Murcia detecta menores de 10 y 11 años creando desnudos con IA de sus compañeras

La Policía Nacional alerta en la Región de Murcia de casos de sexting, acoso y sexualización entre menores que usan IA para modificar imágenes de compañeras.

25 de mayo de 2026 a las 15:10h
Murcia detecta menores de 10 y 11 años creando desnudos con IA de sus compañeras
Murcia detecta menores de 10 y 11 años creando desnudos con IA de sus compañeras

En las aulas de la Región de Murcia ya no solo preocupa lo que pasa en el patio o en los grupos de mensajería. Los Cuerpos de Seguridad han detectado que gran parte de los menores identificados como autores de imágenes de niñas desnudas generadas con inteligencia artificial tienen 10 y 11 años.

La escena resulta difícil de encajar porque mezcla herramientas cotidianas con conductas de enorme carga dañina. Mar Nebra, agente de la Unidad de Participación de la Policía Nacional en Murcia, explica que muchos escolares usan la IA para hacer deberes y para su día a día, de modo que su empleo está más normalizado de lo que a menudo se cree.

Cuando la broma del pupitre acaba en una agresión

Ahí aparece una de las contradicciones más inquietantes. La misma tecnología que entra en clase como apoyo escolar también sirve, en algunos casos, para humillar a la compañera que está sentada al lado.

Mar Nebra, agente de la Unidad de Participación de la Policía Nacional en Murcia, describe el tipo de casos que ya están viendo.

"Ya estamos viendo casos donde modifican la imagen, a través de la inteligencia artificial, y le ponen un cuerpo desnudo y la cara del menor o de la menor que conocen, que está a su lado en el pupitre." - Mar Nebra, agente de la Unidad de Participación de la Policía Nacional en Murcia

La distancia entre el gesto y el daño parece mínima para quien pulsa unos botones, pero no para quien queda expuesta. Nebra añade que hay niños que usan la IA para reírse o mofarse de un compañero o compañera porque no ven la repercusión.

Además, la Policía Nacional ya detecta problemas de sexting, acoso y sexualización entre menores de 10 y 11 años. Muchos de ellos no tienen conocimiento de que eso pueda llegar a ser un delito, un detalle que agrava la sensación de impunidad con la que actúan.

La ley choca con una edad que deja poco margen penal

La respuesta jurídica cambia por completo cuando el autor no ha cumplido 14 años. En esos casos, la Fiscalía puede abrir diligencias penales, pero las archiva de inmediato y puede derivar la situación a protección de menores o a Servicios Sociales.

Ese límite de edad deja un terreno incómodo para familias, centros y autoridades. Nebra sostiene que existe un vacío legal y que muchos chavales piensan que todo forma parte de una broma sin responsabilidad real.

Si los autores fueran mayores de edad, el Código Penal dibuja otro escenario. La producción de pornografía infantil acarrea penas de dos a cinco años de prisión, y sube de cinco a nueve años si las víctimas son menores de 16 años.

Los despachos ya atienden consultas casi a diario

Fuera de las comisarías, los abogados también notan el cambio. José Manuel Hernández Benavente, abogado murciano, afirma que los delitos cometidos por menores con IA son cada vez más frecuentes y que atienden consultas de padres y defienden a menores víctimas a diario.

Su propuesta mezcla prevención y castigo. Hernández Benavente plantea formación para los menores, endurecimiento de las penas y sentencias con medidas como la prohibición de móviles o de redes sociales, o al menos un mayor control.

Desde otro ángulo, Elena Mendoza Candela, abogada, vincula el problema con una generación criada con tecnología e internet desde muy temprano. También denuncia un acceso prematuro a la pornografía y un auge de posiciones machistas que alimentan rechazo al feminismo.

Mendoza Candela rechaza que basten simples cursos de reeducación o concienciación para el autor menor de edad. A su juicio, la víctima sufre de forma especialmente humillante precisamente por su condición de menor.

Las familias llegan cuando la imagen ya circula

El momento más duro suele llegar después, cuando la imagen ya existe y la pregunta cambia de sitio. Nebra resume esa angustia en una duda muy concreta de los padres de las víctimas, cómo retirar de internet la imagen de su hija y cómo proteger a una menor cuya fotografía se ha usado sin consentimiento.

No siempre resulta fácil medir si hay más casos o si ahora afloran con más claridad. Nebra matiza que, más que un repunte, lo que ocurre es que existe una mayor concienciación y por eso salen más situaciones a la luz.

Mientras tanto, la Policía Nacional imparte charlas en centros educativos de la Región de Murcia dentro del Plan Director para la convivencia y mejora de la seguridad en los centros educativos. Cada año tienen más trabajo para educar al alumnado en ciberseguridad, una señal muy concreta de que el problema ya forma parte de la vida escolar.

La paradoja queda ahí, a la vista. Gran parte de los menores identificados por crear estas imágenes tienen 10 y 11 años, una edad en la que la Fiscalía archiva de inmediato las diligencias penales, pero en la que las víctimas ya cargan con una exposición que sus familias ni provocaron ni controlan.

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