El veredicto de un jurado federal en California ha zanjado la disputa legal entre dos de las figuras más influyentes de la tecnología. Sam Altman logra absolver todas las acusaciones presentadas por Elon Musk contra OpenAI.
La sentencia confirma que la transformación de la organización desde una entidad sin ánimo de lucro hacia una estructura comercial fue un proceso conocido y aceptado en su momento por ambas partes.
El juez desestima las pretensiones de Musk sobre el control de OpenAI
Elon Musk exigía la destitución inmediata de Sam Altman y del cofundador Greg Brockman. También reclamaba la reversión completa del modelo de negocio actual y la devolución de 134.000 millones de dólares a la organización benéfica original.
Los abogados de OpenAI demostraron que Musk intentó hacerse con el control total de la compañía antes de marcharse. La defensa sostuvo que el magnate conocía la situación interna desde 2017 y abandonó el proyecto al no conseguir sus objetivos de liderazgo.
Esta dinámica legal pone fin a años de tensiones públicas entre ambos fundadores.
La empresa prepara su salida a bolsa tras limpiar su imagen legal
La relación entre ambos comenzó en 2015 con una misión compartida: desarrollar inteligencia artificial sin buscar beneficio económico. Musk dejó la organización en 2018, justo cuando OpenAI inició su transición hacia una compañía comercial vinculada a Microsoft.
Ahora que el obstáculo judicial ha desaparecido, OpenAI acelera sus planes financieros. La compañía se prepara para salir a bolsa a finales de año.