La carrera de la inteligencia artificial tiene algo de escaparate y algo de rebaja permanente. Cada pocas semanas aparece un modelo que promete arrasar con lo anterior, pero en el trabajo profesional exigente la foto real suele ser bastante menos teatral.
Kiko Gámez lo resumió con una vacuna contra el entusiasmo fácil.
"No te fíes cuando dicen que hay un modelo nuevo que lo destroza todo. Casi nunca es así." - Kiko Gámez, autor
La advertencia encaja con lo que ya ocurre en la gama alta. DeepSeek V4 y Kimi K2.6 de Moonshot AI mejoran frente a la versión de Claude de hace seis meses, pero no superan a Claude cuando el trabajo exige un nivel profesional alto.
China gana terreno mientras los precios bajan
No es un detalle menor que los modelos chinos avancen justo cuando también aprietan por precio. Un estudio del MIT y Hugging Face sitúa a los modelos de origen chino en el 17 % de las descargas globales de código abierto, por delante del 15,8 % de los estadounidenses.
Ahí pesan DeepSeek, Qwen de Alibaba y Kimi de Moonshot, que encadenan lanzamientos cada pocas semanas con tarifas más bajas que las occidentales y un rendimiento competitivo. La escena se parece menos a un torneo con un campeón claro y más a un mercado donde el producto tiende a parecerse.
Esa presión ayuda a entender por qué la diferenciación tendrá que venir de la capa aplicada y no del modelo base. Cobrar solo por acceder a un chatbot pierde fuerza como negocio de márgenes altos cuando varios rivales ofrecen prestaciones cercanas por menos dinero.
Europa también juega, pero con otra escala
Mientras Estados Unidos y China concentran la mayor parte del ruido, Europa intenta construir una posición propia. Mistral, desarrollada bajo el plan France 2030, cerró una ronda Serie C de 1.700 millones de euros con una valoración postmoney de 11.700 millones.
Al frente de esa operación figura ASML desde Holanda, con participación de Nvidia y de los fondos estadounidenses a16z y DST. Los fundadores mantienen el control, aunque con una participación ya diluida.
No deja de ser una paradoja interesante. La empresa europea capta capital industrial y financiero de ambos lados del Atlántico en un momento en que la conversación pública suele presentarse como un pulso cerrado entre Washington y Pekín.
OpenAI factura más, pero también necesita mucho más
Si alguien parecía haber encontrado una vía clara de negocio, era OpenAI. La compañía cerró 2025 con 13.100 millones de dólares en ingresos reales y más de 900 millones de usuarios semanales.
Luego aparece la otra cifra, que cambia el tono. OpenAI cerró una ronda de financiación de 122.000 millones de dólares con apoyo de Amazon, Nvidia y SoftBank, y esa operación elevó su valoración a 852.000 millones.
HSBC añade el dato incómodo. Calcula que OpenAI necesitará 207.000 millones de dólares adicionales hasta 2030 para sostenerse y proyecta que no alcanzará flujo de caja positivo en ese año, con una rentabilidad que dependería en buena parte de la publicidad.
La pregunta de fondo la formula un amigo de Kiko Gámez con una crudeza bastante terrenal. Si esto termina por comoditizarse, ¿de dónde saldrá el dinero para pagar deuda y además dar rentabilidad al capital?
El negocio se desplaza hacia donde el usuario no siempre mira
OpenAI y Anthropic exploran salidas que van más allá del chatbot generalista. Ahí entran los agentes especializados, la integración profunda en procesos empresariales y el uso de datos exclusivos para entrenamiento, un terreno que ya se parece más a un servicio incrustado en el trabajo diario que a una simple conversación en pantalla.
Visto así, la batalla no gira solo en torno a quién saca el mejor modelo de la semana. Gira alrededor de quién consigue convertir una tecnología cada vez más accesible en una herramienta por la que una empresa acepte pagar de forma estable.
Los modelos chinos ya suman el 17 % de las descargas globales de código abierto, superando el 15,8 % de los estadounidenses. Y al mismo tiempo, ni siquiera el actor con 13.100 millones de dólares de ingresos reales y 900 millones de usuarios semanales tiene resuelto cómo ganar dinero con holgura.