La industria tecnológica suele medir su éxito en pulgadas de pantalla y gigahercios, pero Jony Ive ha abandonado esa carrera para diseñar lo invisible. El legendario diseñador dejó Apple en 2019 y ahora lidera la estrategia de hardware de OpenAI tras una fusión valorada en miles de millones.
Sam Altman no busca crear otro smartphone. Su ambición es enviar cien millones de dispositivos más rápido que cualquier otra empresa en la historia de los productos nuevos. Esta cifra no es un deseo vago, sino la meta oficial que la compañía fijó en mayo de 2025.
OpenAI compra el estudio de diseño de Jony Ive
La unión entre ambos líderes no surgió de la noche a la mañana. Sam Altman y Jony Ive explicaron en una carta conjunta que su colaboración comenzó hace dos años, motivada por la amistad y unos valores compartidos. En septiembre de 2024 ya se adelantó que trabajaban juntos, pero fue en mayo de 2025 cuando OpenAI adquirió io Products por 6.400 millones de dólares en acciones propias.
La integración total llegó en julio de 2025. Aunque LoveFrom, la otra firma de Ive, mantiene su independencia, el diseñador asume ahora responsabilidades creativas centrales en OpenAI. Chris Lehane, responsable de asuntos globales de la empresa, confirmó en enero durante el Foro Económico Mundial de Davos que el primer fruto de esta alianza llegará al mercado en la segunda mitad de 2026.
El dispositivo Sweet Pea elimina las pantallas del usuario
El proyecto principal, conocido internamente como Sweet Pea, representa un cambio radical en la interacción hombre-máquina. Se trata de un compañero de IA discreto que cabe en el bolsillo o se posa sobre el escritorio, pensado específicamente para que el usuario dependa menos de las pantallas. No tendrá funciones de móvil tradicional.
"Si le pones una carcasa, te daré caza personalmente." - Sam Altman, CEO de OpenAI
Altman bromeó con esta amenaza durante una cena con periodistas en agosto, asegurando que el aparato es tan bonito que no debería ocultarse tras una funda. Lo definió como un tercer dispositivo básico que complementa al teléfono, no que lo sustituye. Personas cercanas al desarrollo indican que la comunicación se realizará mediante una cámara, un micrófono y un altavoz, capturando información visual y sonora del entorno.
Los rumores apuntan a un formato de auriculares que se colocan detrás de las orejas, acompañados de un estuche de carga con forma de piedra lisa. Internamente, montaría un chip de dos nanómetros para procesar tareas sencillas localmente, mientras delega los cálculos pesados en la nube. Foxconn será el encargado de la fabricación en Vietnam, una decisión tomada tras descartar a la china Luxshare debido al contexto geopolítico.
La regulación europea frena la expansión global
La ambición de ventas choca frontalmente con la realidad legal. OpenAI espera vender entre 40 y 50 millones de unidades el primer año, pero la Comisión Europea probablemente no permita que los datos de los ciudadanos europeos se procesen fuera de su territorio. La compañía podría enfrentarse al Reglamento General de Protección de Datos si no avanza con cautela en la gestión de la privacidad.
Esta tensión regulatoria afecta directamente a la arquitectura del producto, que depende intensivamente de la nube para funcionar. Mientras los ingenieros resuelven estos escollos legales, el equipo de hardware crece. En febrero se hizo público que OpenAI tiene a 200 personas trabajando en su familia de dispositivos potenciados por inteligencia artificial.
MediaTek y Qualcomm desarrollan chips para OpenAI
Más allá de Sweet Pea, la hoja de ruta incluye otros artefactos. Ming-Chi Kuo, analista especializado, afirma que la empresa trabaja junto a MediaTek y Qualcomm para desarrollar procesadores específicos. También se rumorea un altavoz inteligente con cámara capaz de reconocer objetos sobre la mesa y rostros humanos, cuyo precio oscilaría entre los 200 y 300 dólares.
Este altavoz no llegaría hasta febrero del año siguiente al lanzamiento principal. Las gafas inteligentes, por su parte, están previstas para 2028 como earliest date. Existe también un prototipo de lámpara inteligente, aunque no está claro si verá la luz comercial. Kuo señala que las especificaciones definitivas de estos componentes se cerrarán a finales de 2026 o en el primer trimestre de 2027.
Sam Altman publicó recientemente que va siendo hora de repensar seriamente cómo se diseñan los sistemas operativos. La apuesta de OpenAI no es solo añadir inteligencia a los gadgets existentes, sino cambiar la forma física en que accedemos a ella. El dispositivo Sweet Pea llegará en la segunda mitad de 2026 con la promesa de hacer la tecnología menos intrusiva y más presente.