La RAM de 8 GB pasó de 40 a 130 dólares en cinco meses: así se encarece tu próximo ordenador

"El precio es el que es, desafortunadamente": la frase que resume la crisis de memoria

14 de marzo de 2026 a las 12:46h
La RAM de 8 GB pasó de 40 a 130 dólares en cinco meses: así se encarece tu próximo ordenador
La RAM de 8 GB pasó de 40 a 130 dólares en cinco meses: así se encarece tu próximo ordenador

Los ordenadores que compramos hoy están pagando un precio invisible. No se ve en las pantallas brillantes ni en los diseños finos, pero está ahí, latente, en cada chip, en cada módulo de memoria. Y ahora, esa carga se está convirtiendo en una factura directa para el bolsillo del consumidor. La escasez de componentes electrónicos, que empezó como un eco lejano de la pandemia, se ha transformado en una crisis profunda y estructural que ya no afecta solo a la RAM, sino a cualquier dispositivo que dependa de memoria o de un controlador para gestionarla.

Lo que antes era una perturbación aislada ha alcanzado niveles descritos como "sin precedentes" por fabricantes de memoria. Y las consecuencias son tangibles. En Framework, una empresa conocida por sus laptops modulares y sostenibles, el costo de 8 GB de RAM se ha triplicado en apenas cinco meses de 40 a 130 dólares. Para configuraciones más ambiciosas, el impacto es aún mayor. Los 96 GB de RAM pasaron de 480 a 1.340 dólares. El aumento no es gradual; es un salto cuántico en los precios.

Un efecto dominó en el hardware

Estos incrementos se trasladan directamente al precio final de los productos. El Framework Desktop con 32 GB de memoria LPDDR5X ha subido 110 dólares desde su lanzamiento. El modelo de 128 GB, más exclusivo, acumula ya un aumento cercano a los 600 dólares. Y aunque los equipos ya fabricados y en almacén aún no reflejan estos nuevos costes, el reloj corre. En cuanto ese stock se agote, el precio seguirá el mismo camino hacia arriba.

La situación no es exclusiva de Framework. Raspberry Pi, ese pequeño ordenador que revolucionó el aprendizaje de la programación, también ha tenido que ajustar sus precios por el encarecimiento de la memoria LPDDR4. Hace tres meses ya hubo una primera subida. Ahora, se han disparado. El modelo de 8 GB subió 30 dólares. El de 16 GB, también 30 dólares, una cifra que, en un dispositivo concebido para ser asequible, representa casi un 25 % del coste total. En euros, el aumento en una Raspberry Pi 5 de 16 GB es de 60 euros sobre un dispositivo que antes costaba 120.

"El precio es el que es, desafortunadamente" - Nirav Patel, CEO de Framework

La frase, corta y resignada, capta el tono de una industria que se siente atrapada. Framework dejó de vender módulos de RAM independientes en septiembre. No por falta de demanda, sino porque el problema de fondo no es la demanda es la ausencia de suministro. "Porque no hay", dice el artículo, y esa simple frase resume una paradoja cruel en pleno siglo XXI, con fábricas inteligentes y cadenas logísticas globales, el hardware básico para la computación moderna se ha vuelto escaso.

La carrera de la IA y su precio oculto

Detrás de esta escasez late un fenómeno más amplio la explosión de la inteligencia artificial. Jensen Huang, CEO de NVIDIA, no duda en afirmar que "le quedan siete u ocho años por delante" a esta carrera. Y cada paso adelante requiere más memoria, más potencia, más chips. NVIDIA ya encargó a TSMC la fabricación en masa de Vera Rubin, su nueva plataforma de aceleración. Pero Vera Rubin necesita memoria, y solo dos empresas en el mundo pueden suministrarla a esa escala Samsung y SK Hynix.

Estas tres grandes de la memoria Samsung, Micron y SK Hynix dominan el mercado global. Y su capacidad de producción no se ha expandido al ritmo de la demanda. La inversión en nuevas fundiciones es lenta, cara y estratégica. Mientras tanto, empresas como Apple, Lenovo y Dell ya advierten que la situación es complicada… y que serán los usuarios quienes asuman el coste.

La presión es tal que incluso afecta a proyectos ambiciosos. Meizu, que quería regresar con fuerza al mercado occidental, ya está reculando. Y Valve, con su esperada Steam Machine, aún no anuncia precio ni fecha de llegada. "La consola debería salir esta primavera", dicen, pero el silencio sobre el precio habla por sí solo.

¿Cuándo terminará esto?

Las previsiones no son alentadoras. Nirav Patel, de Framework, sitúa el inicio del alivio en comienzos de 2028. Una fecha lejana, casi futurista, pero que coincide con otras estimaciones del sector. Entre 2027 y 2028, dicen los expertos, podría haber suficiente oferta para estabilizar los precios. Pero hasta entonces, la tendencia es clara.

Desde SMIC, la gran fundición de China, advierten que habrá compañías que se queden fuera de juego. No todas sobrevivirán a esta tormenta de semiconductores. Los precios irán subiendo más y más durante los próximos meses, a menos que las grandes fabricantes de memoria aumenten su producción. Y por ahora, no hay señales claras de que eso vaya a ocurrir.

Comprar un ordenador, un mini-PC o incluso una placa educativa ya no es solo elegir potencia o diseño. Es aceptar un nuevo escenario el de la escasez, la especulación y la dependencia de una cadena de suministro que, lejos de ser invisible, ahora marca el ritmo de la tecnología que usamos cada día.

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