Un modelo de inteligencia artificial ha colocado a España al frente del Mundial 2026 con un 14,5% de probabilidad de título.
La cifra sale de 100.000 simulaciones elaboradas por un equipo internacional de estadísticos para el torneo que jugarán Estados Unidos, Canadá y México. Detrás no hay intuición futbolera, sino una mezcla de resultados internacionales de los últimos ocho años, rendimiento de jugadores con sus selecciones y clubes, valor de mercado y previsiones de 24 casas de apuestas.
El algoritmo cruzó goles, apuestas y ocho años de partidos
Para convertir todo eso en probabilidades, el sistema usa distribuciones de Poisson independientes con las que estima goles y calcula opciones de victoria, empate o derrota. También incorpora lo que ocurre cuando un cruce no se resuelve en 90 minutos y entra en el terreno más áspero del torneo, la prórroga y la tanda de penaltis.
Antes de llegar a la fase decisiva, la ampliación del campeonato abre 495 combinaciones distintas de equipos. Ese detalle ayuda a entender por qué una predicción mundialista ya no consiste en elegir al favorito y esperar, sino en atravesar un laberinto de cruces posibles como el que ya asoma en la IA aplicada al torneo.
España lidera una tabla donde Alemania se cuela arriba
Inglaterra y Francia aparecen empatadas en segunda posición con un 12,4% cada una, mientras Alemania figura cuarta con un 11,2%, por delante de Portugal y Argentina. Ahí surge una de las fricciones más llamativas del estudio, porque el modelo no ordena a las selecciones exactamente igual que el mercado de apuestas.
Los autores del trabajo se detienen en ese punto.
"Resulta llamativo que Alemania aparezca en cuarta posición, muy cerca de los tres primeros equipos, mientras que muchas casas de apuestas la sitúan solo en séptimo lugar" - equipo internacional de estadísticos
La divergencia no termina en Alemania. El modelo también sostiene que los operadores de apuestas sobrevaloran a Brasil y Argentina frente a lo que arrojan los cálculos del aprendizaje automático, una diferencia que recuerda hasta qué punto el fútbol mezcla números, reputación y memoria reciente.
Acertar un Mundial no equivale a dominar el azar
El mismo equipo acertó el desenlace del Mundial femenino de 2019, pero su primera elección no ganó ni el Mundial masculino de 2022 ni el femenino de 2023. Dicho de otro modo, el modelo puede afinar la zona alta sin convertir el torneo en una ecuación cerrada.
En 2022, de hecho, la selección que acabó levantando el trofeo fue Argentina, que ocupaba el tercer puesto entre las favoritas de la simulación. Ese margen entre el pronóstico y el campeón real explica mejor el valor de estos sistemas que cualquier promesa grandilocuente, porque sirven para ordenar probabilidades, no para borrar la incertidumbre que hace del fútbol un espectáculo tan resistente al cálculo.
España encabeza la lista con un 14,5%, pero eso también significa que en 85,5% de los escenarios simulados el campeón fue otro.