Añadir Mangas Verdes como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Lo inquietante no es el ciberataque que algunos ejecutivos temen, sino que ya ensayan qué contarán cuando ocurra.
Altos directivos de OpenAI, Anthropic y otras empresas de inteligencia artificial analizan en privado cómo responder a una revuelta pública y política si un ataque grave interrumpe servicios financieros, internet, electricidad y agua. En ese escenario no solo quedaría dañada la infraestructura. También lo harían sus propios nombres, entre ellos Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, y el presidente Trump.
Marc Vidal puso fecha a un miedo que ya circula
Marc Vidal, economista y analista financiero, resumió ese clima con una frase que mezcla ironía y alarma.
"Ejecutivos de OpenAI y Anthropic planean en privado "el día después" de un gran ciberataque de IA. Lo dan por inevitable en 6-12 meses y ya preparan el relato político que vendrá. Me pongo una alerta en el iCal para dentro de un año..." - Marc Vidal, economista y analista financiero
No es una discusión abstracta. Ya ha habido una campaña contra organizaciones financieras surcoreanas y dos bancos sufrieron filtraciones de datos.
Ahí aparece un detalle que cambia la escala del problema. Un hacker chino utilizó herramientas de inteligencia artificial desarrolladas en China, entre ellas DeepSeek, para robar datos de decenas de miles de clientes bancarios.
El ataque ya mezcló robo de datos y asistentes de código
CrowdStrike añadió otra pieza incómoda al caso cuando informó de que el atacante usó Claude Code para pedir ayuda sobre dónde vender la información robada. Esa combinación entre intrusión y asistencia automatizada encaja con pruebas de ciberseguridad recientes en las que estos sistemas ya no actúan solo como chatbots de oficina.
OpenAI nació en 2015 y creó ChatGPT, DALL-E y Whisper, aunque el nombre que cambió la conversación pública fue ChatGPT desde su lanzamiento en noviembre de 2022.
Anthropic llegó después, en 2021, fundada por antiguos investigadores de OpenAI y dirigida por Dario Amodei. Su producto más conocido es Claude y su enfoque ha pasado más por el entorno empresarial y por el método Constitutional AI que por la expansión masiva hacia el gran público.
Dos empresas nacidas del mismo tronco eligieron caminos distintos
Mientras OpenAI ha buscado adopción masiva y alianzas con Microsoft, Anthropic ha preferido una relación más centrada en empresas y seguridad. La paradoja es que ambas acaban mirando el mismo horizonte, uno en el que la inteligencia artificial no solo genera texto o imágenes, sino que puede entrar en la cadena de un ataque real, como ya sugerían alertas sobre hospitales y redes.
El temor interno no gira en torno a un fallo menor, sino a un corte de servicios básicos que vuelva a la opinión pública contra las empresas que aceleraron esta carrera.
Si ese cálculo de 6-12 meses termina acercándose a la realidad, la discusión dejará de tratar sobre asistentes útiles o modelos más capaces. Pasará a girar sobre algo mucho más pedestre y mucho más político, quién responde cuando faltan el agua, la luz, internet y el dinero al mismo tiempo.