Murcia detecta menores de 10 y 11 años que crean desnudos con IA en el aula

La Policía Nacional alerta de casos en Murcia de menores muy pequeños que usan IA para sexualizar imágenes de compañeras; las familias ya piden ayuda para retirar los montajes de internet.

25 de mayo de 2026 a las 12:37h
Murcia detecta menores de 10 y 11 años que crean desnudos con IA en el aula
Murcia detecta menores de 10 y 11 años que crean desnudos con IA en el aula

En Murcia, una parte importante de los menores identificados por las fuerzas de seguridad como autores de imágenes de niñas desnudas generadas con inteligencia artificial tiene apenas 10 y 11 años. La novedad tecnológica impresiona menos que el detalle más incómodo de todos, que ocurra ya en edades de primaria.

Ahí aparece una contradicción difícil de digerir. La misma herramienta que muchos escolares usan para hacer deberes o resolver tareas también sirve para humillar a una compañera con un montaje sexualizado hecho en minutos.

Cuando la broma del aula acaba rozando un delito

Mar Nebra, agente de la Unidad de Participación de la Policía Nacional en Murcia, describe un uso cada vez más cotidiano de estas herramientas entre menores. Su empleo está normalizado en los centros educativos, hasta el punto de integrarse en la rutina diaria de muchos alumnos.

"Ya estamos viendo casos donde modifican la imagen, a través de la inteligencia artificial, y le ponen un cuerpo desnudo y la cara del menor o de la menor que conocen, que está a su lado en el pupitre." - Mar Nebra, agente de la Unidad de Participación de la Policía Nacional en Murcia

La escena no remite a redes clandestinas ni a laboratorios digitales complejos, sino al entorno más cercano. El pupitre de al lado basta para convertir una foto conocida en un material de acoso con una carga sexual que golpea de lleno a la víctima y a su familia.

Nebra también advierte de problemas de sexting, acoso y sexualización protagonizados por menores de 10 y 11 años. A esa edad, explica, muchos no tienen conciencia de que esa conducta pueda llegar a constituir un delito.

En otros casos, la motivación ni siquiera pasa por una intención sexual elaborada, sino por la burla. Hay niños que usan la IA para reírse de un compañero o de una compañera porque no perciben la repercusión de lo que hacen.

La ley choca con una edad en la que no hay responsabilidad penal

El marco penal introduce otro choque con la realidad. Cuando el autor tiene menos de 14 años, la Fiscalía puede abrir diligencias penales, pero estas se archivan de inmediato y el caso puede derivar a protección de menores o a Servicios Sociales.

Para los adultos, la producción de pornografía infantil está castigada con penas de dos a cinco años de prisión. Si las víctimas son menores de 16 años, la horquilla sube de cinco a nueve años.

Nebra habla de un vacío legal percibido por los propios chavales, que interpretan estas prácticas como una broma sin responsabilidad. Ese desfase entre la gravedad del daño y la respuesta disponible ayuda a entender por qué tantas familias preguntan después cómo retirar de internet la imagen de su hija.

Los despachos ya reciben consultas casi a diario

José Manuel Hernández Benavente, abogado murciano, sitúa el problema fuera de la anécdota. Dice que los delitos cometidos por menores con ayuda de la IA aparecen cada vez con más frecuencia y que los abogados atienden consultas de padres y defienden a víctimas menores a diario.

Su propuesta mezcla prevención y castigo. Plantea más formación para los menores, un endurecimiento de las penas y sentencias con medidas como la prohibición del móvil o de las redes sociales, o al menos su control.

Elena Mendoza Candela, abogada, enlaza este fenómeno con una generación criada con tecnología desde muy pronto, con acceso muy temprano a internet y a la pornografía, y con el auge de posiciones machistas que derivan en rechazo al feminismo. En su lectura, no bastan cursos simples de reeducación o concienciación para quien agrede.

"Es hora de dar una respuesta contundente a esta nueva arista de la violencia de género que nos subyuga desde las más tempranas edades." - Elena Mendoza Candela, abogada

La dimensión del daño no termina cuando el montaje circula. Los padres de las víctimas, recuerda Nebra, se enfrentan a una pregunta tan concreta como angustiosa, cómo sacar de internet una imagen falsa que ya ha usado la cara de una menor real sin su consentimiento.

La policía entra en las aulas porque el problema ya está dentro

Desde hace tiempo, la Policía Nacional imparte charlas en centros educativos de Murcia dentro del Plan Director para la convivencia y la mejora de la seguridad en los centros. El objetivo es educar al alumnado en ciberseguridad antes de que la pantalla se convierta en juzgado, prueba y herida al mismo tiempo.

Los padres piden esas sesiones y, según Nebra, cada año hay más trabajo para intentar frenar esta realidad. La agente matiza además que quizá no haya tanto un repunte como una mayor concienciación, y por eso afloran más casos.

Esa aclaración no rebaja el fondo del asunto. Si quienes aparecen como autores tienen 10 y 11 años, y si las familias de las víctimas ya preguntan cómo borrar de internet la cara de una hija colocada sobre un cuerpo desnudo, la discusión dejó hace tiempo de ser tecnológica para convertirse en un problema escolar, penal y social.

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