Meta invierte 72.220 millones en infraestructura: más que el PIB de Costa Rica o Líbano

De esos 200.966 millones de dólares, 196.175 millones vienen de publicidad. Es decir, más del 97% de los ingresos de Meta siguen dependiendo de los anuncios. No hay grandes sorpresas en este frente las impresiones publicitarias crecieron un 12%

31 de enero de 2026 a las 16:55h
Meta invierte 72.220 millones en infraestructura: más que el PIB de Costa Rica o Líbano
Meta invierte 72.220 millones en infraestructura: más que el PIB de Costa Rica o Líbano

Meta cierra 2025 con unos ingresos que rozan los 201 mil millones de dólares, un salto del 22% respecto al año anterior. Parece el típico comunicado triunfal de una empresa que domina el mercado. Y en parte lo es. Pero si uno se adentra en los números, descubre una historia más compleja, una de esas paradojas que tanto abundan en el mundo de la tecnología crecer mucho no siempre significa ganar más.

El beneficio neto de la compañía bajó un 3%, hasta los 60.458 millones de dólares. Un retroceso leve, sí, pero significativo. ¿Cómo es posible que con tantos ingresos, los beneficios se reduzcan? La respuesta está en el desfile de cifras que siguen gastos operativos que suben un 24%, hasta 117.700 millones, y un gasto de capital que alcanza los 72.220 millones. Casi tres cuartas partes de lo que ingresa Meta se van en construir el futuro. Y ese futuro tiene nombre inteligencia artificial.

La máquina de anuncios sigue funcionando

De esos 200.966 millones de dólares, 196.175 millones vienen de publicidad. Es decir, más del 97% de los ingresos de Meta siguen dependiendo de los anuncios. No hay grandes sorpresas en este frente las impresiones publicitarias crecieron un 12% y el precio medio por anuncio subió un 9%. Ambos indicadores en alza. La máquina sigue bien engrasada.

Facebook, Instagram, WhatsApp, Threads… son los conductos por los que fluye esta economía invisible. Miles de millones de contenidos generados cada día, millones de datos recopilados, algoritmos afinados para captar atención. Y detrás, anunciantes dispuestos a pagar más por llegar a un público cada vez más segmentado. El modelo funciona. Pero también empieza a mostrar grietas.

El futuro se construye con cables y chips

Meta ya no invierte solo en software. Ahora compite en el terreno físico centros de datos, cables de fibra óptica, semiconductores. El acuerdo con Corning por 6.000 millones de dólares para suministrar fibra óptica no es un capricho. Es una apuesta estratégica. La inteligencia artificial exige infraestructura pesada, y Meta no quiere depender de terceros.

El gasto de capital, que incluye inversiones en centros de datos, chips y desarrollo de modelos, alcanzó los 72.220 millones. Es una cifra descomunal, equivalente al PIB de países como Costa Rica o Líbano. Y no es un pico puntual las previsiones para 2026 indican que los gastos totales podrían superar los 169.000 millones de dólares. La mayoría, destinados a infraestructura nube externa, depreciación de activos y operaciones a gran escala.

Esto no es solo tecnología. Es geografía, logística, industria. Meta está construyendo una nueva clase de imperio digital en su esencia, pero con raíces profundas en el mundo real.

La apuesta por el talento y el sacrificio del metaverso

El segundo gran motor de gastos para 2026 será la remuneración de empleados. Meta planea contratar más personal técnico, especialmente en inteligencia artificial. El conocimiento humano se convierte en el recurso más escaso y valioso. Pero también el más caro.

Mientras tanto, Reality Labs, la división encargada del metaverso, sigue arrastrando pérdidas 19.193 millones de dólares en 2025. No es un experimento fallido, pero tampoco un éxito cercano. Es una apuesta de largo plazo, costosa y arriesgada, que contrasta con el modelo de eficiencia que Mark Zuckerberg proclamó en 2023 como respuesta a trimestres en rojo.

La ironía es evidente. En un año declarado como el de la eficiencia, la empresa gasta más que nunca. Pero no se trata de derroche. Se trata de redefinir qué significa ser eficiente en la era de la IA no recortar, sino adelantar.

"Adelantar" la capacidad informática

"Nuestra estrategia se centra en adelantar la capacidad informática con el fin de preparar a la empresa para alcanzar nuestro objetivo de superinteligencia" - Mark Zuckerberg

Esta frase resume el estado de ánimo de Meta en 2025. Ya no basta con reaccionar. Hay que anticiparse. La superinteligencia, ese horizonte nebuloso donde las máquinas superan a los humanos en todos los dominios cognitivos, no llegará por arte de magia. Hay que construirla. Y eso requiere tiempo, dinero y una fe casi religiosa en la tecnología.

El beneficio del cuarto trimestre, de 22.768 millones de dólares, creció un 9%. Los ingresos del periodo, 59.893 millones, superaron las expectativas. Y las acciones subieron un 3.5% en futuros, acercándose a los 700 dólares. El mercado parece aprobar esta ambición desmedida.

Pero queda una pregunta en el aire ¿cuánto tiempo puede sostenerse este modelo? ¿Hasta cuándo el mercado aceptará que una empresa gane menos mientras invierte más? La respuesta dependerá de si la superinteligencia es un sueño tecnológico o el próximo capítulo de la historia económica.

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