Microsoft perdió 300.000 millones en un día, pero invierte un 66% más en infraestructura para IA

"No se trata solo de un socio estratégico, es un eje central de su futuro", afirma Microsoft sobre OpenAI

02 de febrero de 2026 a las 10:40h
Microsoft perdió 300.000 millones en un día, pero invierte un 66% más en infraestructura para IA
Microsoft perdió 300.000 millones en un día, pero invierte un 66% más en infraestructura para IA

El mundo tecnológico tiembla con cada movimiento de sus gigantes. Y esta semana, los ojos se han clavado en dos nombres que, aunque rivales en muchas áreas, comparten un destino entrelazado con el futuro de la inteligencia artificial Microsoft y Meta. Sus resultados financieros no solo revelan números, sino una apuesta masiva por una tecnología que ya no es del futuro, sino del presente. Una carrera que se mide en billones de dólares y que redefine el equilibrio de poder en Silicon Valley.

Microsoft el gigante que apuesta a lo grande

Microsoft ha registrado su mayor caída intradía desde marzo de 2020, con una evaporación de más de 300.000 millones de dólares en valor de mercado. Un desplome que, a primera vista, parece una señal de alarma. Pero detrás de esa caída hay una historia más compleja, una de inversión desmedida, crecimiento sostenido y una apuesta estratégica sin precedentes.

En su segundo trimestre fiscal, la compañía aumentó su gasto de capital un 66 %, hasta alcanzar los 37.500 millones de dólares, muy por encima de lo previsto. Estos números no reflejan ineficiencia, sino ambición. Microsoft está construyendo infraestructura a una escala casi industrial para soportar la explosión de demanda en computación en la nube y, sobre todo, en inteligencia artificial.

Su división Azure, motor clave del crecimiento empresarial, reportó un aumento del 38 % en ingresos entre octubre y diciembre. Un dato sólido, aunque algo por debajo del ritmo de trimestres anteriores. Aun así, los ingresos totales de la compañía subieron un 17 % hasta los 81.300 millones de dólares, con beneficios de 5,16 dólares por acción.

Y aquí entra en juego OpenAI. La inversión en esta startup de IA elevó las ganancias por acción de Microsoft en 1,02 dólares, una cifra contundente que muestra cómo la alianza entre ambas compañías ya está generando valor tangible. Pero el impacto va más allá de los beneficios inmediatos.

A finales de diciembre, Microsoft contaba con una cartera de pedidos valorada en 625.000 millones de dólares. De ellos, el 45 % está directamente ligado a OpenAI. Además, la compañía anunció un nuevo acuerdo con OpenAI por valor de 250.000 millones de dólares, duplicando con creces su compromiso interanual. No se trata solo de un socio estratégico es un eje central de su futuro.

Meta el resurgir del gigante de las redes

Mientras Microsoft enfrenta el efecto de una inversión colosal, Meta vive un momento opuesto euforia en Wall Street. Sus acciones subieron más del 11 % en momentos puntuales, impulsadas por unas previsiones que superan todas las expectativas.

En el cuarto trimestre, la compañía registró ingresos de 59.890 millones de dólares, por encima de los 58.420 millones anticipados. Pero lo que más ha llamado la atención es su guía para el primer trimestre de 2024 ingresos entre 53.500 y 56.000 millones de dólares, muy por encima del consenso del mercado.

También ha revisado al alza su previsión de gasto de capital para todo el año, situándolo entre 115.000 y 135.000 millones de dólares, frente a los 110.620 millones estimados inicialmente. Meta no se está conteniendo está acelerando. Y todo apunta a que esa aceleración va dirigida a un solo objetivo la inteligencia artificial.

Firmas como Stifel, Morgan Stanley y JP Morgan han reforzado sus recomendaciones sobre la acción, elevando sus precios objetivos. Y es que, como señalan los analistas de JP Morgan, estamos ante una importante aceleración de la IA, de los ingresos y de los gastos. Una tríada que, bien gestionada, puede marcar una década.

La batalla por el futuro de la IA

Lo que sucede con Microsoft y Meta no es solo una cuestión de balances trimestrales. Es un reflejo de una transformación más profunda. Ambas compañías están apostando billones de dólares no solo en mantener su dominio, sino en definir cómo será el próximo ciclo tecnológico.

Microsoft apuesta por la infraestructura, por ser el proveedor de nube que alimenta modelos de IA cada vez más grandes. Meta, en cambio, apuesta por democratizar el acceso sus modelos de IA son abiertos, disponibles para cualquier desarrollador. Dos estrategias diferentes, pero igualmente ambiciosas.

Mientras tanto, los mercados reaccionan con nerviosismo. Una caída brutal en uno, un alza vertiginosa en otro. Pero ambos están haciendo lo mismo invertir sin mirar atrás. Porque en esta carrera, quien no se arriesga, queda fuera.

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