Musk reclama 150.000 millones a OpenAI por traicionar su misión original

Elon Musk declaró en Oakland en un juicio contra OpenAI donde exige 150.000 millones de dólares y acusa a Sam Altman de abandonar la misión benéfica original.

03 de mayo de 2026 a las 12:22h
elon musk
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La sala de audiencias de Oakland se llenó antes del amanecer. A las ocho y media, la tensión ya era palpable en el aire viciado de los juzgados. Era el tercer día de un juicio que prometía sacudir los cimientos de la inteligencia artificial.

Elon Musk comparecía ante una juez y nueve miembros del jurado. Su presencia no era solo legal, sino simbólica. El hombre que definió la era de los coches eléctricos ahora defendía su visión sobre el futuro de la mente artificial.

La sombra de OpenAI

La disputa tiene raíces profundas en 2015. Musk invirtió 38 millones de dólares en OpenAI junto a Sam Altman. Tres años después, decidió marcharse. La separación parecía definitiva hasta que la demanda de marzo de 2024 lo devolvió al centro del escenario.

Ahora exige una compensación astronómica. 150.000 millones de dólares son los que reclama acusando a Altman de traicionar la misión original. Acusa a la organización de haber pasado de ser una benéfica a una empresa con ánimo de lucro.

Contradicciones bajo la luz de los reflectores

El interrogatorio de William Savitt fue implacable. El abogado de OpenAI buscó cada fisura en el relato del magnate. Tanto fue el rigor que incluso tuvo que retirar preguntas para evitar colapsar la credibilidad de su propio cliente.

Musk confesó un detalle revelador sobre los documentos legales. Reconoció no leer la letra pequeña, solo el titular. Este descuido inicial contrastaba con la precisión quirúrgica que exigía a sus adversarios hoy.

Uno de los puntos más álgidos giró en torno al acceso al conocimiento. Musk presentó un correo electrónico donde reconocía algo incómodo cuando la inteligencia artificial engordara, habría que cerrar el código. Una contradicción frontal con su discurso público.

También admitió usar parte de esa tecnología para xAI. Sin embargo, negó manipular los algoritmos de X para dañar competidores. Solo reconoció que fallos del sistema beneficiaron temporalmente la visibilidad de sus propios tuits.

El peso de Microsoft y el futuro

La entrada de Microsoft cambió las reglas del juego. En 2020, la compañía inyectó 10.000 millones de dólares. Ofrecieron a Musk volver a la junta directiva. Él rechazó la oferta, prefiriendo mantener su independencia crítica.

Su postura actual es clara no desarrollará inteligencia artificial generativa en Tesla. 

"Sospecho que hay numerosas personas que no quieren poner el futuro de la humanidad en manos del señor Musk" - la juez Yvonne Gonzalez Rogers

La magistrada puso límites claros a la teatralidad del proceso. Afirmó que no permitirían que todo explotara para que el mundo lo viera. Buscaban rigor, no espectáculo mediático.

Lo que queda por ver

El juicio entra en su recta final. Satya Nadella, director ejecutivo de Microsoft, está llamado a declarar en los próximos días. Su testimonio podría definir si la inversión millonaria justificó el cambio de modelo.

Mientras tanto, la pregunta sigue flotando sobre Oakland. ¿Puede coexistir la ambición desmedida con la ética científica? La respuesta no llegará mañana, pero el mundo entero estará mirando.

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