La guerra ya no espera a los generales. El ejército estadounidense empleó la inteligencia artificial para seleccionar un millar de objetivos en Irán en apenas 24 horas. Las fuerzas armadas israelíes utilizaron el algoritmo Lavender para decidir quién moriría bajo los bombardeos en Gaza. La tecnología ha acelerado la violencia hasta límites inimaginables.
El precio invisible del poder militar
Amazon, Google, Microsoft y Meta invirtieron 130.000 millones de dólares en centros de datos durante el primer trimestre. Esta cifra supera al coste del proyecto Manhattan y crece un 70% respecto al año anterior. La infraestructura digital sostiene ahora el aparato bélico moderno. El Pentágono extendió sus acuerdos con xAI, OpenAI, Amazon, Microsoft y Nvidia para acceder a estas capacidades clasificadas.
"El acceso a un amplio abanico de capacidades de IA procedentes de todo el ecosistema tecnológico estadounidense proporcionará a los combatientes las herramientas que necesitan para actuar con confianza y proteger a la nación frente a cualquier amenaza" - Portavoz del Pentágono
Andrew Bosworth, jefe de producto de Meta, asumió el rango de teniente coronel en la reserva. Arthur Holland advierte que si el objetivo es hacer la guerra más caótica, la IA lo logrará sin duda. Aún falta un caso concreto donde esta tecnología haya evitado un error humano en combate.
La batalla por el alma de la industria
El juicio contra OpenAI expone las grietas de una promesa rota. Gary Marcus ve en ello una batalla de egos y una prueba sobre si la empresa mantendrá su estatus sin ánimo de lucro. Elon Musk reclama 150.000 millones de dólares por el cambio legal. Los correos internos revelan que Musk intentó comprar la compañía junto a Mark Zuckerberg.
Zuckerberg preguntó a Musk si podía ayudarle. Musk respondió que estaba en juego el destino de la civilización. En 2016, Musk ya había mostrado su preferencia por Microsoft antes que por Amazon o Apple. La documentación histórica muestra una obsesión constante por el control.
Anthropic perdió todos los contratos federales tras negarse a compartir su código fuente sin restricciones. Su modelo Mythos descubre vulnerabilidades críticas en minutos. El Banco Central Europeo exige ahora a la banca reforzar su ciberseguridad ante estos fallos detectados.
"Si el objetivo del uso de la IA es hacer que la guerra sea más caótica y devastadora, sin duda tendrá ese efecto" - Arthur Holland
Palantir publicó un manifiesto exigiendo que Silicon Valley pague una deuda moral con el país. Sam Altman responde hablando de prosperidad universal. Peter Thiel mantiene reuniones secretas con Javier Milei en Argentina. Nayib Bukele entrega la gestión médica de El Salvador a Google.
Cecilia Rikap señala que Thiel ofrece vigilancia masiva personalizada. Fernando Puell de la Villa explica que la IA facilita decisiones que antes competían a los Estados mayores. Lorena Jaume-Palasí observa que este comportamiento es consistente con años de prácticas corporativas.
Carissa Véliz recuerda que los profetas imprudentes solían acabar mal. La tensión entre la innovación descontrolada y la responsabilidad ética define este momento histórico. Los datos muestran una convergencia irreversible entre el capital tecnológico y el poder militar.