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Nick Gray lleva año y medio mirando una estadística que, en cualquier otra web, sonaría absurda.
El creador de PatronView vio que, en una sola semana, su servidor entregó 1,28 millones de páginas mientras las visitas verdaderas apenas llegaron a 5.977. La frase con la que resume ese desfase no necesita adornos.
"El 99% del tráfico de mi sitio web son bots" - Nick Gray, creador de PatronView
No hablamos solo de rastreadores clásicos de buscadores. Gray comprobó que Google necesita rastrear unas 46 páginas por cada visitante real que acaba llegando desde su motor de búsqueda, una proporción alta pero todavía reconocible dentro de la lógica de indexar la web.
Claude rastreó 420.680 páginas para enviar solo 12 usuarios
Ahí es donde la escala cambia. Claude-Searchbot pidió 420.680 páginas en una semana y devolvió solo 12 usuarios a PatronView, una ratio de 35.000 páginas por cada visitante real.
Gray respondió con un bloqueo 403. Anthropic respetó esa restricción.
Amazon aparece en un extremo todavía más duro para quien paga el servidor. Amzn-SearchBot, usado para Rufus y Alexa, accedía a 117.000 páginas al día y no envió ni un solo usuario real a la web.
Algo parecido ya asoma en enlaces junto al texto generado, donde la discusión gira alrededor de cuánto tráfico regresa realmente a los sitios que alimentan esas respuestas. La diferencia, en el caso de PatronView, es que Gray pudo medirlo página a página.
Abril disparó 3,6 millones de accesos en un solo día
En abril llegó el golpe más visible. PatronView recibió 3,6 millones de accesos en un día procedentes de 361.844 direcciones IP distintas, sobre todo desde China, Vietnam y Singapur.
Protegerse también sale caro cuando el remedio añade fricción al lector humano. Las detecciones de ejecución de JavaScript de Cloudflare sumaban 2,875 segundos de procesamiento en un móvil de gama media, y al desactivar esa protección la puntuación de la web en Lighthouse saltó de 58 a 99.
Tras desactivar la protección, un rastreador alojado en Azure descargó 23.000 páginas en una hora usando más de 80 direcciones IP. La mejora para el usuario convivía así con una puerta más abierta para las máquinas.
El filtro frenó a casi todos los bots con CAPTCHA
Gray acabó levantando una defensa por capas con bloqueo por países, filtros para rastreadores, ventanas emergentes con CAPTCHA dirigidas a centros de datos, límites de velocidad y cribas para navegadores antiguos. No es un detalle técnico menor, porque convierte la administración de una web pequeña en una vigilancia continua.
En 48 horas, ese sistema activó 106.437 ventanas con CAPTCHA y solo 252 se resolvieron.
Eso equivale a un 0,24% de respuestas válidas, una cifra que sugiere hasta qué punto buena parte del tráfico no tenía detrás a una persona intentando leer una página. En un contexto cercano, rastreadores en servicios de IA ya han reabierto el debate sobre qué recopilan estas herramientas y a qué coste para quienes ponen el contenido.
La factura subió cerca del 500% sin traer lectores
PatronView suele costar unos 90 dólares al mes.
Durante uno de esos picos de tráfico automático, la factura mensual creció cerca del 500%. La paradoja resulta difícil de ignorar, porque la web pagó mucho más justo cuando buena parte de ese consumo no se tradujo en lectores, clientes ni comunidad.
Cloudflare trabaja en un sistema de pago por rastreo para que los propietarios de webs cobren por el acceso de los bots. Mientras esa idea toma forma, el dato más áspero ya está encima de la mesa, 1,28 millones de páginas servidas en una semana para apenas 5.977 visitas verdaderas.