Hace apenas medio siglo, el Departamento de Defensa de Estados Unidos tenía un problema de presupuesto y encontró una solución que cambiaría la historia. Vinton Cerf tiene 82 años y sigue observando el horizonte desde su despacho en Reston, cerca de Washington. Es uno de los padres fundadores de la red global junto a Robert Kahn, Lawrence Roberts y Tim Berners-Lee. Hoy, mientras cumple esa edad dorada, trabaja como evangelista de internet para Google, pero sus ojos aún miran hacia donde la tecnología nunca ha llegado antes.
Un nacer por necesidad económica
Lo que hoy conocemos como internet nació impulsado por una idea práctica, no utópica. A finales de la década de 1960, la DARPA financiaba investigación en inteligencia artificial y propuso a Stanford, Carnegie Mellon y el MIT compartir recursos. El objetivo era claro evitar comprar una computadora nueva cada año construyendo una red para compartir equipos. En su juventud, formó parte del grupo de científicos que contribuyó al momento cumbre de crear el protocolo TCP/IP para comunicación de redes. Esa arquitectura básica sigue siendo la base de internet.
"Bueno, no fue un descubrimiento, fue un invento." - Vinton Cerf, principal evangelista de internet de Google
Esta distinción es crucial. Reconocer que fue diseñado con fines específicos nos obliga a entender sus fallos actuales. Cerf insiste en que si quieres hacer algo grande, debes buscar ayuda, especialmente de personas que sean más inteligentes que tú. Lección número uno para cualquier proyecto ambicioso. Sin embargo, también advierte sobre la ética técnica no hagas eso, está mal. La persuasión moral y las normas sociales pueden ser poderosas si se adoptan de manera amplia.
El salto hacia el espacio y la invisibilidad
El futuro inmediato es, según él, la omnipresencia. Internet se convertirá en algo esencialmente omnipresente. Pero no se quedará en la superficie terrestre. Puedo decirlo con confianza porque sé que ya tenemos prototipos funcionando en Marte desde 2004. Estaremos en las próximas misiones de Artemis para apoyar ese programa. Estoy seguro de que se construirá internet en todo el sistema solar. La tecnología no se detiene, solo cambia de escenario.
"Estoy bastante seguro de que la informática pasará a ser prácticamente invisible." - Vinton Cerf, principal evangelista de internet de Google
Cuando la informática sea invisible, dejará de ser un dispositivo para convertirse en un entorno. Esto tiene implicaciones profundas para la salud humana. Creo que, dentro de 50 años, casi seguro que habremos entendido cómo funciona el cuerpo humano o la biología lo suficientemente bien como para curar casi cualquier enfermedad. Necesitaremos esa capacidad porque la demografía de nuestra población será radicalmente diferente. A finales de este siglo habrá una población de gente mayor muy importante y una fracción mucho menor de jóvenes.
Responsabilidad social y legado
No todo son promesas tecnológicas; hay una dimensión política implícita en su visión. Hace unos 25 años, al recibir el Premio Príncipe de Asturias, dijo que la comunicación estimula la democracia. Esta frase resuena con fuerza en un mundo fragmentado digitalmente. La infraestructura que él ayudó a crear no es neutral, es un reflejo de las decisiones humanas tomadas hace 50 años para ahorrar costes. Ahora esas mismas herramientas exigen vigilancia ciudadana.
Al final, el reto no es técnico, sino humano. La red que permitió compartir datos entre universidades militares ahora conecta a toda la humanidad. Nos toca decidir qué hacemos con ella, más allá de la mera funcionalidad. Si logramos mantener esa visión compartida, quizás el siguiente medio siglo supere al primero en calidad de vida.