Samsung prepara 1.000 millones para Mistral y puede elevar su valoración a 20.000 millones de euros

La startup francesa negocia una nueva ronda con Samsung y Scaleup Europe tras crecer de 12.000 a potenciales 20.000 millones de euros en menos de un año.

25 de julio de 2026 a las 14:10h
Samsung prepara 1.000 millones para Mistral y puede elevar su valoración a 20.000 millones de euros
Samsung prepara 1.000 millones para Mistral y puede elevar su valoración a 20.000 millones de euros

Añadir Mangas Verdes como fuente preferida de Google de forma gratuita.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora

Europa vuelve a mirar a Mistral como algo más que una promesa.

Samsung mantiene conversaciones para invertir alrededor de 1.000 millones de euros en la startup francesa en una nueva ronda que podría llevar su valoración hasta los 20.000 millones de euros. La cifra llega menos de un año después de que una operación liderada por ASML situara a la empresa en 12.000 millones, una velocidad que dice mucho sobre el momento que vive la inteligencia artificial europea.

La carrera por la IA soberana cambió de ritmo

Detrás de ese interés hay un giro político y tecnológico nada menor. La administración Trump bloqueó temporalmente el acceso a los modelos de IA de Anthropic y OpenAI, y ese movimiento disparó el interés por una IA soberana capaz de depender menos de proveedores externos.

Hace apenas tres años que nació Mistral. Ahora afronta una ronda que podría añadir 8.000 millones de euros a su valoración.

Arthur Mensch, CEO de Mistral, lleva meses situando el debate en esos términos y no solo en los financieros. En febrero dejó una frase que suena menos a eslogan que a cuenta atrás.

"Solo dos años". - Arthur Mensch, CEO de Mistral

La urgencia no se explica solo por la geopolítica. También pesa una competencia cada vez más poblada, donde los modelos abiertos chinos GLM-5.2 y Kimi K3, de Moonshot AI, compiten con Fable 5 y GPT-5.6.

Samsung no solo busca un socio, también busca memoria

En abril, Samsung y Mistral ya negociaron una colaboración en el terreno de las memorias para chips de IA. Eso ayuda a leer la posible inversión actual no como un gesto aislado, sino como una pieza más de una relación que mezcla capital, infraestructura y acceso a una tecnología cada vez más pegada al hardware.

Micron siguió una lógica parecida en junio, cuando invirtió en Anthropic dentro de una alianza que incluye un acuerdo de suministro de memoria a largo plazo. Quien fabrica componentes clave ya no quiere limitarse a venderlos, y empieza a tomar posiciones dentro de las empresas que entrenan y despliegan modelos.

Esa conexión entre modelos y chips ya aparecía en el encarecimiento de la memoria para IA, donde la presión sobre el suministro se ha convertido en una variable central del negocio.

Mistral ya encadena rondas mientras amplía aliados

A principios de año, la compañía logró 830 millones de euros en su primera financiación de deuda. En septiembre de 2025 levantó 1.700 millones de euros, con la mayor parte procedente de ASML, y ahora el fondo Scaleup Europe, de la sueca EQT, también se plantea entrar en la ronda actual.

Mientras busca más capital, Mistral acaba de ampliar esta semana su alianza con Microsoft. La tecnológica estadounidense se ha comprometido a una inversión multimillonaria para usar la infraestructura de cómputo de la empresa francesa, y sus modelos estarán disponibles a través de Azure.

No es un detalle menor. Una empresa que gana atractivo como emblema de autonomía europea refuerza al mismo tiempo su relación con uno de los grandes nombres estadounidenses del cómputo en la nube.

El negocio ya no gira solo alrededor del laboratorio

Arthur Mensch también puso números a esa ambición en febrero. Dijo que los ingresos recurrentes anuales de la compañía superarán los 1.000 millones de dólares antes de que acabe el año.

Mistral Medium 3.5 aparece hoy como el modelo más potente de la startup francesa, un dato que encaja con su modelo más potente dentro de una oferta que intenta ganar músculo en pleno atasco competitivo.

La escena, vista de conjunto, tiene algo de ironía europea. Una empresa fundada hace tres años, financiada por deuda, por ASML, por Microsoft y quizá ahora por Samsung, aspira a representar la soberanía tecnológica justo cuando el acceso a los modelos, a la nube y a la memoria se ha vuelto inseparable del poder industrial.

Sobre el autor
Redacción
Ver biografía