Jensen Huang, de Nvidia: “No es la IA; te sustituirá quien la use mejor que tú”

El CEO de Nvidia defendió en Computex 2026 que la IA está creando empleo en software, aunque persisten despidos, vacantes difíciles y dudas para los recién graduados.

02 de junio de 2026 a las 09:55h
Jensen Huang, de Nvidia: “No es la IA; te sustituirá quien la use mejor que tú”
Jensen Huang, de Nvidia: “No es la IA; te sustituirá quien la use mejor que tú”

La inteligencia artificial destruye empleo o lo multiplica. La discusión ya no gira solo en torno a algoritmos y chips, sino al mercado de trabajo más concreto, el de quien termina una carrera, busca su primer contrato o teme entrar en una lista de despidos.

Jensen Huang, consejero delegado de Nvidia, eligió un mensaje frontal en Computex 2026, en Taipéi. Allí defendió que el número de ingenieros de software está aumentando y rechazó la idea de que la IA esté reduciendo el empleo en programación.

"En realidad, el número de ingenieros de software está aumentando. La gente habla de la reducción de los empleos por la IA, pero es una completa tontería, está generando que se contraten más ingenieros de software" - Jensen Huang, consejero delegado de Nvidia

No fue su única intervención. Huang añadió que culpar a la inteligencia artificial de los despidos en la tecnología y en los videojuegos resulta una práctica "demasiado perezosa", y remató con una advertencia menos cómoda para el trabajador que mira de reojo a las máquinas.

No será la IA la que haga perder el trabajo, sino alguien que use la IA mejor que tú. La frase resume un cambio de criterio en la contratación, porque no basta con saber programar y tampoco con haber crecido rodeado de pantallas.

Las cifras no encajan del todo con el optimismo

Hay números que empujan en la dirección de Huang. Las empresas tecnológicas acumulan más de 67.000 ofertas de empleo en ingeniería y 7.300 en producto, una demanda que sugiere que la automatización no ha vaciado los departamentos técnicos.

Pero ese escaparate tiene una letra pequeña incómoda. Los puestos exigen un grado de especialización tan alto que muchos recién graduados no logran entrar, justo en el momento en que Dario Amodei, consejero delegado de Anthropic, advierte de que la IA podría eliminar aproximadamente la mitad de los empleos de nivel inicial.

Ahí aparece la contradicción central. Faltan perfiles, sobran vacantes y, al mismo tiempo, el primer peldaño de la carrera profesional parece hacerse más estrecho para quienes llegan nuevos.

Las empresas recortan plantilla mientras piden más talento

El debate sería más simple si solo existieran discursos enfrentados, pero también pesan los recortes. Amazon prescindió de 16.000 empleados y Microsoft de 15.000 al citar la eficiencia de la IA como motivo para reducir su fuerza laboral humana.

Además, varios estudios vinculan la inteligencia artificial con casi 55.000 despidos en Estados Unidos durante 2025. Esa cifra no borra las vacantes abiertas, aunque sí complica cualquier relato lineal sobre una tecnología que solo crea o solo destruye empleo.

Huang asegura que la IA ha creado 500.000 trabajos en los últimos dos años. La comparación con los casi 55.000 despidos asociados a esta tecnología en 2025 muestra un mercado menos uniforme de lo que sugieren los eslóganes.

Nvidia habla de empleo mientras vende la infraestructura

La posición de Nvidia tampoco nace en el vacío. En Computex 2026, la compañía presentó la plataforma RTX Spark Superchip y un nuevo chip con el que busca competir con Intel y AMD en el segmento de las CPU.

Su peso industrial crece a la misma velocidad que crece el apetito por la computación para IA. Nvidia ya se ha convertido en el mejor cliente de TSMC y ha superado a Apple en volumen de pedidos de chips, una señal de hasta qué punto el centro del negocio tecnológico se está desplazando hacia el hardware que entrena y ejecuta modelos.

Detrás de esa carrera también asoma la política industrial de Washington, que empuja una reindustrialización tecnológica para atraer a empresas como Samsung, SK Hynix y TSMC y trasladar parte de la industria desde Asia. El empleo, en ese tablero, no depende solo del software ni solo de la automatización.

La resistencia de la generación Z ya forma parte del problema

Mientras las empresas piden perfiles capaces de trabajar con IA, una parte de la generación Z muestra resistencia a adoptarla en el entorno laboral. En universidades, incluso ha habido abucheos a ponentes que defendían sus beneficios.

La escena tiene algo de ironía generacional. Se suponía que los más jóvenes llegarían con ventaja natural, pero el rechazo cultural a estas herramientas puede pesar justo cuando las compañías premian a quien sabe usarlas mejor y castigan al que llega tarde.

Entre las 67.000 vacantes de ingeniería, los 500.000 empleos que Huang atribuye a la IA en dos años y los casi 55.000 despidos ligados a ella en Estados Unidos durante 2025, la fotografía final no enseña un mercado vacío ni un mercado a salvo. Enseña otra cosa más incómoda, que hay trabajo, pero no necesariamente para quien entra con las reglas de ayer.

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