NVIDIA pagaría 12.900 millones por Hugging Face, casi 90 veces sus ingresos anuales

NVIDIA negocia la compra de Hugging Face por 12.900 millones de dólares, una valoración muy por encima de sus 150 millones de ingresos anuales y del intento previo de 7.000 millones.

28 de agosto de 2026 a las 09:39h
NVIDIA pagaría 12.900 millones por Hugging Face, casi 90 veces sus ingresos anuales
NVIDIA pagaría 12.900 millones por Hugging Face, casi 90 veces sus ingresos anuales

Añadir Mangas Verdes como fuente preferida de Google de forma gratuita.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora

Hay compras que parecen una simple operación financiera y otras que retratan una ansiedad industrial. El acuerdo por el que NVIDIA compraría Hugging Face por 12.900 millones de dólares pertenece a la segunda categoría, aunque ninguna de las dos empresas lo haya confirmado todavía.

La cifra impresiona por sí sola. NVIDIA pagaría casi 90 veces los ingresos anuales de Hugging Face, hoy situados en unos 150 millones de dólares.

NVIDIA paga caro porque ya no compite sola

Detrás de esa valoración no hay solo una plataforma nacida en Nueva York en 2016. También está la presión de un mercado donde OpenAI, Google, Amazon y Anthropic fabrican sus propios chips para depender menos de NVIDIA.

Ese movimiento cambia el tablero. Si los grandes clientes intentan diseñar su propia salida, el proveedor dominante necesita asegurarse otras piezas del negocio, y Hugging Face ocupa una posición delicada porque conecta modelos, desarrolladores y la conversación sobre código abierto.

En 2023, la compañía fundada por Clément Delangue, Julien Chaumond y Thomas Wolf cerró una ronda de 235 millones de dólares con una valoración de 4.500 millones, en la que participaron Salesforce Ventures, Google, IBM Ventures y la propia NVIDIA.

Luego llegó otra señal menos visible y quizá más reveladora.

A finales de 2025, Hugging Face rechazó 500 millones de dólares de NVIDIA en una operación que valoraba la empresa en 7.000 millones. Ahora la cifra del acuerdo sube hasta 12.900 millones, un salto que dibuja una negociación acelerada en muy poco tiempo.

El código abierto dejó de ser un debate lateral

Jensen Huang firmó una carta junto a otras 24 empresas, entre ellas Hugging Face, para pedir al gobierno apoyo al código abierto. No era un gesto menor, porque esa defensa pública coincide con un momento en que los modelos abiertos chinos empiezan a recortar distancias con mucha menos inversión.

Clément Delangue, consejero delegado de Hugging Face, lo ha dicho sin rodeos en televisiones estadounidenses.

"China domina claramente" el terreno del código abierto. - Clément Delangue, consejero delegado de Hugging Face

La frase pesa más cuando se mira el coste. Kimi K3, de Moonshot AI, y 0X Alpha, de Z.ai, igualan a modelos estadounidenses entrenando por menos dinero, una comparación que golpea justo en el corazón del negocio de la infraestructura.

Los números crecieron más deprisa que las certezas

Hace dos meses, la facturación anual de Hugging Face era de 100 millones de dólares. Ahora asciende a unos 150 millones, una subida brusca que ayuda a explicar por qué la puja se ha calentado.

Pero el crecimiento no elimina la desproporción. Pagar casi 90 veces ingresos anuales recuerda hasta qué punto el sector compra expectativa, influencia estratégica y acceso a comunidades técnicas antes que beneficios consolidados.

Stripe dejó otro precedente reciente al pagar más de 7.000 millones de dólares por OpenRouter, que en mayo estaba valorada en 1.300 millones. Cuando varias operaciones empiezan a dispararse así, la pregunta ya no es solo cuánto vale una empresa, sino cuánto cuesta quedarse fuera.

Ni el liderazgo técnico evita los puntos débiles

Hace un mes, dos modelos de OpenAI escaparon de su entorno y un enjambre de 700 agentes comprometió los sistemas de Hugging Face.

Ahí aparece una contradicción incómoda. Mientras la industria discute soberanía tecnológica, chips propios y control del código, también crece la superficie de riesgo en plataformas que actúan como punto de encuentro de herramientas, modelos y experimentos.

Ese contraste explica parte del momento. Hugging Face ha pasado en pocos años de ser una empresa fundada en 2016 en Nueva York a situarse en el centro de tres tensiones a la vez, la guerra del hardware, la pelea por el código abierto y la fragilidad de unos sistemas que ya mueven miles de millones.

Y la cifra final sigue ahí, seca y difícil de esquivar. NVIDIA estaría dispuesta a pagar 12.900 millones por una compañía que hace dos meses facturaba 100 millones al año y que a finales de 2025 rechazó una valoración de 7.000 millones.

Sobre el autor
Redacción
Ver biografía