Linus Torvalds usó IA para crear un visualizador de audio porque su conocimiento en Python es limitado

"La IA generará código horrible de mantener", dice Linus Torvalds sobre el vibe-coding

15 de enero de 2026 a las 07:05h
Linus Torvalds usó IA para crear un visualizador de audio porque su conocimiento en Python es limitado
Linus Torvalds usó IA para crear un visualizador de audio porque su conocimiento en Python es limitado

Linus Torvalds no descansa. Mientras muchos disfrutan de las fiestas con familia o amigos, el creador del kernel Linux aprovecha sus vacaciones para sumergirse en proyectos personales que mezclan curiosidad técnica, pasión por el sonido y, ahora, una dosis inesperada de inteligencia artificial. Este año, bajo el nombre de AudioNoise, ha presentado una herramienta que genera y visualiza efectos de audio digital, pero lo más llamativo no es solo el resultado: es cómo lo ha construido.

Cuando el código se escribe con vibraciones

AudioNoise no es un software cualquiera. Permite aplicar efectos clásicos del procesamiento de audio como phaser, echo, flanger o modulación de frecuencia, y lo hace con una característica poco común: muestra de forma visual el antes y después del sonido. Es como tener un microscopio para ondas. Pero el verdadero giro está en su desarrollo. Torvalds, conocido por su enfoque directo y funcional en la programación, confiesa que parte del visualizador fue escrito mediante lo que él llama "vibe-coding".

En su repositorio de GitHub, admite sin rodeos que su conocimiento en Python es limitado. Más allá de sus habilidades en filtros analógicos, que tampoco considera profundas, su método inicial fue el clásico: buscar en internet y copiar lo que funciona. Pero luego dio un paso más radical. Eliminó al intermediario. Él mismo. Y recurrió a Google Antigravity, un entorno de desarrollo que integra modelos avanzados de inteligencia artificial como Gemini 3 y Claude Sonnet.

La herramienta de visualización no fue escrita línea por línea, sino generada con la ayuda de IA, guiada por intuición más que por dominio técnico. Es un ejemplo claro de cómo la programación empieza a cambiar de forma, no solo de contenido. Ya no se trata solo de saber sintaxis, sino de saber preguntar, de tener el instinto para guiar a la máquina hacia la solución correcta.

¿El fin del programador? No, al menos para Torvalds

En un momento en que muchos temen que la inteligencia artificial reemplace a los desarrolladores, Torvalds ofrece una perspectiva serena, casi tranquilizadora. En declaraciones recientes, afirmó:

"La IA será una herramienta, y hará que la gente sea más productiva. Creo que el vibe coding es genial para lograr que la gente comience a programar. Creo que el código que genere va a ser algo horrible de mantener... así que no creo que los programadores desaparezcan. Aún querrás tener a gente que sepa cómo mantener el resultado" - Linus Torvalds, creador del kernel Linux

Hay en estas palabras una sabiduría práctica. La IA puede acelerar el inicio de un proyecto, puede ayudar a prototipar, incluso a resolver errores comunes. Pero el mantenimiento, la limpieza, la coherencia de un sistema a largo plazo sigue siendo un oficio humano. Y más aún en proyectos críticos, como el kernel de Linux, donde cada línea de código puede afectar a millones de dispositivos.

Torvalds no ve la IA como un reemplazo, sino como un ayudante para las tareas más mecánicas o para proyectos personales donde el riesgo es bajo. AudioNoise es un juguete técnico, un experimento. Pero es también un ensayo sobre el futuro del desarrollo: rápido, intuitivo, algo caótico, pero funcional. Y sobre todo, accesible.

Más allá del kernel: la otra vida de Torvalds

No es la primera vez que Torvalds explora mundos ajenos al sistema operativo que revolucionó la informática. En años anteriores, ya había desarrollado software para pedales de guitarra, mostrando una vez más su fascinación por el sonido digital. Y desde 2011 mantiene Subsurface, una aplicación para planificar inmersiones de buceo, un proyecto que ha crecido gracias a la colaboración de otros programadores, entre ellos Dirk Hohndel, uno de los pioneros del desarrollo del kernel Linux.

Estos proyectos paralelos revelan un aspecto poco comentado del creador de Linux: la necesidad de crear fuera de los límites del código que lo hizo famoso. Son espacios de libertad, donde puede probar, fallar, jugar. Y ahora, con la IA, incluso delegar partes del proceso sin perder el control creativo.

En un mundo donde la tecnología avanza a velocidad de clic, AudioNoise es un recordatorio: detrás de cada herramienta, incluso las más automatizadas, hay una persona con curiosidad, con tiempo libre, con ganas de hacer ruido. Y a veces, el mejor código no es el más perfecto, sino el que nace de una navidad tranquila, una guitarra a mano, y la tentación de dejar que la máquina escriba un poco por ti.

Sobre el autor
Redacción
Ver biografía