Nvidia, Microsoft y Meta piden a la Casa Blanca no frenar los modelos de IA abiertos

25 empresas y organizaciones tecnológicas reclaman reglas de IA basadas en daños reales, más acceso a cómputo y menos restricciones a los modelos de pesos abiertos.

26 de julio de 2026 a las 14:05h
Nvidia, Microsoft y Meta piden a la Casa Blanca no frenar los modelos de IA abiertos
Nvidia, Microsoft y Meta piden a la Casa Blanca no frenar los modelos de IA abiertos

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La pelea por la inteligencia artificial ya no gira solo en torno a quién lanza el modelo más capaz. También discute quién puede usarlo, quién controla el acceso y qué tipo de competencia quiere tolerar Washington.

El 24 de julio, 25 empresas y organizaciones tecnológicas enviaron una carta abierta a la Casa Blanca para pedir que no restrinja los modelos de inteligencia artificial de pesos abiertos.

Las firmantes piden reglas basadas en daños reales

Ahí aparecen nombres con intereses muy distintos, desde Nvidia, Microsoft y Meta hasta Mozilla, Hugging Face, Mistral, IBM, Dell Technologies, Palantir, Perplexity, Replit o The Linux Foundation. La imagen importa porque junta a grandes compañías, fondos, aceleradoras y organizaciones técnicas en una misma petición.

La carta reclama que la legislación se apoye en daños reales y probados, no en riesgos hipotéticos. También pide garantizar acceso a capacidad de cómputo para la investigación académica y las empresas emergentes.

"Depender exclusivamente de modelos cerrados no es una garantía de seguridad" - Carta abierta firmada por 25 empresas y organizaciones tecnológicas

Después entra otra demanda menos vistosa, pero decisiva para cualquiera que haya intentado entrenar o evaluar un sistema avanzado. Las entidades reclaman inversión en recursos compartidos de entrenamiento, entre ellos bases de datos, herramientas y marcos de evaluación y seguridad.

Hay una frase que condensa el choque político del momento. Las firmantes advierten de que las restricciones podrían frenar la competencia o llevar la innovación fuera del país.

Moonshot AI empujó el debate hacia China

Mientras ese frente pedía menos cierres, la empresa emergente china Moonshot AI lanzó Kimi K3.

Ese movimiento llegó en medio de un clima mucho más áspero. Estados Unidos valora restringir el acceso a modelos chinos de inteligencia artificial por motivos de seguridad nacional y propiedad intelectual.

Michael Kratsios, director de política tecnológica, acusó a Moonshot AI de haber "destilado" el modelo Fable de Anthropic para desarrollar Kimi K3. La palabra no es menor, porque apunta a una sospecha muy concreta sobre cómo se habría transferido capacidad desde un sistema a otro.

En ese cruce de acusaciones, la carta funciona casi como una respuesta preventiva. Si Washington endurece el acceso por origen del modelo o por su grado de apertura, no solo golpea a competidores extranjeros, también redibuja el terreno para laboratorios, universidades y pequeñas compañías de casa.

Las ausencias también cuentan en esta carta

No firmaron OpenAI, Anthropic ni Google.

La ausencia de OpenAI y Anthropic pesa por un motivo evidente. Ambas están valoradas en casi un billón de dólares y valoran la salida a bolsa, de modo que su posición ante una regulación más dura no resulta irrelevante para nadie que siga esta industria.

También llama la atención que Jensen Huang, consejero delegado de Nvidia, y Satya Nadella, consejero delegado de Microsoft, difundieran el documento en sus redes sociales. No es una firma silenciosa, sino una señal pública en un momento en que la concentración de infraestructura y el control del cómputo pesan tanto como el talento o el código.

Otra ausencia deja una tensión difícil de ignorar. Quienes más se juegan en el mercado cerrado no aparecen en la lista, mientras varias de las firmantes defienden un acceso más amplio a modelos y recursos que podrían abaratar la entrada de nuevos rivales.

Al final, la discusión no enfrenta solo seguridad frente a apertura. En el centro hay una pregunta más incómoda, y bastante material, sobre quién decide qué modelos pueden circular, quién accede al cómputo y por qué reducir la dependencia de OpenAI se ha convertido en un mensaje público para parte de la industria.

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