Las ‘Big Tech’ recortan recompras al menor nivel desde 2018 para financiar 600.000 M$ en infraestructuras de IA

"La IA ya no es un área experimental": así justifica Alphabet su plan de hasta 185.000 M$ de inversión en 2026

16 de febrero de 2026 a las 08:05h
Las ‘Big Tech’ recortan recompras al menor nivel desde 2018 para financiar 600.000 M$ en infraestructuras de IA
Las ‘Big Tech’ recortan recompras al menor nivel desde 2018 para financiar 600.000 M$ en infraestructuras de IA

Las grandes tecnológicas están en plena reconfiguración estratégica. Durante años, estas compañías han mimado a sus accionistas con desembolsos millonarios en recompras de acciones y dividendos, una política que parecía inmutable. Pero algo ha cambiado. Las cifras del último trimestre de 2025 revelan una nueva jerarquía de prioridades la inteligencia artificial no solo está transformando productos y servicios, sino que está redefiniendo el flujo del dinero más poderoso del planeta.

La gran desaceleración en las recompras

El patrón es claro y contundente. Alphabet, Microsoft, Meta, Amazon y Oracle redujeron drásticamente sus inversiones en recompra de acciones en el cuarto trimestre de 2025, registrando el menor nivel desde 2018 apenas 12.600 millones de dólares. Esta retirada colectiva no es casualidad, sino el resultado de una decisión estratégica que está reconfigurando el mapa financiero del sector.

La excepción que confirma la regla es Apple. Mientras sus rivales frenaban, la compañía de Cupertino aumentó un 4% sus recompras hasta alcanzar 24.700 millones de dólares en su primer trimestre fiscal. Esta cifra es prácticamente el doble del conjunto de las otras cuatro tecnológicas juntas. El impulso del nuevo iPhone ha sido clave su beneficio operativo creció casi un 19%, superando los 50.800 millones de dólares. Además, cerró el trimestre con 67.000 millones en liquidez e inversiones, una fortaleza que le permite mantener cierto margen estratégico.

La apuesta masiva por la inteligencia artificial

Los números de inversión en IA son simplemente descomunales. Se prevé que en 2026 las grandes tecnológicas destinen más de 600.000 millones de dólares a nuevas infraestructuras de inteligencia artificial. Esta cifra no es una proyección lejana ya está moldeando decisiones financieras en tiempo real. La IA ya no es un área experimental, sino el eje central de la competitividad futura.

Alphabet fue uno de los más claros en su apuesta. Recortó un 64% sus recompras en el último trimestre, bajando a 5.499 millones de dólares, y anunció un plan de inversión de entre 175.000 y 185.000 millones de dólares para este año, prácticamente el doble que en 2025. A cambio, logró unos ingresos que por primera vez superaron los 400.000 millones de dólares. Su liquidez, de 126.000 millones, le permite financiar este salto sin depender de deuda externa.

Meta no se quedó atrás. Paró en seco sus recompras no compró ni un solo título en el cuarto trimestre. En el anterior ya había recortado un 62%. Ahora anuncia una inversión de capital de 125.000 millones de dólares, un 73% más que en 2025, y por encima de lo que esperaban los analistas. Con 81.000 millones en liquidez, la empresa de Zuckerberg está apostando todo a que la IA será el motor de sus próximos ingresos publicitarios y de sus proyectos en realidad virtual.

Amazon y Oracle modelos distintos, misma dirección

Amazon ni siquiera aparece en la lista de recompradores. No ha comprado acciones propias en años. Prioriza la inversión en infraestructura anunció un gasto de capital de 200.000 millones de dólares para este año, un 60% más que en 2025. Su CEO, Andy Jassy, fue claro ante los analistas espera un "sólido retorno a largo plazo de la inversión". Con más de 123.000 millones en liquidez, Amazon está construyendo centros de datos, optimizando la nube y apostando fuerte por la integración de IA en sus servicios logísticos y de AWS.

Oracle presenta un caso distinto. Tradicionalmente una de las compañías más activas en recompras, ha reducido drásticamente su actividad apenas 109 millones de dólares en su primer semestre fiscal, frente a casi 900 millones en el mismo periodo del año anterior. En la última década ha devuelto más de 120.000 millones de dólares a accionistas mediante estas operaciones. Pero ahora enfrenta una incógnita sus grandes clientes en IA, como OpenAI, podrían retrasar o modificar sus planes de inversión. Con una cartera de contratos que supera los 500.000 millones, cualquier fluctuación en este mercado tiene consecuencias directas.

Microsoft y Nvidia los que aún reparten

Dentro del grupo de gigantes tecnológicos, solo Microsoft ha aumentado sus recompras recientemente. Subió un 48% en el trimestre hasta 7.415 millones de dólares. Su CEO, Satya Nadella, destacó que la compañía devolvió un total de 12.700 millones de dólares a los accionistas mediante dividendos y recompras, un 32% más que el año anterior. Es una señal de equilibrio invierte fuerte en IA, pero aún puede mantener contentos a los inversores.

Nvidia, el motor silencioso de esta revolución, no ha publicado sus resultados del último trimestre, pero los datos disponibles son reveladores. En los nueve primeros meses del ejercicio destinó 36.271 millones de dólares a recomprar acciones, un 40% más que en el mismo periodo previo y un 427% más que en 2023. Su CEO, Jensen Huang, se ha comprometido a continuar con esta política. La compañía que fabrica los chips que mueven la IA también sabe cómo mover el valor hacia sus accionistas.

El nuevo equilibrio del poder tecnológico

Estos movimientos no son solo financieros. Son una declaración de intenciones. El dinero que antes iba a bolsillos de accionistas ahora se canaliza hacia centros de datos, investigación en modelos de lenguaje y desarrollo de chips especializados. Es un giro que recuerda a la inversión masiva en internet a finales de los 90 costosa, arriesgada, pero necesaria para no quedarse fuera del próximo paradigma.

Larry Ellison, con un 41% del capital de Oracle, simboliza una era en la que los fundadores o accionistas mayoritarios pueden marcar el rumbo sin presión externa. Pero incluso ellos están viendo cómo los mercados cambian. La fidelidad a los accionistas sigue siendo importante, pero la supervivencia en la era de la IA lo es más.

En los próximos meses, la presentación de resultados de Nvidia será un termómetro clave. Si mantiene su ritmo de recompras mientras sigue creciendo, podría marcar un nuevo estándar el de la compañía que domina la IA sin renunciar a recompensar a sus inversores. Pero si también frena, será la señal definitiva la era de la desinversión en el capital accionarial ha llegado para quedarse. Y con ella, una nueva lógica de poder en el mundo tecnológico.

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