Añadir Mangas Verdes como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Japón quiere que la próxima oleada industrial no solo se diseñe en sus laboratorios, sino también en sus centros de datos.
NVIDIA y la japonesa Noetra han anunciado una infraestructura nacional de inteligencia artificial respaldada por el Ministerio de Economía, Comercio e Industria de Japón. El proyecto reunirá 13.750 CPU NVIDIA Vera y 27.500 GPU Rubin para levantar la base informática de FRONTia, una iniciativa centrada en modelos fundacionales multimodales aplicados a robótica y automatización.
El plan combina chips, red y energía a escala industrial
La instalación usará racks NVIDIA Vera Rubin NVL72 sobre la plataforma DSX, además de redes Ethernet Spectrum X y DPU BlueField. La capacidad total alcanzará 140 megavatios para sostener cargas de entrenamiento y operación, una cifra que ayuda a medir el tamaño real del despliegue.
No se trata solo de acumular potencia de cálculo.
Los participantes del proyecto tendrán acceso a herramientas y modelos de NVIDIA como Nemotron, Cosmos, Isaac GR00T y las bibliotecas NeMo. Esa combinación sitúa en el mismo entorno el entrenamiento de modelos, la simulación y el trabajo con sistemas físicos, un cruce que ya asoma en robots humanoides en Haneda.
En marzo, Japón ya publicó su estrategia de robótica con IA. Allí fijó una meta muy concreta, captar más del 30 % del mercado mundial en 2040, una oportunidad que el Gobierno valora en unos 133.000 millones de dólares.
"Japón inventó la fabricación moderna. Ahora está construyendo las fábricas de IA que impulsarán la próxima revolución industrial" - Jensen Huang, CEO de NVIDIA
La frase tiene peso porque conecta dos épocas que en Japón nunca han estado del todo separadas. Primero llegaron las cadenas de producción que marcaron a medio planeta y ahora aparece la idea de una fábrica menos visible, hecha de procesadores, redes y modelos capaces de coordinar máquinas.
La robótica aparece como el destino final de esta infraestructura
Ryosei Akazawa, ministro japonés de Economía, Comercio e Industria, sostiene que la colaboración con innovadores mundiales como NVIDIA y el aprovechamiento de las fortalezas del país permitirán construir modelos fundacionales multimodales altamente fiables. Hironobu Tamba, CEO de Noetra, resume la exigencia técnica del proyecto con una idea simple, porque desarrollar este tipo de sistemas requiere una enorme capacidad de cálculo, datos y tecnologías fundacionales.
Además, la apuesta encaja con un problema industrial muy concreto. Japón mantiene una posición fuerte en robótica, pero la carrera ya no depende solo del brazo mecánico, como recordaba un análisis sobre robots industriales con IA, sino del cerebro que coordina percepción, decisión y movimiento.
FRONTia nace para desarrollar modelos multimodales orientados a robótica y automatización. Ahí está la clave del acuerdo, porque la infraestructura no apunta a un escaparate genérico de inteligencia artificial, sino a sistemas que tengan que ver, interpretar y actuar.
Esa ambición queda resumida en dos cifras que conviene leer juntas, 140 megavatios de capacidad y una meta de más del 30 % del mercado mundial en 2040. Entre ambas aparece la verdadera medida del proyecto, convertir la potencia informática en una pieza directa de la política industrial japonesa.