León XIV lanza 'Magnífica humanitas' sobre IA: "El desafío no es tecnológico sino antropológico"

El Papa presenta una encíclica sobre inteligencia artificial, inspirada en Rerum novarum, para defender la dignidad humana ante el avance de las máquinas.

25 de mayo de 2026 a las 17:53h
León XIV lanza 'Magnífica humanitas' sobre IA: "El desafío no es tecnológico sino antropológico"
León XIV lanza 'Magnífica humanitas' sobre IA: "El desafío no es tecnológico sino antropológico"

La Iglesia católica entra hoy en uno de los debates más ásperos de nuestro tiempo con una encíclica dedicada a la inteligencia artificial. El Papa León XIV presenta Magnífica humanitas, un texto centrado en la custodia de la persona humana cuando las máquinas ya compiten por interpretar, clasificar y reutilizar la experiencia humana.

No es un detalle menor la fecha elegida. León XIV firma el documento justo 135 años después de que León XIII sancionara Rerum novarum, la encíclica que colocó la cuestión social y el trabajo industrial en el centro de la reflexión católica. Ahora el foco cambia de la fábrica al algoritmo.

León XIV recupera a León XIII para hablar de trabajo, dignidad e identidad

La referencia a Rerum novarum no actúa como adorno histórico. Magnífica humanitas nace inspirada en aquel texto y traslada esa misma preocupación por la dignidad al terreno de la automatización, la creación cultural y el papel de la tecnología en la vida cotidiana.

El propio León XIV lleva meses preparando ese marco público. Ante el Parlamento Europeo advirtió de que las obras maestras del genio humano amenazan con ser reducidas a un campo de entrenamiento para máquinas, una imagen que resume bien el conflicto entre creatividad, propiedad moral y uso masivo de datos.

Ya en octubre, durante una audiencia con jesuitas, sostuvo que avances como la inteligencia artificial están redefiniendo la comprensión del trabajo y las relaciones, e incluso abren preguntas sobre la identidad humana. No hablaba solo de herramientas nuevas, sino del modo en que alteran la idea misma de persona.

"Estamos asistiendo a un eclipse del sentido de lo que significa ser humano, como demuestra la desenfrenada implementación de la tecnología en detrimento de la dignidad humana. Es necesario recuperar la comprensión del verdadero significado y la verdadera grandeza de la humanidad tal y como los concibe Dios. El desafío al que nos enfrentamos actualmente no es tecnológico sino antropológico" - Papa León XIV

Esa línea de pensamiento no ha aparecido de forma esporádica. Desde su elección como sucesor de San Pedro, León XIV ha hablado más de una decena de veces sobre las amenazas del avance indiscriminado de la inteligencia artificial, hasta convertir el asunto en uno de los ejes de su pontificado reciente.

El Vaticano convierte la presentación en un gesto político poco habitual

Hoy no solo se publica un documento. León XIV acudirá además a la rueda de prensa de presentación, un gesto inédito en el Vaticano, y lo hará ante un auditorio ampliado con miembros del Cuerpo Diplomático acreditado, políticos italianos, obispos y cardenales.

Le acompañarán Víctor Manuel Fernández, prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, y Michael Czerny, prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral. La escena deja claro que la encíclica quiere intervenir a la vez en el terreno doctrinal, social y diplomático.

Junto a ellos aparecerán tres figuras laicas que ayudan a medir el alcance del movimiento. Estarán Christopher Olah, científico canadiense de 33 años y fundador de Anthropic, Anna Rowlands, teóloga y catedrática de la Universidad de Durham, y Leocadie Lushombo, catedrática de Teología Política y Pensamiento Social Católico en la Escuela Jesuita de Teología de la Universidad de Santa Clara.

La presencia de Christopher Olah añade una tensión difícil de ignorar

No todos los invitados pesan igual en una cita así. La presencia de Christopher Olah introduce una contradicción evidente, porque en febrero decidió limitar el uso de Anthropic al Ejército de Estados Unidos y aquella decisión acabó provocando que Donald Trump prohibiera el uso de esa inteligencia artificial a las agencias federales.

El caso sigue judicializado, de modo que su aparición en la presentación no puede leerse como un simple guiño académico. Sentar en la misma mesa a un pontífice preocupado por la dignidad humana y a un referente de la industria de IA salpicado por una disputa de uso militar convierte el acto en algo más incómodo y, por eso mismo, más revelador.

Hace pocas semanas, además, León XIV pidió en la Plaza de San Pedro formas de comunicación que respeten siempre la verdad del ser humano, una idea cercana a debates ya presentes en IA y desinformación y en la discusión sobre quién define los límites de estas herramientas.

La encíclica llega cuando la discusión ya no gira solo en torno a la técnica

El viernes, en una publicación previa, el Papa volvió sobre el mismo argumento y lo formuló de manera directa. El desafío al que nos enfrentamos actualmente no es tecnológico sino antropológico, escribió, al defender que la cuestión central no reside en la capacidad de las máquinas, sino en el lugar que la sociedad reserva a la dignidad humana.

Esa es probablemente la clave del documento que hoy sale a la luz. Cuando un Papa compara la era de la inteligencia artificial con la conmoción social que obligó a pensar el trabajo en el siglo XIX, la pregunta deja de ser qué pueden hacer los sistemas automáticos y pasa a ser qué no debería delegar nunca una comunidad en ellos.

Por eso resulta tan elocuente la coincidencia de calendario con Rerum novarum. Hace 135 años la Iglesia miró a la fábrica para hablar del trabajador; hoy mira a la inteligencia artificial para defender que la persona humana no puede acabar convertida en materia prima de entrenamiento.

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