IA en alerta: Jacob Coxon dice que “podrá matarnos” y Sam Altman retrasa la salida a Bolsa de OpenAI

Tecnológicas y semiconductores caen en Bolsa mientras OpenAI, Anthropic y Google discuten frenar la IA por riesgos de seguridad, competencia y desalineación.

16 de septiembre de 2026 a las 09:12h
IA en alerta: Jacob Coxon dice que “podrá matarnos” y Sam Altman retrasa la salida a Bolsa de OpenAI
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La sacudida no llegó solo a los laboratorios. El Ibex 35 cerró con un descenso del 1,38 % hasta los 19.565 puntos, Wall Street castigó a Nvidia, AMD, Intel, Micron, Oracle y Broadcom, y en Asia el golpe alcanzó al Kospi, a SK Hynix, a SK Square y a Samsung Electronics.

Detrás de esa cadena de caídas aparece una pregunta incómoda para el sector. Mientras los mercados vendían acciones de tecnológicas y semiconductores, varias de las voces más cercanas al desarrollo de la inteligencia artificial discutían en público si la carrera ha entrado en una fase demasiado rápida para sus propios sistemas de control.

Jacob Coxon rompió con el sector en el momento más tenso

Con 27 años, Jacob Coxon dejó su trabajo tras pasar por OpenAI y Anthropic. Su acusación fue directa, porque sostuvo que ninguna de las dos compañías “está actuando de manera responsable” y remató con una frase que condensa el clima de alarma de una parte de la industria.

"La IA podrá matarnos a todos al final de esta década". - Jacob Coxon, investigador que trabajó en OpenAI y Anthropic

Su salida no quedó como un gesto aislado. Evan Hubinger, responsable de pruebas de seguridad de Anthropic, situó por encima del 10 % la probabilidad de que la IA acabe con la humanidad en la próxima década y admitió que la empresa todavía no tiene un plan para resolver el alineamiento de una superinteligencia.

Dario Amodei, consejero delegado de Anthropic, llevó esa inquietud al terreno político e industrial. En una carta pidió bajar el ritmo con el que mejoran los modelos y citó dos riesgos muy concretos, la automejora recursiva y el incidente de Hugging Face, donde agentes de OpenAI accedieron sin autorización a sistemas de terceros.

Sam Altman frenó la Bolsa mientras pedía reglas comunes

OpenAI también movió ficha.

Sam Altman confirmó que la compañía aplaza su salida a Bolsa hasta después de 2026 porque no es el momento oportuno dados los riesgos. Al mismo tiempo defendió que no hace falta esperar a una exención antimonopolio o a nueva legislación para empezar a trabajar en estándares compartidos sobre desalineación, monitoreo y seguridad.

Anthropic, OpenAI y Google exploran de hecho la creación de un organismo independiente que fije estándares de seguridad, una discusión que conecta con controles externos para la IA. La dificultad está en que ese intento de coordinación exigiría, según Amodei, una exención parcial de las leyes de competencia.

Ahí aparece la contradicción central. Julián Cabrera, analista de XTB, advirtió que romper un acuerdo de forma unilateral daría una ventaja competitiva aplastante a quien decidiera no cumplirlo, mientras que un freno conjunto dejaría espacio para que Google, Meta o firmas chinas tomen el liderazgo.

"Ante la imposibilidad de asumir ese riesgo, la estrategia dominante para todos los participantes es seguir acelerando, lo que sugiere que estas declaraciones responden más a un intento de levantar barreras de entrada regulatorias que a un acto altruista de responsabilidad". - Julián Cabrera, analista de XTB

La política convirtió la seguridad en una disputa por el poder

Desde Washington y Pekín, el debate dejó de sonar técnico y pasó a sonar geopolítico. Donald Trump descalificó a quienes alertan de estos riesgos como “fuerzas muy negativas” y defendió que Estados Unidos debe seguir por delante de China en inteligencia artificial.

Después fue más lejos. Trump denunció una “conspiración enfermiza” contra la IA y escribió que el único control o mecanismo de seguridad que necesita esta tecnología es un presidente fuerte e inteligente, mientras Chen Yixin, ministro de Seguridad del Estado de China, reclamó una “barrera de seguridad” y acusó a Estados Unidos de usar la seguridad nacional como pretexto para limitar su acceso a tecnologías avanzadas.

Europa intenta sostener otra posición. Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea para una Transición Limpia, Justa y Competitiva, defendió que la Unión Europea mantenga sus normas sobre las grandes tecnológicas y la inteligencia artificial, y Óscar López, ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, avisó de que la tecnología puede irse de madre si no se escuchan las advertencias de los propios desarrolladores.

Volker Türk recordó que la autorregulación no basta

Ni siquiera quienes aceptan una primera capa de autorregulación la dan por suficiente. Volker Türk, Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, sostuvo que puede servir como primer paso, pero no como destino final para una tecnología cuyo debate ya mezcla bolsa, seguridad, competencia y poder estatal.

El contraste queda en los números del mercado, donde Solaria cayó un 8,36 %, ACS un 6,51 %, ASML más del 6 %, Infineon un 4,5 %, SK Hynix un 6,35 % y Samsung Electronics un 4,05 %, mientras la discusión pública oscilaba entre frenar, acelerar o aceptar que nadie quiere ser el primero en levantar el pie.

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