Durante décadas, el PC respondió a un gesto simple. Abrir un programa, escribir, hacer clic. Nvidia quiere que esa lógica empiece a quedar atrás con RTX Spark, un procesador para portátiles y sobremesas compactos con Windows que ha desarrollado junto a Microsoft.
Jensen Huang, consejero delegado de Nvidia, presentó la idea en el GTC de Taipei durante la madrugada del lunes. Lo hizo además en un momento en que el mercado premió el movimiento casi de inmediato, con la acción de la compañía por encima del 4% en las primeras horas del Nasdaq y de nuevo sobre los 220 dólares.
"El PC se está reinventando. Durante 40 años, se abrían aplicaciones. Un clic. Un tecleo. Con RTX Spark y Microsoft Windows, solo hay que pedirlo, y el PC hace el trabajo. En este caso, RTX Spark integra todo lo que Nvidia ha desarrollado, CUDA, RTX y nuestra plataforma de IA en un único superchip. Agentes locales. Modelos de vanguardia. Flujos de trabajo creativos. Juegos RTX. Todo en un portátil. Este es el nuevo PC. El ordenador personal con IA." - Jensen Huang, consejero delegado de Nvidia
La clave técnica está en la mezcla de una GPU Blackwell con una CPU Grace dentro del mismo chip. Nvidia lo orienta a máquinas que quieren ejecutar tareas de IA en local, sin renunciar a usos más clásicos del ordenador personal ni a los flujos creativos y al juego.
El nuevo portátil quiere meter un superchip en 14 milímetros
Ahí aparece una de las promesas más llamativas del anuncio. Los equipos con RTX Spark tendrán un grosor aproximado de 14 milímetros, cámara web HD y batería para toda la jornada, una combinación pensada para llevar capacidades de IA a formatos que hasta ahora exigían más volumen o más compromisos.
Además, el procesador RTX Spark contará con más de 128 GB de memoria, una cifra que lo coloca en un territorio que hoy se asocia a portátiles muy caros. En el mercado actual, un equipo de gama alta con 128 GB, como un MacBook Pro de última generación, ronda los 5.100 dólares.
Nvidia no ha detallado cuánto costarán los primeros portátiles con este chip, aunque sí dejó claro que llegarán al segmento premium. Más adelante habrá versiones menos potentes y con menos memoria para modelos de precio más bajo, una estrategia que recuerda cómo otras tecnologías arrancan arriba y luego bajan peldaños.
Las primeras marcas ya estaban dentro desde otoño
Asus, Dell Technologies y HP figuran entre los primeros fabricantes que tendrán sistemas con RTX Spark. Las tres compañías se unieron al proyecto en otoño, de modo que el anuncio no nace como un experimento aislado, sino con socios listos para convertir el chip en producto comercial.
Esa alianza con Microsoft también importa por otra razón. Si la apuesta consiste en pedirle cosas al ordenador en lenguaje natural y dejar que ejecute tareas, el cambio no depende solo del silicio, sino de cómo Windows absorba esa forma de uso en la vida diaria.
Wall Street leyó el anuncio como una jugada que también golpea a sus rivales
Mientras Nvidia avanzaba más de un 4%, Microsoft subía más de un 2,5%. En paralelo, Intel cedía cerca de un 3% y AMD casi un 1%, una reacción que sugiere dónde cree el mercado que puede caer el peso de esta nueva ofensiva.
Hoy el valor de mercado de Nvidia supera los 5,3 billones, una magnitud que da contexto al anuncio del chip y a su capacidad para mover expectativas en varias compañías a la vez. No se trata solo de presentar un procesador, sino de fijar la idea de qué ordenador aspira a dominar la siguiente etapa.
La ofensiva en Taiwán une el PC con el negocio del centro de datos
La presentación en Taipei llegó pocos días después de que Nvidia anunciara una inversión de 150.000 millones de dólares en Taiwán. La geografía no es secundaria, porque allí coinciden fabricación, socios industriales y buena parte del pulso mundial del hardware avanzado.
Al mismo tiempo, la CPU Vera para centros de datos ya está en plena producción y los servidores en rack dedicados a ese procesador llegarán este otoño. Entre las empresas que la exploran figuran Anthropic, OpenAI, SpaceXAI, ByteDance, Coreweave y Oracle.
Visto en conjunto, el movimiento dibuja una escena curiosa. Por un lado, un portátil de 14 milímetros que promete agentes locales y más de 128 GB de memoria. Por otro, servidores con Vera para gigantes de la IA. Entre ambos extremos, Nvidia intenta ocupar la misma pregunta en dos lugares distintos, quién hace el trabajo cuando el usuario simplemente lo pide.