Nvidia ata la IA con 70.000 millones y compromisos de compra: OpenAI, Microsoft, Amazon y Google sostienen la red

La carrera de la IA ya no depende solo de chips y modelos: Nvidia, Microsoft, Amazon, Google y Meta se cruzan en inversiones, garantías y compras cruzadas que concentran el negocio.

11 de octubre de 2026 a las 07:53h
Nvidia ata la IA con 70.000 millones y compromisos de compra: OpenAI, Microsoft, Amazon y Google sostienen la red
Nvidia ata la IA con 70.000 millones y compromisos de compra: OpenAI, Microsoft, Amazon y Google sostienen la red

Añadir Mangas Verdes como fuente preferida de Google de forma gratuita.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora

La carrera de la inteligencia artificial ya no se juega solo en los modelos. También se decide en contratos cruzados, garantías financieras y compromisos de compra que atan a fabricantes de chips, proveedores de nube y desarrolladores de modelos en una misma red.

Nvidia no solo vende procesadores, también sostiene el tablero

Durante los últimos tres años, Nvidia ha comprometido más de 70.000 millones de dólares en inversiones en empresas emergentes y ha aportado alrededor de 300.000 millones en distintas formas de apoyo financiero a clientes, con garantías y compromisos de compra incluidos.

Ahí aparece una dependencia difícil de ignorar porque Microsoft, Amazon, Google y Meta representan aproximadamente la mitad de los ingresos de Nvidia. La compañía no se limita a colocar hardware, también se vuelve acreedora, socia y respaldo de quienes necesitan esos chips para seguir creciendo.

Microsoft mantiene aproximadamente un 27 % de OpenAI y además le vende capacidad de Azure porque también es su accionista.

Amazon repite una lógica parecida con Anthropic. Invierte miles de millones en la empresa y, al mismo tiempo, obtiene de ella el compromiso de gastar cantidades superiores en AWS y en los chips Trainium.

Google ocupa una posición similar. Financia a Anthropic, vende sus TPU y además organizó un consorcio financiero para facilitar unas compras de chips de alrededor de 35.000 millones de dólares.

Broadcom completa esa arquitectura con un papel menos visible. Aceptó cubrir determinados déficits si Anthropic no pudiera afrontar los pagos de esos chips.

CoreWeave muestra cómo un cliente puede acabar dentro del balance del proveedor

Nvidia ha invertido más de 2.000 millones de dólares en CoreWeave y posee alrededor del 11 % de la compañía. Además, se ha comprometido a comprar hasta 6.300 millones de dólares de la capacidad que CoreWeave no consiga vender hasta 2032.

La escena resulta aún más densa cuando entra OpenAI. La empresa contrató hasta 11.900 millones de dólares de capacidad con CoreWeave y recibió 350 millones en acciones de la propia compañía.

Ese tipo de engranaje recuerda a la concentración descrita en el control de nube y chips, donde los mismos actores aparecen una y otra vez en distintas capas del negocio.

Anthropic también contrató alrededor de 35.000 millones de dólares de capacidad con Lambda, una compañía participada por Nvidia. Lambda, a su vez, utiliza infraestructura vinculada a Hut 8, cuya capacidad había sido previamente arrendada por la propia Nvidia.

OpenAI empuja el despliegue y Ohio pone una cifra física al tamaño del salto

Nvidia y OpenAI anunciaron un plan para desplegar al menos 10 gigavatios de sistemas Nvidia. A medida que avance ese despliegue, Nvidia tiene la posibilidad de invertir progresivamente hasta 100.000 millones de dólares en OpenAI.

Ahora bien, el dato que baja todo eso a tierra está en Ohio.

El proyecto, utilizado por OpenAI y propiedad de SB Energy, usaría alrededor de 1,5 millones de procesadores Nvidia. La compañía garantiza además obligaciones ligadas al arrendamiento del terreno, los edificios y la electricidad, con una exposición potencial de hasta 105.000 millones de dólares durante la vida del proyecto.

No hablamos solo de comprar máquinas. Hablamos de asumir riesgos sobre suelo, inmuebles y energía, tres piezas que suelen pertenecer al mundo de las infraestructuras pesadas más que al relato clásico del software.

Hasta AMD intenta atar la demanda antes de venderla

AMD ha concedido opciones de compra a OpenAI y Meta que pueden permitirles adquirir hasta 160 millones de acciones de AMD en cada caso si cumplen determinadas condiciones de compra y despliegue de aceleradores.

La maniobra sugiere que la pelea no consiste únicamente en diseñar mejores chips, sino en asegurarse clientes cautivos antes de que esos chips salgan del laboratorio. Algo parecido ya asoma en la dependencia entre Microsoft y OpenAI, donde la alianza también convive con la necesidad de ganar margen propio.

Al final, la imagen de la inteligencia artificial como un mercado abierto choca con otra bastante menos ligera. Cuatro grandes compradores aportan aproximadamente la mitad de los ingresos de Nvidia, mientras el mismo proveedor pone dinero, firma garantías y promete absorber capacidad sobrante en varios de sus clientes.

Sobre el autor
Redacción
Ver biografía