Meta dispara su inversión en IA: de 72.000M$ en 2025 a 135.000M$ en 2026

"La plataforma completa de NVIDIA": Jensen Huang define el pacto que reescribe la IA

21 de febrero de 2026 a las 12:05h
Meta dispara su inversión en IA: de 72.000M$ en 2025 a 135.000M$ en 2026
Meta dispara su inversión en IA: de 72.000M$ en 2025 a 135.000M$ en 2026

En los últimos años, la carrera por la inteligencia artificial ha dejado de ser una competición tecnológica para convertirse en una batalla de infraestructuras colosales. Gigantes del sector están construyendo centros de datos como si fueran ciudades futuristas, con un solo propósito alimentar a máquinas que cada vez piensan más como nosotros o al menos lo intentan.

Meta, una de las protagonistas de este escenario, no solo está jugando al máximo nivel, sino que está rediseñando las reglas del juego. En 2025 invirtió 72.000 millones de dólares en inteligencia artificial, una cifra que ya parecía descomunal. Pero ahora, su plan para 2026 ha sido revisado al alza 135.000 millones de dólares en un solo año. Esto no es crecimiento. Es aceleración pura.

La apuesta por el hardware del futuro

Detrás de esta ambición desmedida hay un acuerdo que podría definir la próxima década de la IA. Meta ha cerrado un trato con NVIDIA valorado en decenas de miles de millones de dólares, uno de los más grandes en la historia reciente de la tecnología. El objetivo es claro asegurarse el acceso prioritario a los chips que aún no existen en masa.

Se trata de las futuras GPU basadas en la arquitectura Rubin, junto con las CPU Grace y todo el ecosistema de software y hardware que las rodea. Jensen Huang, el visionario CEO de NVIDIA, lo ha llamado sin rodeos "la plataforma completa de NVIDIA". No es solo un suministro. Es una alianza estratégica para definir cómo será la computación avanzada en los próximos años.

Aún hay un obstáculo las GPU Rubin aún no se fabrican a gran escala. Dependen de memorias HBM4, que Samsung está comenzando a producir ahora. Meta está pagando por adelantado por un futuro que aún está en construcción. Pero para ellos, esperar no es una opción.

Superinteligencia personal, no solo chatbots

Lo que distingue a Meta de otros gigantes es su visión de la IA. No se trata solo de mejorar un asistente o acelerar respuestas. Buscan una "superinteligencia personal", sistemas capaces de anticipar necesidades, gestionar tareas complejas y operar en el flujo diario de nuestras vidas. Imagina una IA que no solo responde a preguntas, sino que coordina tu trabajo, tu salud, tus relaciones, todo en tiempo real.

Para lograrlo, ha creado lo que llama el "Equipo A de la IA", un grupo de élite destinado a transformar promesas en productos reales. Este equipo no trabaja en prototipos. Trabaja en productos que deberán estar listos cuando las nuevas GPU de NVIDIA finalmente lleguen a los centros de datos de Meta.

Infraestructura antes que aplicaciones

Una paradoja domina este momento de la IA se están construyendo infraestructuras inmensas sin tener claro aún qué harán exactamente con ellas. Un directivo de SMIC, una de las principales fábricas de semiconductores fuera de Taiwán, lo dijo con crudeza

"Crear carreteras enormes cuando aún no hay coches que circulen por ellas" - Directivo de SMIC

 

Y añadió algo aún más revelador

"Nadie ha pensado realmente en qué harán exactamente esos centros de datos, pero a las empresas les encantaría construir la capacidad total de los próximos 10 años en apenas uno o dos años" - Directivo de SMIC

 

Este apetito voraz por la capacidad computacional refleja una fe casi religiosa en la escalabilidad si construimos el templo, el dios de la IA vendrá. Meta no quiere solo participar en esta fe. Quiere liderarla.

Una carrera desigual

Con 135.000 millones de dólares previstos para 2026, Meta está haciendo una de las inversiones más grandes de su historia. Pero incluso esa cifra, monumental, es solo una fracción del gasto total del sector. Amazon, Google y Microsoft invertirán juntos alrededor de 650.000 millones de dólares este año en IA. Es más del cuádruple de lo que Meta destinará.

Esto plantea una pregunta incómoda ¿puede Meta alcanzar a sus rivales si parte con tanta desventaja financiera? O, más interesante aún ¿podrá ganar no por tener más, sino por usar mejor lo que tiene?

La respuesta podría estar en su enfoque. Mientras otros construyen nubes y servicios empresariales, Meta apuesta por integrar la IA directamente en nuestras vidas cotidianas, desde las gafas inteligentes hasta los asistentes personales. La inteligencia artificial como extensión del yo, no como herramienta remota.

El futuro ya está siendo reservado

El acuerdo entre Meta y NVIDIA no es solo una compra. Es una señal de que el futuro de la tecnología ya no se negocia en los laboratorios, sino en los contratos de suministro. Los chips del mañana se reservan hoy, con cheques millonarios y alianzas que definen quién tendrá poder y quién se quedará atrás.

Y en medio de todo esto, millones de personas aún no saben que la IA que usarán dentro de cinco años ya ha sido encargada, diseñada y financiada. La revolución no se anuncia. Se fabrica en silencio, en fábricas de silicio y centros de datos que crecen como ciudades fantasma, esperando a que las máquinas despierten.

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