El Departamento de Comercio de Estados Unidos ha otorgado luz verde a diez empresas chinas y a distribuidores globales como Lenovo y Foxconn para que adquieran la GPU H200 de Nvidia. Esta autorización rompe el bloqueo previo sobre hardware avanzado de inteligencia artificial hacia el gigante asiático.
Gigantes tecnológicos como Alibaba, Tencent, ByteDance y JD.com figuran entre las compañías autorizadas para acceder a este procesador. La decisión confirma una tendencia que se gestó hace casi dos meses, cuando el Gobierno estadounidense validó la entrega del chip H200 a clientes en China.
Nvidia recupera acceso al mercado chino tras perder toda su cuota
Jensen Huang, consejero delegado de Nvidia, anunció a mediados de marzo durante su conferencia anual para desarrolladores que las administraciones de ambos países habían desbloqueado la venta. Sin embargo, hasta la fecha no se ha materializado ninguna entrega física del dispositivo en territorio chino.
La stakes son altas. El mercado de semiconductores para inteligencia artificial en China alcanzará un valor de 50.000 millones de dólares en 2026. Este segmento llegó a representar el 13% de los ingresos totales de la compañía estadounidense antes de las restricciones.
La situación actual dista mucho de aquella relevancia pasada. A principios de mayo, Jensen Huang admitió que la cuota de mercado de Nvidia en China se situaba en el 0%. La recuperación de ese espacio depende ahora de cumplir exigencias burocráticas estrictas.
Las condiciones de seguridad frenan la expansión inmediata
La normativa estadounidense impone barreras significativas. Los compradores chinos deben demostrar la implantación de procedimientos de seguridad robustos y garantizar que no destinarán las GPU a fines militares. Además, Nvidia debe certificar que mantiene un inventario suficiente dentro de Estados Unidos.
Estas medidas coexisten con una presión interna creciente en Pekín. En octubre de 2024, el Gobierno chino recomendó a las empresas de inteligencia artificial utilizar chips producidos localmente. Diez meses después, esa sugerencia se transformó en una obligación legal.
Los centros de datos estatales están obligados a incorporar al menos un 50% de circuitos integrados chinos en sus servidores. Esta política protege a tres alternativas locales frente a Nvidia: Cambricon Technologies, Huawei y Moore Threads.
"Cualquier acuerdo que permita a Nvidia vender más chips a China conlleva menos chips de Nvidia para las empresas estadounidenses y una ventaja menor de Estados Unidos sobre China en IA" - Chris McGuire, investigador sénior sobre China y tecnologías emergentes del Consejo de Relaciones Exteriores
La presencia de Huang en la delegación de la Casa Blanca que participa esta semana en una cumbre con el presidente chino Xi Jinping añade una capa diplomática al conflicto comercial. La tensión entre intereses corporativos y seguridad nacional define el debate.
"Es sorprendente que el presidente Trump siga dejándose convencer de anteponer los intereses de Nvidia a los de América" - Chris McGuire, investigador sénior sobre China y tecnologías emergentes del Consejo de Relaciones Exteriores
La autorización existe sobre el papel, pero la realidad del mercado muestra una competencia feroz y regulaciones cruzadas que dificultan cualquier movimiento rápido. La cuota del 0% registrada en mayo refleja la eficacia de las barreras actuales.