanzada.

La sostenibilidad como motor, no como obligación

Pero toda esta potencia computacional tiene un coste energía. Los centros de datos de IA son conocidos por su consumo eléctrico descomunal. Algunos estiman que el sector tecnológico podría representar hasta un 8% del consumo global de electricidad hacia 2030. Frente a este desafío, Gigabyte no mira hacia otro lado.

La compañía insiste en lo que llama una "computación de IA verde y sostenible". No es una campaña de marketing. Es una necesidad técnica. Y para cumplirla, están adoptando tecnologías de refrigeración avanzada, como la refrigeración líquida directa o la refrigeración por inmersión. En lugar de usar aire y ventiladores, los servidores se sumergen en líquidos especiales que absorben el calor con mucha mayor eficiencia.

"Gigabyte apuesta por una computación de IA verde y sostenible incorporando tecnologías avanzadas de refrigeración, como la refrigeración líquida directa y la refrigeración por inmersión. Estas tecnologías nos permiten gestionar la temperatura con un menor consumo energético, lo que compensa el gasto eléctrico asociado a la computación de IA" - Jack Chou, especialista en marketing de marca de Gigabyte

El resultado es claro menos energía, más rendimiento, y un funcionamiento más ecológico. No se trata de sacrificar potencia por sostenibilidad, sino de diseñar sistemas que logren ambas cosas al mismo tiempo.

"El centro de datos de IA consume en conjunto menos energía, de modo que logramos un mejor rendimiento y, al mismo tiempo, un funcionamiento más ecológico y sostenible" - Jack Chou, especialista en marketing de marca de Gigabyte

La IA para todos una promesa en construcción

La democratización de la IA suena bien, pero no es fácil. Requiere hardware accesible, software amigable y una infraestructura que funcione sin necesidad de un equipo de ingenieros detrás. Gigabyte no está sola en este camino, pero su evolución simboliza algo más profundo el cambio de paradigma en la industria tecnológica.

Ya no basta con vender componentes. Ahora se trata de construir ecosistemas. De ofrecer soluciones completas, desde el rack hasta el escritorio del creador. Y de hacerlo con conciencia la tecnología debe servir al progreso, no al agotamiento de recursos.

Quizá dentro de unos años recordemos este momento como el inicio de una nueva etapa. Una en la que la inteligencia artificial deja de ser un lujo de unos pocos para convertirse en una herramienta al alcance de muchos. Y si eso sucede, empresas como Gigabyte podrían tener un papel clave en ese cambio. No por tener la IA más avanzada, sino por hacerla más humana.

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