Ocho canales en España reúnen a miles de hombres para crear desnudos falsos con fotos públicas

"La violencia digital se ejerce muy a menudo contra mujeres corrientes"

09 de abril de 2026 a las 12:44h
Ocho canales en España reúnen a miles de hombres para crear desnudos falsos con fotos públicas
Ocho canales en España reúnen a miles de hombres para crear desnudos falsos con fotos públicas

Cada vez es más difícil saber dónde termina la vida real y dónde empieza la violencia digital. En un rincón oscuro de Telegram, a plena luz del día y sin que nadie lo impida, cientos miles de hombres se reúnen para humillar, desnudar y acosar a mujeres que ni siquiera conocen. El escenario chats y canales privados. El arma la inteligencia artificial. Y la excusa una supuesta "broma".

La pornografía que nunca fue real

Un mensaje reza "Busco pajabro para tributo". Otro pide "¿Alguien puede desnudarlas?". Parecen frases sacadas de una pesadilla, pero son diálogos reales capturados en grupos de Telegram en España. "Tributo" no es un homenaje, sino un eufemismo para eyacular sin consentimiento sobre una imagen de una mujer. En algunos casos, la imagen ni siquiera existe. Se genera con IA a partir de una foto pública, una selfie de Instagram, un retrato de perfil. No importa si la mujer nunca se desnudó. La tecnología lo hace por ella.

El informe de AI Forensics, al que he tenido acceso, revela una red de ocho canales y grupos activos en España, alimentados por miles de hombres. Y no son solo españoles los investigadores han rastreado también comunidades similares en Italia, donde la situación ha sido parcialmente contenida tras escándalos públicos. En España, en cambio, la impunidad parece reinar. Pese a que los investigadores denunciaron directamente los grupos a Telegram, la plataforma no ha tomado ninguna medida.

IA como cómplice del abuso

La tecnología que prometía revolucionar la medicina, la educación o la creatividad, ahora se utiliza para fabricar pornografía no consensuada. Los grupos comparten no solo imágenes, sino también "prompts" instrucciones para recrear cuerpos desnudos en apps como Gemini o Grok. Algunos incluso venden servicios de deepfakes, con suscripciones premium y pagos en criptomonedas. Telegram, con su arquitectura descentralizada y su política de escaso control, se ha convertido en el paraíso de este comercio digital.

"Telegram está a medio camino entre los posts inalcanzables y las plataformas mayoritarias donde ciertos contenidos no pueden publicarse", explica Salvatore Romano, coautor del informe. "Por eso es un punto de conexión estratégico. También permite la monetización de los usuarios que venden un puñado de archivos u ofertas de IA para desnudar cuerpos. Tiene un sistema de pago con criptomonedas, que permite hacerlo de forma anónima. Además, sus suscripciones premium permiten crear subcanales y lo aprovechan".

Cuando el acoso se disfraza de juego

Uno de los mecanismos más perversos identificados son los chats de "rol" o "morbo". En ellos, dos usuarios simulan una conversación íntima uno finge ser una mujer, utiliza su imagen real o falsa, su voz sintetizada por IA, y mantiene un sexting con otro hombre. Es una forma gamificada de violencia, donde el cuerpo femenino es una ficha, un avatar sin dueño, sin voz, sin derecho.

Y el abuso no se limita a lo digital. Los investigadores encontraron también instrucciones para esconder cámaras ocultas, grabar mujeres dormidas y compartir esas imágenes. En uno de los chats, las normas internas advertían "Recuerda que esta noche se hace LIMPIEZA, quien NO halla [sic] aportado (esta semana) FUERA". La participación no es voluntaria es obligatoria, bajo pena de expulsión. El grupo solo perdura si todos aportan material nuevo humillación en cadena.

De la intimidad al abuso infantil

"No hay una sola franja de edad. Si vamos a la media, probablemente ronda los 25, pero hay menores que envían fotos de otras menores y por eso hemos encontrado mucho material de abuso sexual infantil, que son fotos de compañeras de clase, chicas a las que quizás les roban fotos de Instagram o las fotografían a escondidas en el colegio" - Silvia Semenzin, socióloga y especialista en violencia de género digital en AI Forensics

Las víctimas no son solo influencers con miles de seguidores. Muchas son mujeres corrientes, sin notoriedad, sin redes masivas. "La violencia digital se ejerce muy a menudo contra mujeres corrientes", subraya Semenzin. Y cada vez es más fácil atacarlas. "Antes se les decía a las mujeres que "si no quieres acabar en estos canales, no te hagas fotos desnuda". Ahora eso ya no es válido, porque basta con tener un bot de estos, y en estos canales están en todas partes".

El silencio cómplice de las plataformas

Es revelador que, mientras en Italia los usuarios han reforzado sus medidas de seguridad tras escándalos públicos, en España siga siendo sencillo encontrar estos grupos. "En la parte española es más fácil que en Italia porque, a raíz de los escándalos vividos allí, se han reforzado las medidas de seguridad por parte de los usuarios, mientras que en España ha sido más sencillo, sobre todo en Reddit", afirma Semenzin. Y añade "Al contrario de lo que ocurre en Italia, en España no parecen saber que alguien puede estarles observando".

Pero el verdadero problema no es solo la ignorancia de los usuarios, sino la inacción de las plataformas. Telegram, a pesar de haber sido alertado, mantiene los canales activos. No hay moderación, no hay censura, no hay consecuencias. Y mientras tanto, la violencia se normaliza. Los hombres envían fotos de sus penes y lo llaman "broma". Humillan a sus parejas y lo justifican como "rol". Y todo ocurre en una plataforma que, técnicamente, podría detenerlo.

El informe de AI Forensics no solo revela un mapa del horror. Revela también una transformación profunda la violencia de género ya no requiere proximidad, ni relación, ni siquiera una imagen real. Basta con una foto pública, un algoritmo y un grupo donde compartir el abuso. Y si nadie frena a las plataformas que lo permiten, seguiremos hablando no de casos aislados, sino de un sistema en expansión, silencioso, anónimo, y cada vez más eficaz.

Sobre el autor
Redacción
Ver biografía