Intel advierte: la escasez de chips de memoria continuará hasta 2028, clave para la IA

"El mayor desafío es la memoria", afirma el CEO de Intel ante la crisis de chips

06 de febrero de 2026 a las 18:50h
Intel advierte: la escasez de chips de memoria continuará hasta 2028, clave para la IA
Intel advierte: la escasez de chips de memoria continuará hasta 2028, clave para la IA

Intel quiere dejar huella en el mundo de la inteligencia artificial y no se conforma con avanzar a pasos pequeños. Durante un encuentro sobre inteligencia artificial organizado por Cisco, el CEO de la compañía, Lip-Bu Tan, lanzó una noticia con peso Intel se prepara para fabricar sus propias GPU centradas en IA y en el creciente mercado de los centros de datos. No es una extensión de lo que ya hace, sino un salto estratégico. La compañía está construyendo desde cero una iniciativa que apunta directamente al corazón del boom tecnológico actual.

Un fichaje de peso para un reto mayúsculo

Detrás de cualquier gran apuesta técnica hay un equipo. Y en este caso, Intel ha ido a por todas. Tan reveló que han contratado al "arquitecto jefe de GPU", una figura clave para dar forma al nuevo proyecto. Según Reuters, esa persona sería Eric Demers, un nombre conocido en el sector por su trabajo en Qualcomm, donde participó en el desarrollo de soluciones gráficas para dispositivos móviles y aplicaciones de alto rendimiento. Su incorporación no es un detalle menor. Es una señal clara de que Intel no quiere entrar al mercado con soluciones genéricas, sino con arquitecturas diseñadas para competir.

La nueva división de GPU quedará bajo la dirección de Kevork Kechichian, vicepresidente ejecutivo y responsable del negocio de centros de datos en Intel. Kechichian llegó a la empresa en septiembre, procedente de AMD, lo que suma otra pieza clave al rompecabezas. Su experiencia en mercados de alto rendimiento y su conocimiento del ecosistema de aceleración para IA lo convierten en un líder estratégico para este nuevo rumbo. La iniciativa aún está en una fase temprana, pero la estructura de mando deja claro que Intel quiere velocidad y precisión.

El talón de Aquiles, la memoria RAM

En medio de los anuncios, Lip-Bu Tan no evitó tocar una realidad incómoda pero inevitable. "El mayor desafío", dijo, "es la memoria". Y no habla solo de capacidad. Habla de escasez. Según sus estimaciones, no habrá alivio en la disponibilidad de chips de memoria hasta 2028. Es una advertencia que resuena fuerte en un sector ya sobrecalentado por la demanda de infraestructura para IA. Cada gran centro de datos que se construye consume cantidades masivas de memoria de alto ancho de banda, y los fabricantes no dan abasto. Como consecuencia, los precios siguen subiendo.

Este desajuste entre oferta y demanda no es un problema técnico aislado. Es un cuello de botella que afecta a toda la industria. Empresas como Nvidia, que dominan el mercado de GPU para IA, también dependen de esta memoria crítica. Que Intel lo señale con tanta claridad revela tanto su preocupación como su intención de anticiparse. No basta con diseñar una GPU potente si luego no puedes equiparla con la memoria necesaria para funcionar a pleno rendimiento.

Un giro en el tablero del silicio

Intel no parte de cero en gráficos. Ya tiene presencia en el segmento de PC con sus GPU Arc, aunque con una acogida desigual en el mercado. Esta nueva apuesta, sin embargo, mira mucho más lejos. Las GPU para centros de datos no compiten por juegos o edición de video, sino por velocidad en inferencia, entrenamiento de modelos y eficiencia energética. Son herramientas invisibles, pero esenciales, para que funcionen los chatbots, los sistemas de recomendación o los modelos de lenguaje que ya moldean nuestra forma de trabajar y comunicarnos.

Mientras tanto, el valor en bolsa de Intel ha mostrado signos de recuperación en el último año. Parte de ese optimismo viene del interés en su negocio de foundry, es decir, la fabricación de chips para terceros. Aunque por ahora la mayor parte de su producción sigue destinada a sus propios productos, la apuesta por escalar esta capacidad suma confianza. El mensaje está claro Intel no quiere solo competir en diseño, sino también en fabricación, en un momento en que el control de la cadena de suministro es más estratégico que nunca.

El camino por delante es largo. Diseñar una GPU competitiva para IA no se logra en un par de años. Pero el hecho de que Intel haya movido ficha con fichajes de alto nivel y una estrategia clara indica que no lo toma a la ligera. La industria observa con atención. No se trata solo de si Intel podrá desafiar a Nvidia, sino de si puede ayudar a diversificar un mercado que hoy parece depender de muy pocos jugadores.

En un mundo donde la inteligencia artificial se convierte en infraestructura básica, tener más opciones no es un lujo. Es una necesidad.

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